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viernes, 8 de junio de 2012

PROBABLES PREGUNTAS DE ENTREVISTA DE TRABAJO

a) Personalidad — Háblame de ti mismo. — Cuéntame una anécdota de tu vida en la que resolvieras con éxito una situación problemática. — ¿Qué gana la empresa si te contrata a ti en lugar de a otro candidato? ¿Qué elemento diferencial aportas? — Si fueras tú el encargado de realizar esta selección y yo fuera el candidato, ¿qué cualidades te gustaría que yo reuniera? — ¿Te gusta trabajar con gente o prefieres trabajar solo? — ¿Te consideras como un líder o como un seguidor? ¿Por qué? — ¿Cuál fue la decisión más importante que adoptaste en el pasado? — Defínete a ti mismo con cinco adjetivos calificativos. Justifícalos. — ¿Qué has aprendido de tus errores? — ¿Acabas lo que empiezas? — Piensa en..... un profesor, un amigo, tu novio/a. Si yo le preguntara cómo eres tú, ¿qué crees que contestaría? — Si todos los trabajos tuvieran la misma remuneración y la misma consideración social ¿qué es lo que realmente te gustaría hacer? — Describe tu escala de valores — ¿Qué personas te sacan de quicio? — ¿Duermes bien? — ¿Cómo reaccionas habitualmente frente a la jerarquía? — ¿Cómo te insertas en un equipo de trabajo? — ¿Qué impresión crees que he sacado de ti tras esta entrevista? b) Formación — ¿Por qué estudiaste arquitectura, derecho, económicas.........? — ¿Cómo decidiste estudiar.............?¿Qué otras carreras te atraían? — ¿Quién influyó más en ti a la hora de elegir tu carrera? — ¿Qué asignaturas te gustaban más/menos y en cuáles sacabas mejores/peores notas? — ¿En qué medida tus calificaciones se deben a tu esfuerzo personal y en qué medida a tu inteligencia? — ¿Qué cambios habrías introducido en el plan de estudios de tu Facultad o Escuela, si hubieras podido? — ¿Cuál fue la experiencia más gratificante durante tu vida como estudiante? — ¿Piensas proseguir o ampliar tus estudios de alguna manera? — Si volvieras a empezar tus estudios, ¿qué harías de modo diferente? — En tu formación complementaria, ¿qué seminarios o cursos de corta duración has realizado? ¿Qué te motivó a realizarlos? — ¿Tuviste algún puesto representativo durante tu tiempo de estudiante? (Delegado de curso, miembro de la Tuna...? c) Trabajos anteriores — Háblame de tus actividades al margen de tus estudios. — ¿Realizaste algún trabajo de "estudiante" (clases, trabajos de verano, de prácticas...)? — ¿Qué aprendiste durante tus trabajos anteriores? ¿Qué funciones desempeñabas? ¿Cuánto cobrabas? — ¿Debías supervisar el trabajo de alguien? — ¿Cuál de tus trabajos previos te ha gustado más/menos? ¿Por qué? — ¿Cuál es tu proyecto o solución más creativa? — ¿Cómo te llevabas con tus compañeros, con tus jefes, con tus subordinados? — ¿Cuál fue la situación más desagradable en que te viste?¿Cómo le hiciste frente? — Describe el mejor jefe que hayas tenido. Y el peor. — Descríbeme un día típico en tu trabajo anterior. — ¿Cómo conseguiste ese trabajo, esa práctica...? d) Empleo — ¿Qué sabes acerca de nuestra empresa? — ¿Qué te atrae de ella? — ¿Qué ambiente de trabajo prefieres? — ¿Prefieres un trabajo previsible o un trabajo cambiante? — ¿Qué relaciones piensas debe haber entre un jefe y su colaborador inmediato? — Estarías dispuesto/a a trasladarte a vivir a otra ciudad, a otro país, o a viajar con frecuencia? — ¿Tienes alguna preferencia geográfica? — ¿Cuál crees que puede ser para ti la mayor dificultad al pasar de la vida de estudiante a la vida del trabajo? — ¿Qué departamento (marketing, financiero, producción, comercial...) te atrae más? — ¿Cuáles son tus puntos fuertes y tus puntos débiles para este puesto? — ¿Qué te ves haciendo dentro de cinco, de diez años? — ¿Cuáles son tus objetivos a largo plazo? ¿Cómo crees que podrás lograrlos? — ¿Cómo te enteraste de la existencia de este puesto? — ¿Por qué piensas que vas a tener éxito en este trabajo? — ¿Con qué tipo de jefe te gustaría trabajar? — ¿Y con qué tipo de jefe crees que acabarías por chocar? — ¿Estarías dispuesto/a a realizar un curso de formación a cargo de la empresa, antes de ser contratado/a? — ¿Cuánto quieres ganar ahora ( y dentro de cinco años) — ¿Prefieres trabajar en una empresa grande, mediana, pequeña, pública, privada...? ¿Por qué? — ¿Te gusta la previsibilidad de un trabajo cuya hora de comienzo conoces, así como la hora de finalización, o prefieres un trabajo en el que hoy no sabes exactamente lo que harás mañana? — ¿Cuándo podrías incorporarte al trabajo? — ¿Qué personas de las empresas en que has trabajado anteriormente pueden darnos referencias de ti? — ¿Participas en otros procesos de selección? — ¿Qué opinas de..... la unión monetaria, el terrorismo, el feminismo, los políticos, los sindicatos.........? — ¿Comentas con tus padres-esposa/o-novia/o las incidencias de tu trabajo? e) Vida privada — ¿Con quién vives? — ¿A que se dedica tu familia? — ¿Tienes novia/o - esposa/o? ¿Que opina de este trabajo? — ¿Qué haces en tu tiempo libre? — ¿Cuáles son tus aficiones favoritas? — ¿Cuál es último libro que has leído? ¿Qué te pareció?



¿POR QUÉ NO ME HAN ELEGIDO TRAS LA ENTREVISTA DE TRABAJO?




No te desanimes. Todo el mundo ha pasado por este trance en algún momento de su carrera profesional. Lo importante es obtener una lectura positiva y aprender de nuestros errores para no volver a caer en ellos. Raramente te explicarán qué pasó. La respuesta estará en alguno de los siguientes puntos, aunque seguramente te cueste reconocer en cuál. 

— Falta de preparación: Otro u otros candidatos han superado tu currículo, expediente académico o idiomas. 

— Tu personalidad no se adaptaba al perfil que estaban buscando: En el peor de los casos habrán encontrado algunos rasgos de carácter difícil, desconfianza en uno mismo, falta de optimismo, timidez excesiva e incluso, prepotencia. Otros rasgos que echan atrás a los responsables de selección son: agresividad, soberbia, desequilibrio, falta de iniciativa. 

— Los responsables encontraron que tenías demasiado interés en el sueldo, el horario o los beneficios sociales de la empresa.

 — Falta de flexibilidad. 

— Poco interés en el proyecto que te estaban ofreciendo: Tal vez has demostrado que desconocías por completo la empresa que convocaba el puesto de trabajo, su mercado, su competencia o sus logros. 

— Desconocimiento del sector. 

— Pediste demasiado: A la hora de establecer el salario que considerabas justo, te pasaste de la rosca, olvidando dejar abierta la puerta de la negociación. 

