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lunes, 23 de julio de 2012

ACTUACIONES SOBRE EL MEDIO


Por medio entendemos el espacio que media entre el foco y el receptor. Las actuaciones sobre el medio son complementarias a las adoptadas en el foco y no sustitutivas. La limpieza es un elemento clave y elemental. La falta de limpieza se traduce en la creación de focos secundarios (de agentes químicos o biológicos) y, lo que es más grave, de focos incontrolados, con lo que pueden llegar a convertirse en verdaderos e importantes centros de contaminación. Es fundamental limpiar suelos, paredes, maquinaria y, en general, todos los lugares en donde se pueda depositar la suciedad. La ventilación por dilución o ventilación general es utilizada junto a la extracción localizada. Consiste en introducir grandes caudales de aire para renovar el existente y, así, disminuir la concentración del tóxico. El aumento de la distancia entre el foco y el receptor es otra forma como la ventilación general de diluir la concentración del agente, por mezcla con el aire, en el caso de los agentes químicos, y de disminuir la intensidad, en el caso de los agentes físicos. Los sistemas de alarma no disminuyen el riesgo, sólo avisan cuando se supera una concentración o una cierta intensidad. Sirven para detectar fugas y aumentos inesperados del agente en el medio ambiente. En última instancia y como complemento a las anteriores medidas de control se actúa sobre el trabajador.


 Agentes químicos: 


Habitualmente se emplean dos tipos de ventilación por aspiración de aire. El primero se denomina VENTILACIÓN GENERAL O POR DILUCIÓN. El segundo efectúa un control en la fuente mediante EXTRACCIÓN LOCALIZADA. Ninguno de los dos anteriores debe confundirse con la ventilación empleada en climatización cuyo fin principal es el suministro de caudales de aire externo determinados para respirar y mantener una temperatura y humedad específicas. La VENTILACIÓN GENERAL proporciona una renovación o suministro de aire desde un área general con el propósito de confort y se suele denominar “ventilación para el control de calor”. La VENTILACIÓN POR DILUCIÓN consiste en la dilución de un aire contaminado con el aire limpio en un área general con el propósito de la higiene de la salud y el control de la incomodidad. Cuando en una nave industrial se observa la presencia en el aire de humos, polvo u otros contaminantes es frecuente recurrir a la instalación de “extractores” en las paredes o en el techo. Esta ventilación general pretende reducir el nivel de contaminación ventilando globalmente el local. Es evidente que un sistema de estas características no permite controlar con exactitud la concentración de contaminante que haya en los distintos puestos de trabajo y por eso no se recomienda su empleo cuando el contaminante en cuestión es moderadamente tóxico o sí las concentraciones están próximas al valor límite. La ventilación general debe considerarse únicamente adecuada en los casos en que los contaminantes son de baja toxicidad y se encuentran en bajas concentraciones. Su empleo suele estar indicado en locales en los que se pretende básicamente eliminar el aire viciado, como en oficinas, talleres de confección, etc. La ventilación localizada, también llamada extracción localizada, tiene como objetivo captar el contaminante en la vecindad inmediata del punto donde se ha generado (foco contaminante), evitando así que se difunda al ambiente del conjunto del local. El ejemplo más simple y conocido es el caso de las campanas de cocina. Existen en aplicaciones industriales una gran variedad de campanas de formas y características diferentes. Las hay para cabinas de pintura, para cubas de tratamiento de superficie tipo desengrase (tricloroetileno) o electrolíticas (cromado) o las que se instalan en las sierras circulares para la madera y otras muchas. En un sistema de extracción localizada la concentración del contaminante en la corriente de aire extraído es muy superior a la del ambiente, mientras que en la ventilación por dilución no es significativamente más alta.

1) Limpieza

 Es una medida preventiva importante cuando se trabaja con contaminantes que se depositan en el suelo, las máquinas o las estructuras y, desde allí, pueden pasar de nuevo al ambiente por efecto de las corrientes de aire que provocan los sistemas de ventilación o el desplazamiento de objetos o personas. En el caso de trabajar con sustancias de elevada toxicidad, como el plomo o el amianto, es muy importante mantener un perfecto estado de limpieza. Una limpieza cuidadosa se debe aplicar no solo al ámbito del lugar o puesto de trabajo, sino también a la ropa de trabajo en la que este tipo de contaminantes se puede acumular y luego pasar al ambiente a causa de los roces que provoca el movimiento del propio trabajador. Una mención especial merece los trabajadores que manipulan mercurio metálico ya que al tratarse de un metal líquido, cuando se produce un derrame accidental y cae al suelo, se rompe en un gran número de gotas casi invisibles. Como el mercurio es muy volátil, cada una de esas gotas se convierte en fuente de contaminación y se evapora y contamina el lugar de forma imperceptible, ya que no tiene olor. En estas condiciones pueden alcanzarse concentraciones de mercurio en aire superiores al límite tolerable.


 2) Procedimientos de trabajo

 Un control en las prácticas de trabajo comprende la supervisión de los métodos que emplean los trabajadores para llevar a cabo las distintas tareas y de la medida en que se atienen a los procedimientos correctos o seguros. Todo esto conlleva a un importante control en las exposiciones.

 3) Sistemas de alarma 

Si el contaminante es susceptible de provocar efectos agudos graves, puede ser adecuada la instalación de un sistema automático de detección y alarma, en ocasiones conectado a un sistema de ventilación que se activa automáticamente. En el mercado hay disponibles para un número de contaminantes cada vez mayor. En ciertos lugares como en los aparcamientos públicos su instalación es obligatoria aunque su empleo no sea frecuente debido principalmente a su coste elevado y a su limitada aplicabilidad. En este sentido conviene resaltar que la miniaturización que permite lo electrónico ha hecho posible que estos equipos de detección y alarma se comercialicen en formatos que permiten su empleo en forma individual. Aunque la experiencia en este campo es aún limitada, es probable que cada vez sea más utilizada.

4) Aumento de la distancia entre emisor y receptor

 Normalmente el aumento de la distancia entre el foco de contaminación y el receptor hace que en la zona de influencia de este último llegue el contaminante muy diluido. Así el alejamiento de un trabajador de una zona de limpieza manual con disolventes, disminuirá su exposición. Este efecto también se puede lograr de una forma indirecta mediante el uso de controles remotos o la automatización de determinados procesos u operaciones.


Escrito en EL MASTER DEL GUAPO HACKER, de Xavier Valderas

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