— Historial académico poco acorde con el puesto ofertado: Bajas calificaciones, estudios sin finalizar. 

— Falta de entusiasmo e iniciativa a la hora de emprender tareas o esfuerzos nuevos. 

— Dejadez en el vestir, desaliño en el aspecto personal. Falta de higiene. 

— Pobreza de las metas personales o profesionales: Falta de ambición profesional, personal o ausencia de liderazgo. 

— Negación a fijar la residencia en otra ciudad o en otro país: No estabas dispuesto a viajar. 

— Falta de actividades extraprofesionales. 

— Tu perfil difícilmente encajaría en el grupo de profesionales que ya trabaja en ese departamento: importante diferencia de edad, cultural o de cualquier otro tipo. 

—Mal estilo: has criticado tu anterior puesto de trabajo, a tus compañeros o jefes más inmediatos o su política de empresa. 

Y una reflexión final: ¿Sirven de algo los "trucos"? La mayoría de los expertos en recursos humanos opina que no es muy difícil pasar el filtro de la entrevista de trabajo simplemente dominando los nervios y resultando agradable y brillante. Tienen razón. La entrevista se realiza para buscar a un candidato que responda a un perfil determinado y poco puede hacer aquél que no encaja en las pautas buscadas, si bien es cierto que en este caso, nadie le habría llamado para una entrevista. Causar una buena impresión es imprescindible para que el candidato tenga la oportunidad de demostrar que profesionalmente es igual de válido que en los primeros asaltos. Cualquier experto en selección estará de acuerdo en que aquel candidato que se ha preparado a conciencia la entrevista, recopilando datos sobre la empresa y sus trabajadores, el que acude puntual a la cita y con una presencia impecable nos seduce durante más de media hora; ese individuo bien merece una oportunidad. UN ÚLTIMO Y SUPERFICIAL CONSEJO: Conquista con amabilidad y buen tono también a secretarias, recepcionistas y personal de apoyo en la empresa. Seguramente, el entrevistador también les pida su opinión.




 O dejo con el vídeo "10 preguntas y respuestas (muy buenas) en una entrevista de trabajo"


 

PREGUNTAR AL ENTREVISTADOR


a) ¿Qué le puedes preguntar a un entrevistador?

 Preguntar es demostrar interés. Y la vergüenza o los nervios no nos pueden cohibir de que manifestemos al entrevistador que tenemos la voluntad de conocer más acerca de la empresa, e inquietud por saber en profundidad cual es el puesto de trabajo al que optamos. Tampoco es cuestión de avasallar e interrumpir: el entrevistador no se puede convertir en entrevistado, pero sí que le causará una buena impresión nuestra curiosidad. El límite vendrá impuesto por la forma de comportarse del reclutador y la cultura de la empresa. En entrevistas rígidas y muy pautadas la seriedad y el rigor se deben imponer frente a la espontaneidad de una pregunta. Suele ser el caso de algunas empresas "a la vieja usanza". Cuando notamos en el experto de selección una actitud receptiva y amistosa, nos podemos sentir más seguros de preguntar sin miedo a ser inoportunos. Un primer bloque de preguntas se refiere a la propia empresa. En algunas ofertas de empleo no sabremos ni tan siquiera el nombre o el sector en que actúa la compañía. El conocido consejo de llegar preparado a la entrevista con este tipo de datos no sirve porque nos serán imposibles de descubrir. Más aún si la selección se hace a través de una consultora. Si hemos tenido la oportunidad de informarnos a fondo acerca de la empresa, es el momento de ir un poco más allá. 

Podemos preguntar acerca de:

 — La cultura de empresa 

— Planes de expansión 

— Presencia en otros países o situación frente a la competencia

 En cuanto al puesto de trabajo: 

— Cuál es nuestra posición exacta con respecto a la organización. Es decir, de quién dependemos jerárquicamente o cuantas personas estarán a nuestro cargo. 

— Si trabajaremos en equipo o de forma autónoma 

— Posibilidades de promoción 

— Política de formación de la empresa 

Indagar sobre estos aspectos predispone a que nos valoren de una forma más positiva. Más importante aún, la información que recibamos nos ayudará a decidir si el puesto de trabajo realmente nos interesa. La compañía no es la única que selecciona, nosotros también. Una mezcla de información que podamos aportar acerca de la compañía junto con algunas preguntas para profundizar demostrará que hemos pensado seriamente en unirnos a la organización y que no hemos ido a la entrevista para "ver qué pasa". Cuando la conversación está a punto de concluir, el reclutador casi siempre hace la misma pregunta: ¿Tiene alguna duda? Pues sí, sí que las tenemos. Por una parte, hay que preguntar acerca de los pasos siguientes en el proceso de selección: si nos llamarán tanto si pasamos a la siguiente fase como si nos descartan, en qué plazo deberíamos saber algo... Pero además, guárdate un par de preguntas. Éste es un buen momento para aclarar puntos oscuros de la entrevista, y así alentar una conversación más fluida y un clima más distendido. De la misma forma, durante toda la entrevista debemos preguntar cualquier cosa que no entendamos. Así se consigue más tiempo para pensar la respuesta y - a diferencia de lo que se pueda pensar - demostraremos iniciativa y madurez. Una entrevista de trabajo no es un examen, y por pedir una aclaración no vamos a perder puntos. Lo que no se debe preguntar Hay una cuestión que suele ser tabú en una entrevista de trabajo, sobre todo si el proceso de selección se está iniciando: el sueldo. Únicamente si el entrevistador menciona el tema de la retribución puedes entrar en este espinoso tema. Pero para no forzar la máquina, espérate a que te hagan una propuesta en firme en una próxima entrevista antes de negociar el salario. En ningún caso lo preguntes a bote pronto. Este mismo argumento es igual de válido para el tema de vacaciones u horarios, y en general las condiciones laborales del puesto. Otra pregunta no pertinente es pedirle al reclutador que haga una valoración de la entrevista. Aunque algunos manuales lo recomiendan, lo cierto es que presenta más riesgos que ventajas: manifiesta ansiedad por conseguir el empleo, inseguridad y falta de capacidad para evaluar por ti mismo cómo ha ido.

 b) Afrontar una dinámica de grupo

 Se trata de juegos, debates o situaciones simuladas en los que has de participar junto con otros candidatos. Mientras tanto, el equipo de seleccionadores toma nota de los comportamientos y actitudes que van surgiendo. Las dinámicas de grupo se aplican en muchos campos, desde la creación publicitaria hasta los tratamientos terapéuticos. En recursos humanos, se utilizan preferentemente en la búsqueda de directivos, aunque no resulta nada extraño encontrárselas en cualquier tipo de selección. Y es que ejercicios de este tipo permiten descubrir muchas características de las personas cuando entran en contacto con un grupo. Así se ve si un candidato trabaja bien en equipo, si coopera, si escucha a los demás, si es creativo, si tiene madera de líder... Lo habitual es que la dinámica de grupos se combine con otras pruebas, como tests o entrevistas individuales. No hay resultados más decisivos que otros, pues todo depende de lo que se vaya viendo a lo largo del proceso. Pero, por regla general, la dinámica de grupo suele tener más importancia que la cantidad de aciertos en el psicotécnico. 

c) Forma de actuar 

En las entrevistas de selección, hay varias preguntas típicas que surgen casi siempre y que te puedes preparar tranquilamente en casa. En las dinámicas no ocurre esto: cada una funciona de manera diferente. Quizás, por casualidad, el juego o situación propuesta te resulte familiar, pero es imposible prever las reacciones de tus compañeros y lo que va a suceder. Así que no elabores ninguna estrategia previa: lo mejor es mostrarse tal cual eres. No intentes averiguar lo que quiere el seleccionador, porque difícilmente lo adivinarás. Con frecuencia, las dinámicas de grupo se usan para detectar personas con capacidad de liderazgo, pero también pueden aplicarse, por ejemplo, en la búsqueda de creativos o de profesionales con una clara orientación al cliente. Sé espontáneo. Siéntete a gusto y disfruta del juego en la medida de lo posible. Si intentas convertirte en el líder del grupo sin tener cualidades para ello, es probable que acabes dando una imagen negativa. Por supuesto, hay que participar y hablar. Pero esto no significa dar la nota ni tomar la iniciativa necesariamente. Si sientes que "tienes" que romper el hielo y conducir la conversación, adelante. Si prefieres reflexionar y mantenerte a la expectativa, hazlo. La clave está en ser uno mismo. Mantén en todo momento una actitud de respeto hacia los demás. Escúchales e invítales a participar. Pero no temas discrepar de otras opiniones: si sabes lo que dices (y la seguridad en uno mismo es un rasgo muy apreciado), defiende tus razones educadamente e intenta buscar un consenso. La confrontación abierta no es buena, pero tampoco suma puntos quien evita el conflicto con el grupo a toda costa. ¿Crees que alguna de tus intervenciones ha sido bastante mala? No te preocupes; no se valora un detalle concreto, sino la actitud del candidato a lo largo de toda la dinámica. ¿Y si algo de lo que dices provoca una expresión de disgusto en la persona que dirige la dinámica de grupo? Tampoco hay razones para sufrir. Algunos dinamizadores fingen que no les gusta lo que dicen los candidatos para ver cómo reaccionan. En realidad, la dinámica de grupo no es exactamente una prueba que superar, sino una manera más de evaluar la personalidad y las capacidades de alguien. No se trata de ganar un empleo como si fuera la lotería, sino de encontrar aquel puesto de trabajo que encaja con tu manera de ser. Si eres la persona adecuada, seguro que lo harás muy bien. 

AFRONTAR UNA ENTREVISTA DE SELECCIÓN POR COMPETENCIAS




 Hoy las empresas viven sometidas a cambios constantes y a la hora de contratar personal no se conforman con seleccionar profesionales que sepan hacer bien un determinado trabajo. Además, les preocupa que tengan potencial porque dentro de unos meses o unos años pueden necesitarlos para desarrollar tareas que no tengan nada que ver con el trabajo para el que los contrataron inicialmente. Por eso, los expertos en selección, además de utilizar la entrevista clásica, en que se pregunta al candidato por sus estudios y experiencia, recurren cada vez más a la entrevista por competencias, que incluye otro tipo de cuestiones. 

a) En que se basa

 Es un tipo de entrevista que sólo suelen utilizar las empresas que gestionan a su personal por competencias. Es decir, que únicamente trabajan con profesionales que reúnen un determinado tipo de habilidades o cualidades. Tienen definido un listado de preferencias y seleccionan al personal a partir de él. Ese listado viene determinado, casi siempre, por los valores de la empresa y por el perfil de los mejores profesionales que trabajan en ella. Se estudian las competencias que poseen y éstas se convierten en un estándar. En cierto modo, lo que la empresa hace a la hora de seleccionar personal es buscar “clones” de sus trabajadores estrella. El listado de competencias varía de una empresa a otra y es diferente para cada puesto de trabajo, pero hay algunas genéricas que muchas compañías toman como referencia. Las competencias que más valoran para candidatos a un primer empleo son: 

— El entusiasmo y las ganas de trabajar —

 La capacidad de adaptación a la filosofía de la empresa 

— La orientación al cliente

 — La empatía (facilidad para entender las necesidades de los demás) 

— La capacidad de aprendizaje 

— La flexibilidad para adaptarse a los cambios 

— El trabajo en equipo En puestos que requieren experiencia se valoran además: 

— La iniciativa 

— La capacidad de decisión y de gestión de equipos de trabajo

 — La creatividad 

— El liderazgo 

— La capacidad para anticiparse a los cambios y a nuevos entornos 

— El control de las emociones 

— La capacidad de negociación 

b) En que consiste

 Es muy fácil darse cuenta de que uno se enfrenta a una entrevista por competencias porque la mayoría de preguntas que hace el experto en selección están relacionadas con situaciones a las que el candidato estuvo sometido en el pasado o con las que podría encontrarse en el futuro. Lo que el entrevistador quiere saber es cómo actuó el candidato o cómo actuaría para ver si posee las competencias que requiere el puesto. Le hará preguntas que le obliguen a dar una explicación para evitar que intente mentirle con una respuesta cerrada (sí o no) y cada pregunta estará relacionada con una competencia. Si busca a una persona de atención al público le preguntará, por ejemplo, cómo solucionó el problema más grave con un cliente que le surgió en su último trabajo. Así dará por sentado que lo hubo, porque siempre los hay, y a partir de las explicaciones del candidato conocerá de qué forma abordó la situación. Un candidato puede engañar en una entrevista por competencias, pero le será más difícil que en otro tipo de entrevistas y si se encuentra con un seleccionador experimentado esté sabrá detectarlo. 

c) ¿Cómo hacerle frente? 

Lo primero es prepararse para ella. Además de saberse el currículum de memoria para contestar sin titubeos cuando nos pregunten por él y de tener clara la respuesta a cuestiones como ¿cuánto queremos ganar? tenemos que prever preguntas sobre situaciones. Ante todo hay que ser sincero, pero eso no está reñido con hacer un ejercicio de autoanálisis para descubrir qué competencias poseemos y cómo las aplicamos al trabajo. Si somos conscientes de ellas podremos afrontar con más soltura preguntas de tipo situacional. También conviene estudiar a fondo el perfil de la empresa que ofrece el empleo y las características del puesto a cubrir. Eso nos ayudará a hacernos una idea de las competencias que lleva asociadas y de lo que se esperará de nosotros. 

d) La entrevista individual

 La entrevista sirve para que el responsable de la selección disponga de más datos para decidir qué candidato puede adaptarse mejor al trabajo. Así que la mejor estrategia es mostrarse tal y como uno es, sin exageraciones, sin golpes de efecto y, por supuesto, sin mentiras. Los entrevistadores quieren franqueza. Esperan que se diga siempre la verdad y que las preguntas se encajen con naturalidad, traten el tema que traten. Algunas cuestiones pueden parecer espinosas, pero la reacción ha de ser tranquila: 

— "¿Por qué quieres cambiar de trabajo?": La información de la entrevista siempre es confidencial, así que puedes comentar libremente si tu empresa actual atraviesa una situación inestable o si tienes una mala relación personal con los compañeros. Eso sí, no hace falta que des muchos detalles: la discreción también vale como virtud. 

— "¿Cuáles son tus expectativas salariales?": Una buena manera de sortear esta cuestión es plantear la banda salarial aproximada que te interesa. No intentes negociar nunca en la primera entrevista: esa fase debe llegar más tarde, cuando la empresa te ofrezca formalmente el puesto de trabajo. Evita sentirte nervioso e incómodo: el trabajo del entrevistador es hacer preguntas y no buscar trampas para dejarte en evidencia. Además de la sinceridad, se valora mucho la educación. No olvides agradecer que te hayan llamado y, sobre todo, esfuérzate por que la conversación sea lo más agradable posible. Si el seleccionador te trata de usted, haz lo mismo, a menos que indique que puedes tutearle. 

e) El interés

 Es otro de los puntos clave de la entrevista: debes demostrar que el puesto de trabajo te interesa porque se adapta a tu perfil y a tus planes de desarrollo profesional. Escucha atentamente las explicaciones sobre la responsabilidad y las funciones que deberías asumir. Ten cuidado con no despistarte y perderte en este momento. Haz preguntas sobre lo que no te quede claro, especialmente si el entrevistador te invita a ello. Se recomienda buscar información sobre la empresa, su sector de actividad, su situación en el mercado y sus planes de expansión. Estos datos los encontrarás, por ejemplo, en su página web o en las cámaras de comercio y pueden ayudarte a sumar puntos cuando se hable del tema. Pero hay que tener en cuenta que este factor no tiene una importancia excesiva: en algunos procesos de selección, el nombre de la empresa se mantiene oculto durante las primeras fases y las entrevistas las organiza una consultoría externa.

 f) La imagen 

Presta atención a la ropa y al peinado cuando te prepares para la entrevista. Los responsables de la selección se fijan en el aspecto físico y, si no les gusta, esto puede convertirse en un factor en contra. No es cuestión de ir a la peluquería el día anterior. Hay que dar la imagen adecuada para ese puesto de trabajo. Por ejemplo, de un creativo no se espera que lleve corbata, al igual que un fan de la estética grunge lo tendrá difícil para entrar en el sector financiero si no se enfunda la americana. Generalmente, se aconseja apostar por la elegancia y la normalidad: traje para los hombres, traje chaqueta y maquillaje discreto para las mujeres, perfumes casi imperceptibles... Si tienes muchas dudas y conoces el nombre de la empresa, investiga un poco los días previos. Por ejemplo, puedes preguntar a algún conocido que trabaje allí o incluso darte una vuelta por las oficinas. Un detalle que sí hay que tener muy en cuenta es la puntualidad: preséntate a la cita unos cinco minutos antes. Deberás esperar un poco, pero esto demuestra que tienes interés en la entrevista y que eres una persona organizada y formal. Llegar tarde causa una impresión pésima.

 g) Los gestos

 Se habla mucho del lenguaje corporal, de los brazos, de las miradas... Bien, es importante, pero tampoco se hunde el mundo por no tener las manos en la posición reglamentaria. Generalmente, cruzar las piernas o los brazos se interpreta como señal de autodefensa e indica que el candidato se encuentra incómodo. Y como lo que se persigue es la sinceridad y el ambiente agradable, esto puede levantar suspicacias en el entrevistador. Evita las expresiones de desinterés, muéstrate correcto y relájate. Al fin y al cabo, una entrevista de trabajo es un momento de reflexión sobre tu carrera profesional. Disfrútalo y no te preocupes por los gestos: seguro que serán los adecuados.




 O dejo con el vídeo "10 preguntas y respuestas (muy buenas) en una entrevista de trabajo"

 

LA ENTREVISTA DE TRABAJO EN LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS




a) La tecnología no deja atrás el “cara a cara” de los expertos en selección

 La aplicación de la tecnología a los procesos de selección de personal es una realidad desde hace tiempo. Sin embargo, las empresas siguen apostando por el cara a cara, por el método tradicional, para elegir al candidato ideal. Entonces, ¿cuál es la principal ventaja que se deriva de la aplicación de las nuevas tecnologías en los procesos de selección? La agilidad que supone para los mismos, pero los anuncios en prensa son todavía un excelente canal para la selección de personal. La aplicación de las nuevas tecnologías a cualquier ámbito de actividad resulta totalmente positiva. Incluso en los procesos de selección. Aunque una cosa queda clara: la tecnología no lo es todo. "El contacto con la persona es casi la parte más importante del proceso", sostiene Juan de Peñaranda, director ejecutivo de Page Personnel. "En función de esa calidad de contacto puedes sacar más información y hacerte un poco una idea de lo que está buscando tanto un cliente como un candidato. De hecho no es raro que, si tú tienes una buena relación humana con los candidatos, a la hora de encajar un proceso de selección ya tengas identificados a ciertos aspirantes con los que tienes una relación estrecha, porque sabes perfectamente que van a encajar en la compañía". Este trato humano es el que diferencia a la persona de la máquina. De este modo, cuando las empresas solicitan a un candidato, entre los requisitos solicitados cada vez tienen más peso los aspectos personales, que mejor se conocerán cuanta mejor relación exista con el seleccionador. "Hace tres años los clientes eran los que decidían al cien por cien entre varios candidatos. Ahora, una persona está en 10 procesos a la vez y es quien decide lo que quiere, con lo cual la fidelización de estas personas sólo se produce a través del trato personal", comenta Juan de Peñaranda. 

b) El reciclaje debe ser continuo

 El cambio constante al que se someten las nuevas tecnologías implica un reciclaje continuo por parte de los evaluadores. "Hay que estar con las herramientas modernas, no te puedes quedar atrás. Cualquier adelanto que pueda surgir hay que incorporarlo a tu día a día", explica Ricardo Corominas, director de Michael Page Barcelona. En los mismos términos se expresaba Juan Mulet, director general de COTEC, durante el curso de verano La economía española y las nuevas tecnologías. "Hoy la tecnología cambia, y si uno no cambia con ella, será menos competitivo en el mercado". En este sentido también señaló que existe una "obligación por parte de las empresas de conocer la tecnología de los competidores y ser capaz de asumirla, para no quedarse atrás". Ricardo Corominas pone un claro ejemplo: el de la agenda de papel, prácticamente en desuso por la utilización de la aplicación de Outlook del ordenador, del teléfono o de una agenda electrónica. Lo mismo sucede con el hecho de contar con una página Web que sea obsoleta o, incluso, no contar con ninguna. En el caso de los candidatos, ya casi es inimaginable el envío del currículo a través del correo ordinario. Al menos para determinados perfiles, aunque en otros el papel es todavía el principal vehículo para el reclutamiento de profesionales. Papel e internet se complementan perfectamente.

c) Pros y contras de la red para buscar empleo 

Internet ha avanzado a paso de gigante durante los últimos años. Así, mientras que antes sólo se utilizaba la prensa escrita para reclutar nuevo personal, las empresas apuestan ahora también por las webs de empleo. "Nosotros incluso hemos creado una herramienta tecnológica exclusiva para nuestro grupo, para sacarle mayor rendimiento a nuestra base de datos", afirma el director ejecutivo de Page Personnel. "Eso lo que hace es ayudarte a la hora de estrechar un poco más el cerco y encontrar el perfil exacto que tú quieres". Pero también tiene su parte negativa. La red lleva a los buscadores de empleo a utilizarla de forma indiscriminada. "Se meten en portales de empleo, en la web de las compañías y en una tarde se pueden inscribir, sin exagera, a 100 ofertas. Y a muchas, probablemente, que no tienen mucho que ver con su perfil, con el objeto de que Recursos Humanos reciba ese currículo y poder entrar así, por ejemplo, a través de finanzas, en marketing". La principal consecuencia de esta forma de actuar es el aumento de trabajo para los seleccionadores, que tienen que hacer una criba mayor. A un 80 por ciento de quienes se inscriben a una oferta a través de internet les llaman y no lo recuerdan. Sólo leen el titular y no se han parado a mirar el perfil, la banda salarial ni el tipo de contrato. Pero dos son los aspectos más claros en los que ha influido internet: "La mejora de nuestra eficiencia interna con la base de datos, el ser más ágiles y, gracias a internet, el poder llegar a más personas y con mayor rapidez", afirma Ricardo Corominas, director de Michael Page Barcelona. Aunque el proceso de selección en sí no se ha beneficiado de las nuevas tecnologías, dada la necesidad de contar con la persona para tomar la decisión final, sí ha sido beneficioso para recibir candidaturas y a la hora de tratarlas. Y no sólo la empresa sale favorecida, también el candidato. De este modo, muchas compañías aprovechan y graban las entrevistas, para tenerlas en formato CD o los tests de evaluación se realizan a través de internet. Así el candidato no pierde tanto el tiempo. Y resulta más cómodo porque no tiene que desplazarse. El evaluador recibe todos los resultados de forma automática, a través de un informe que realiza el ordenador. "Todo va enfocado a que tengamos más agilidad en el proceso", comenta Corominas. "Al fin y al cabo, la máquina no puede evaluar a un candidato sin que antes haya habido una reflexión por parte de la persona. Y el toque final lo pone el seleccionador". El único inconveniente que encuentra el director de Michael Page en la aplicación de las nuevas tecnologías en la selección de personal es que no se puede delegar todo el proceso a las máquinas. "Cuanto más informatizado esté todo, más ajetreados estaremos".

 d) Selección de personal: Los nuevos procesos de selección

 Las pruebas de selección de personal están avanzando tanto que, en algunas ocasiones, lo que podríamos considerar como algo más propio de la ficción, puede llegar a convertirse en algo real y tangible. Porque, por ejemplo, ¿qué pensaría si le dijeran que las empresas pueden incorporar una resonancia magnética como una prueba más a la hora de decidir si el candidato es válido o no para el puesto ofertado? Esto es lo que se deduce de un estudio realizado por el psicólogo estadounidense Turhan Canli, de la Universidad Estatal de Nueva York en Stony Brook. De la investigación realizada por este estudioso se extrae como conclusión que, los resultados de un escáner pueden concluir cuál es la personalidad del sujeto analizado. Es decir, que dicha prueba podría sustituir a los clásicos tests psicotécnicos que, de igual forma, buscan definir la personalidad del candidato. De esta forma, el estudio realizado por el doctor Canli afirma que, gracias al empleo de esta metodología, se puede llegar a saber si una persona es extrovertida, sociable, depresiva o más bien proclive a la ansiedad. Según sostiene en su investigación, "la extraversión y la neurosis se relacionan con diferencias en la actividad cerebral de cada individuo, activando regiones cerebrales específicas en cada caso". Las conclusiones son muy interesantes, pero ¿en qué consistió exactamente el estudio llevado a cabo por Turhan Canli? Un total de catorce mujeres de edades comprendidas entre los 19 y los 42 años se sometieron a una serie de experimentos. Éstos consistían en mostrarles una serie de imágenes consideradas positivas y otras tantas consideradas negativas. Entre las primeras había fotografías de recién nacidos, una feliz pareja de enamorados, unos lindos cachorros, una hermosa puesta de sol o un helado que invitaba a comer. Entre las segundas, las negativas, figuraban imágenes de armas, cementerios y animales desagradables o peligrosos: arañas, perros mostrando sus colmillos, serpientes... Además de estas imágenes, también se les iban mostrando a los participantes una serie de palabras de carácter positivo y negativo. Cada una de ellas estaba escrita con un color diferente. Lo que ellos tenían que hacer era indicar, de la forma más rápida y precisa posible, el color en el que estaba escrita cada palabra. En principio, el valor semántico de cada término era irrelevante en la prueba pero, sin embargo, el cerebro no las pasaba por alto. De este modo, las palabras negativas producían una mayor actividad cerebral que las neutras en aquella zona asociada con las experiencias emocionales y la conciencia. Otra de las conclusiones de este estudio es que los cerebros de las personalidades más neuróticas se estimulan más ante imágenes desagradables, frente a los extrovertidos, más atraídos por objetos placenteros. La aplicación práctica de estos resultados a un proceso de selección de personal real es todavía una mera hipótesis, pero no se trata de una idea del todo descabellada. "Si conozco las condiciones en las que detecto cierto patrón de actividad, puedo predecir de manera bastante confiable los rasgos de personalidad de ese individuo", afirma el doctor Turhan Canli. Respecto a la posible reticencia que pueda mostrar un candidato a someterse a este tipo de pruebas, los expertos sostienen que no tiene ningún efecto secundario y, en sólo 45 minutos, se llega a los mismos resultados que si realizásemos un test psicotécnico convencional. Entonces, ¿por qué emplear una resonancia magnética en un proceso de selección de personal? Porque, aunque todos compartimos los mismos genes, en cada persona difieren de una forma muy sutil. De hecho, las investigaciones que los expertos realizan en la actualidad se orientan hacia el papel que tienen los genes en el desarrollo de la personalidad. Ellos son quienes nos hacen únicos. Llegados a este punto, es inevitable plantearse la siguiente cuestión ética: ¿Qué pasará con la ética en la realización de este tipo de pruebas? Obviamente, cuando una persona se somete a una resonancia magnética, no sólo se podrá predecir su personalidad sino que existe la posibilidad de descubrir, por ejemplo, la existencia de un tumor. ¿Ventaja o inconveniente? ¿Y qué debería hacer la empresa contratante? Todavía son muchas las cuestiones que quedan en el aire en relación con este tema. Pero antes de la aplicación práctica de este proceso, seguro que quedan resueltas. En cualquier caso, las empresas no dudarán en adoptar cualquier herramienta que les permita mejorar el proceso de selección de su personal, de tal forma que cada puesto se cubra con el candidato más válido para el mismo y que la compañía no pierda tiempo en la posterior puesta en marcha de nuevos procesos para el mismo puesto. Como en muchas otras cosas, las empresas dan un paso al frente para renovarse en la selección de personal. 

e) Cómo evitar errores en la preparación de la entrevista de trabajo 

Una entrevista de trabajo es considerada como un campo abierto a cualquier posibilidad. El candidato puede encontrarse con diferentes modalidades de entrevista, con diversos tipos de entrevistadores, con preguntas inesperadas. No obstante, el aspirante a un puesto de trabajo debe tener claro cuál es su papel durante este encuentro, para no dejar una mala impresión en el seleccionador. De este modo hay una serie de puntos y cuestiones que no deben mencionarse durante la entrevista para evitar mostrar alguna debilidad. Antes de ir a la entrevista, el candidato realizará una breve investigación sobre la historia y logros de la empresa, para evitar preguntas como: "¿A qué se dedica esta compañía?". Si antes de acudir al encuentro no has realizado tus pesquisas sobre este punto, quizás deberías replantearte si realmente estás interesado en trabajar en dicha firma. Porque esto será precisamente lo que se cuestione tu interlocutor si empiezas a recabar una información que ya deberías saber de antemano (la página web de la mayor parte de las empresas contiene estos datos, al igual que sus informes anuales). Uno de los puntos candentes durante la entrevista es el relativo a la remuneración. Sin duda, cuando acudimos a una entrevista de trabajo éste suele ser el punto que más nos interesa y a partir del cual rechazaremos o aceptaremos una oferta. Sin embargo, se trata de un tema delicado que debe considerarse como una negociación en toda regla. Cuando te pregunten sobre este asunto, debes estar preparado para ofrecer una cantidad o, mejor aún, un tramo dentro del cual estarías dispuesto a negociar ("Estoy buscando algo entre 15.000 y 21.000 euros anuales"). Eso sí, si no eres una persona flexible no ofrezcas una cantidad que consideres demasiado baja y piensa, de forma sincera, en lo que consideras que mereces. Si andas un poco perdido, puedes averiguar qué salarios hay en el sector en el que te mueves, de forma que si es la empresa la que realiza una primera oferta, puedas negociar en base a los datos obtenidos. 

f) Ser serios y formales 

Cuando un candidato a un puesto acude a una entrevista de trabajo, debe adoptar una postura formal y seria, no sólo en la forma sino también en el fondo. ¿Qué quiere decir esto? Que el lenguaje empleado durante la conversación no puede ser el mismo que utilizamos con los colegas, aunque ésta sea tu forma habitual de expresarte. Por muy brillante e inteligente que seas, no ofrecerás tal imagen si salpicas tu vocabulario con expresiones como: "tío" o "mola mazo". Tampoco debes mentir porque, como dice el refrán "se coge antes a un mentiroso que a un cojo". Aunque las exageraciones son algo habitual en este punto y de sobra conocidas por los seleccionadores, tienen como objetivo principal vendernos mejor. Pero tienes que evitar la línea que separa la hipérbole de la mentira total. Otro de los puntos en los que inciden algunos de los entrevistadores es el de nuestros planes a largo plazo ("¿Dónde te ves dentro de cinco años?"). Evidentemente, "Haciendo un crucero por el Caribe" no es la respuesta más apropiada, aunque sea ésta tu visión de futuro. Esta cuestión requiere una respuesta en la que esté involucrada la empresa, cómo te ves dentro de la firma una vez transcurrido ese periodo. Ante todo hay que mostrarse ambicioso profesionalmente, incluso aunque sepamos que ésta no es la empresa en la que vamos a jubilarnos. 

g) Capacidad de aprender

 Nunca hay que reconocer que no se tienen determinados conocimientos (ya sea a nivel técnico o teórico). En vez de ello haremos hincapié en nuestra rápida capacidad de aprendizaje y en la posibilidad de adquirir nuevas habilidades. De hecho, muchas empresas prefieren contratar a personas entusiastas y listas que necesiten cierta formación para ponerse al día con la operativa empresarial, frente a aquellos que no muestran deseos por aprender cosas nuevas. Los temas personales no deben sacarse a la luz, incluso aunque tu interlocutor lo haga. No sigas su ejemplo pensando que quedas como una persona abierta y sincera porque la única impresión que dejarás en el seleccionador es que eres un candidato poco profesional e irrespetuoso. Lo mejor es mantenerte, de forma educada, en el ámbito de los negocios. Mostrarte como una persona egoísta y arrogante te restará bastantes puntos. Por ello, cuando te den la oportunidad de realizar preguntas, no tienes que interesarte en primer lugar por el tema de los aumentos y las promociones. Ten en cuenta que la empresa quiere saber por qué debe contratarte precisamente a ti. No debes dar la impresión de que si te contratan les estarás haciendo un gran favor. El último punto en el que nunca tienes que entrar es el de las descalificaciones hacia tus anteriores jefes y puestos de trabajo. Incluso aunque la situación fuera totalmente insoportable, tienes que afirmar que te fuiste porque buscabas responsabilidades, mayores oportunidades o que simplemente buscabas un cambio.





¿Adivináis cuál es el trabajo más duro del mundo?. He aquí entrevistas para el trabajo más duro del mundo:


 


 O dejo con el vídeo "10 preguntas y respuestas (muy buenas) en una entrevista de trabajo"


 

DURANTE LA ENTREVISTA, MOMENTO CLAVE


a) Ha llegado el momento clave

 Si no sabes muy bien cómo comportarte ni qué decir, en una entrevista de trabajo, te damos las claves:

 — Ante todo, es importante ir con confianza en uno mismo, seguro de tus cualidades y de lo que puedes ofrecer a la empresa. Pensar de forma positiva, ser claro, sincero y, sobre todo, decidido. 

— Saludar a la persona que te va a entrevistar con su nombre, si se conoce, mirar a los ojos y apretar la mano. 

— Cuando tu presentador se acerque a ti, te ofrecerá la mano, así que no metas la pata poniendo la cara para recibir dos besos. El apretón de manos debe ser firme y sin dejar la mano inerte sobre la suya.

 — Es importante que no desvíes la mirada ya que te dará seguridad. Pero no abuses, mira sin intimidar, ya que lo contrario también puede resultar molesto. 

— Cuando te dirijas a tu entrevistador, hazlo siempre de usted hasta que te pida que le tutees. 

— A la hora de tomar asiento, no lo hagas hasta que te lo indiquen y por supuesto, no "te tires" sobre la silla. Intenta mantener la espalda recta, pero sin tensión o rigidez. Puedes cruzar las piernas discretamente para relajarte. 

— Es muy importante que cuidemos nuestro vocabulario adaptándolo a nuestro interlocutor (no siempre el entrevistador tendrá nuestra misma formación), que nos expresemos de manera estructurada, que contestemos a aquello que se nos pregunta, que razonemos nuestras afirmaciones (no basta con decir que soy muy trabajador, eso puede decirlo cualquiera) y que acompañemos nuestro lenguaje verbal con el no verbal: si estoy diciendo que creo que puedo desempeñar adecuadamente la función, mi tono de voz, mi mirada, mi expresión facial y mi postura tienen que estar diciendo lo mismo. Si es así seguro que nos creen, sino probablemente no nos lo creemos ni nosotros mismos.

 — Mantener la atención en todo momento. Un aparente desinterés en algún momento de la entrevista se puede asociar al puesto de trabajo e incluso a la propia empresa. — Si se es fumador, abstenerse de hacerlo ante cualquier ofrecimiento 

— Que el tema del sueldo no sea lo prioritario durante la entrevista: Si te pregunta sobre cuánto quieres cobrar, debes de contestarle con otra pregunta: "¿Cuanto suelen pagar en un puesto similar?". También puedes decir que desearías conocer más detalladamente las características del puesto. Afirma que el sueldo es siempre una cuestión flexible y negociable y puedes hacer una propuesta orientativa. 

— El tiempo de la entrevista es limitado. Por tanto no perder el tiempo divagando, establecer los objetivos e intentar convencer al interlocutor de las cualidades que se poseen y del entusiasmo 

— Dejar que el entrevistador dirija la entrevista. Provocar preguntas que se puedan aprovechar para mostrar conocimiento del sector. No utilizar términos negativos. 

— Durante la entrevista debes responder con seguridad, no te sientas que por el hecho de no tener experiencia eres inferior, por lo que nunca utilices palabras que puedan infravalorar tu trabajo, como yo "sólo" he hecho..., "carezco de.." "lástima que...".

 — En los negocios y en las entrevistas de trabajo hay una serie de palabras que, utilizadas consecuentemente, tienen una fuerza especial, como reto, experiencia, futuro, confianza, compromiso, objetivos, eficacia, proyecto, garantía y responsabilidad. Úsalas hábilmente.

 — Al marcharse, estreche nuevamente la mano del entrevistador y agradézcale su tiempo. Este momento es propicio para preguntar a que hora debe regresar y cuando puede conocer la decisión.

 — Siguiendo estas pautas, debería ser más fácil el acceder a una entrevista de trabajo y llevarla a buen puerto. El conseguir el puesto de trabajo, ya depende del resto de los candidatos y del perfil que busque la empresa en ocasiones el candidato no debe desmoralizarse por no haber conseguido ese puesto de trabajo aún habiendo superado con éxito la prueba planteada porque, en ocasiones, la decisión que adopta una empresas para realizar las contrataciones tienen una motivación determinada. 

b) Los mensajes del cuerpo

 No hace falta ser psicólogo o experto en comunicación no verbal para comprender el significado de ciertas miradas y gestos. Todos somos capaces de interpretar el lenguaje corporal más evidente, como una mirada de cariño, un puño cerrado en posición amenazante o un gesto ostensible de desprecio. Pero el lenguaje corporal es mucho más complejo, porque todo nuestro cuerpo habla en todo momento. Lo queramos o no, nuestro cuerpo transmite mensajes permanentemente, y a menudo contradice lo que están diciendo nuestras palabras. Estos mensajes son percibidos por los demás -aunque sea de manera inconsciente- y condicionan su relación de comunicación con nosotros. No hace falta explicar, por tanto, la importancia de controlar nuestra comunicación no verbal cuando estamos en un contexto laboral: desde una entrevista de selección hasta una reunión de trabajo o un proceso de negociación salarial. Es importante tener claro que no hay verdades absolutas. Que alguien se acaricie la barbilla no siempre significa que está reflexionando, al igual que taparse la boca al hablar no es un síntoma inequívoco de falsedad. Por otro lado, cada gesto debe leerse en su contexto, porque puede significar cosas muy distintas según cuándo, dónde y cómo se produzca. Multitud de libros y estudios han tratado de construir un "diccionario" de la comunicación no verbal. Hay que tomar estas indicaciones con reservas, nunca como fórmulas magistrales, pero sin duda pueden servir como orientación. 

Veamos algunas "entradas" de ese posible diccionario. 

— La mirada Cuando nos encontramos con alguien, le miramos unos segundos a los ojos para detectar sus sentimientos e intenciones, y luego bajamos brevemente la mirada para mostrar nuestra intención de cooperar. No hacer esa pausa y mantener fija la mirada podría interpretarse como una actitud desafiante. Durante una conversación, desviar la mirada justo antes de empezar a hablar indica que lo que vamos a decir es fruto de una reflexión meditada, mientras que mirar a derecha e izquierda cuando nos hablan suele ser una demostración de desinterés. Mirar directamente a los ojos de quien nos habla demuestra interés y atención, pero mantener una mirada directa durante todo el tiempo es demasiado agresivo. En una entrevista de trabajo, por ejemplo -en la que debemos demostrar todo el interés del mundo-, convendría mirar a los ojos del entrevistador al menos el 80% del tiempo. 

— La posición del cuerpo La norma fundamental es la que distingue entre cerrazón y apertura. Los brazos cruzados protegiendo el cuerpo son una posición defensiva bastante obvia, mientras que las posturas abiertas demuestran relajación, hasta el punto -cuando son exageradamente abiertas- de transmitir desinterés y mala educación. El cruce de piernas "americano", por ejemplo, con el tobillo encima de la rodilla, es muy poco recomendable en una entrevista de trabajo. 

— Los movimientos de la cabeza Asentir repetidamente mientras escuchamos puede significar que entendemos y estamos de acuerdo o que queremos que nuestro interlocutor acabe lo antes posible para responderle. Una ligera inclinación hacia adelante indica que estamos escuchando, y escuchando con interés si al mismo tiempo nos inclinamos hacia un lado. 

— Las manos A menudo no sabemos qué hacer con ellas, pero ellas siempre acaban haciendo algo, como por ejemplo: — Juguetear con objetos (síntoma de nerviosismo e inseguridad). 

— Entrelazar los dedos (un gesto que expresa autoridad y rigor, pero también voluntad de entendimiento y espíritu constructivo). 

— Frotarse entre sí (síntoma de impaciencia). 

— Girar para mostrar las palmas (transmitiendo sinceridad y franqueza). 

— Tocar levemente el brazo de nuestro interlocutor (para pedirle que confíe en nosotros y crea lo que le estamos diciendo). 

— Tocar a un desconocido, en cualquier caso, siempre es arriesgado, porque todas las personas tenemos un espacio personal de entre 45 y 60 centímetros que normalmente sólo dejamos que invadan aquéllos a quienes tenemos un afecto especial.

 — Cómo controlar nuestro cuerpo Ante una entrevista de trabajo, es un error obsesionarnos en controlar al 100% nuestro cuerpo. 

Pero tampoco nos podemos olvidar de él. No sería correcto iniciar la entrevista en una posición muy relajada, pero si no nos "soltamos" mínimamente a lo largo de la conversación, el entrevistador puede dudar de la información que le demos, porque percibirá nuestro nerviosismo. No hay una fórmula ideal, pero sentarnos en posición recta o cruzando discretamente las piernas, con una ligera inclinación hacia adelante y las manos entrelazadas puede ser una buena posición "de salida" a partir de la que evolucionar con la conversación. 

PREGUNTAS MÁS HABITUALES DENTRO DE UNA ENTREVISTA


Para evitar que un entrevistador te sorprenda con alguna pregunta complicada, es recomendable ir bien preparado. Aquí te hacemos una selección de las que son más habituales, pero ten en cuenta que no tienen porqué ser formuladas exactamente igual, tómalas como un primer contacto que te ayudará a no quedarte en blanco. 

a) Preguntas sobre formación 

— ¿Qué estudios realizó y por qué los eligió? Es muy importante dar una respuesta ordenada cronológicamente y suficientemente justificada. Intenta evitar frases como "porque no sabía que hacer" o "porque la nota no me dió para otra carrera". 

— ¿Podría hacerme un resumen de su CV? Antes de asistir a una entrevista de trabajo debes haber estudiado en profundidad tu CV, así podrás sintetizarlo con mayor facilidad. 

— ¿Repetiría su elección de estudios si volviera a empezar? Es importante justificar y adecuar la respuesta a la importancia de la Diplomatura o Licenciatura en relación al puesto. 

— ¿Está dispuesto a completar su formación en lo que precise? Si la respuesta es positiva causarás muy buena impresión ya que demuestra que tienes mucho interés en aprender y conseguir la formación necesaria para el puesto. 

— ¿Qué idiomas conoce y a qué nivel? Esta pregunta se comprueba por lo que es la sinceridad muy importante. 

— ¿Por qué estudiaste arquitectura, derecho, económicas.........? Debes dar una justificación constructiva, debes venderte lo mejor posible. 

— ¿Quien influyó más en ti a la hora de elegir tu carrera? Una vez más la sinceridad debe ser tu gran aliada pero recuerda que siempre puedes hacer mención a personas que tiene más experiencia que tú y que te ayudaron a tomar la decisión. 

— ¿Qué asignaturas te gustaban más/menos y en cuáles sacabas mejores/peores notas? Adecúa la respuesta al perfil que buscan. 

— ¿En qué medida tus calificaciones se deben a tu esfuerzo personal y en qué medida a tu inteligencia? La constancia y el esfuerzo se valoran mucho en el ámbito laboral, así que no trates de venderte como el más inteligente del mundo. 

— ¿Cuál fue la experiencia más gratificante durante tu vida como estudiante? Muestra entusiasmo en tu respuesta 

— ¿Piensas proseguir o ampliar tus estudios de alguna manera? Recuerda que "el saber no ocupa lugar" 

— En tu formación complementaria, ¿qué seminarios o cursos de corta duración has realizado?¿Qué te motivó a realizarlos? Ordena tu respuesta en relación al perfil que solicitan.

 b) Experiencia profesional 

— ¿Qué experiencias profesionales tiene? 

— ¿Qué puesto ha sido el último que ha desempeñado? Responde con sinceridad recuerda que en la mayoría de los casos pedirán referencias. 

— ¿Por qué dejó el último empleo?

 — ¿De todo lo que ha hecho hasta ahora, qué es lo que más le gusta y por qué? Motivos por los que solicita el puesto 

— ¿Por qué se ha puesto en contacto con nuestra empresa/organismo? 

— ¿Por qué le gustaría acceder precisamente este empleo y no otro?

 — ¿Por qué le interesa este puesto? 

— ¿Qué le llamó la atención en el anuncio o en la noticia que tuvo acerca de su existencia? 

— ¿En qué piensa que puede usted aportarnos si no tiene experiencia profesional? 

— ¿Qué le hace pensar que está usted capacitado para este trabajo? 

— ¿Qué ventajas cree que tiene usted respecto a otros candidatos? 

c) En el trabajo

 — ¿Por qué te gustaría trabajar con nosotros? "Me gusta la filosofía de la empresa y me gustaría ser parte del crecimiento de una empresa como esta.", "Me gustaría alcanzar mis objetivos profesionales, aprendiendo y ayudando a alcanzar las metas de esta compañía" 

— ¿Por qué crees que te deberíamos contratar y no a otro? Aquí debes dar unos ejemplos en donde tu hayas resuelto problemas con éxito, hayas trabajado en equipo, o los que vayan de acuerdo a tus fortalezas y los requerimientos para ese puesto de trabajo.

— ¿Qué esperas de este trabajo? Orienta tus respuestas a las oportunidades que puedes encontrar en la empresa como, "Tener la oportunidad de aprender de los mejores", "Tener la oportunidad de hacer una carrera profesional dentro de la empresa". 

— ¿Prefiere formar grupo con personas con los que previamente tiene amistad? 

— ¿Cree que, salvo excepciones, la amistad profesional y particular no deben mezclarse? 

— ¿Tiene tendencia a aceptar, a discutir o a poner sistemáticamente en duda las instrucciones de sus superiores? 

— ¿Confía o duda en general en la eficacia de los demás compañeros? 

— ¿Cómo acepta las normas de disciplina?: con convencimiento, como un mal necesario, como una imposición? 

— ¿Qué opina de sus jefes anteriores? 

— ¿Qué valora más de un trabajo? 

d) Sobre tu futuro 

— ¿Cuáles son sus objetivos a corto, medio y largo plazo?

 — ¿En qué puesto de trabajo te gustaría estar dentro de cinco años? 

— ¿Qué planes de futuro personales tienes? 

— ¿Fijarías tu residencia fuera de España si te lo pedimos?

 e) Condiciones personales 

— ¿Puede incorporarse inmediatamente? 

— ¿Está dispuesto a cambiar de residencia? 

— ¿No le importa tener que viajar frecuentemente? 

— ¿Tiene vehículo propio?

 f) Características de tu personalidad 

— ¿Cuáles son sus mejores cualidades? Describa tres principales 

— ¿Cuáles son sus defectos? Describa tres principales Nunca digas que no tienes, porque todos tenemos defectos, pero algunos pueden ir a tu favor, como por ejemplo "Cuando empiezo algo no lo puedo dejar hasta que lo termino" "O soy muy puntual y me impaciento cuando la gente no cumple los horarios" "Soy muy perfeccionista", en todo caso no importa tanto la respuesta como que sea real, si dices que te molesta la impuntualidad, es porque de verdad tu eres muy puntual. 

— ¿Cuáles son las cualidades que le gustaría desarrollar? Si tiene que tomar una decisión, ¿es impulsivo o reflexivo? 

— ¿Cómo reaccionaría si en su trabajo le acusan de aprovecharse del esfuerzo de alguno de sus compañeros? 

g) Retribución económica 

— ¿Cuánto desea ganar? 

— ¿Cuál es el mínimo que cubre sus necesidades actuales? 

— ¿Es realmente el factor económico el más importante en su decisión? 

— ¿Ha valorado otras prestaciones tales como la seguridad, transporte, comedor, vivienda, horario, vacaciones?




¿Adivináis cuál es el trabajo más duro del mundo?. He aquí entrevistas para el trabajo más duro del mundo:

 

RECOMENDACIONES PARA SUPERAR UNA ENTREVISTA DE TRABAJO


a) Antes de la entrevista 

— Conoce todo lo que puedas de la empresa. 

— Estudia tus aptitudes, tu experiencia y tu educación.

 — Lleva el currículum y conócelo perfectamente, ya que se basarán en él.

 — Hazte una relación de tus puntos débiles y prepara argumentos para defenderlos. 

— Si te citan por escrito, lo correcto es que llames para confirmar tu asistencia. 

— No acudas con gafas oscuras. 

— Comprueba tu apariencia (evita ropa llamativa; bien vestido/a, limpio/a y afeitado). 

— Ve solo/a. 

— Llega pronto (5 minutos antes). 

— Prepara la entrevista, el seleccionador va a hacerlo también.

 b) Durante la entrevista

 Crea una buena impresión. Las primeras impresiones son de gran importancia. Muchos empresarios consideran que tras haber visto entrar por la puerta a un candidato, observar la forma de dar la mano y sentarse, son capaces de decidir sobre su valía 

— Saluda al entrevistador con una fórmula convencional: Buenas tardes Sr. Fernández.

 — Siéntate derecho/a, ni al borde de la silla (inseguridad), ni repantigado/a (falta de respeto). 

— No seas el/la primero/a en extender la mano. 

— Saluda con un apretón de manos y sonríe, mirándole a los ojos. 

— No te sientes hasta que te lo digan. 

— No tutees si no te lo indican. 

— Estate atento/a y simpático/a. 

— Evita ponerte nervioso/a y los gestos que lo indiquen como morderte las uñas, golpear con el bolígrafo en la mesa, agitarte en el asiento... 

— No fumes. 

— No interrumpas. 

— Mira al entrevistador a los ojos, pero sin intimidar. 

— Deja que él tome la iniciativa. 

— No hables demasiado, ni demasiado poco. 

— Cuida tu lenguaje. 

— No peques de agresivo/a ni de sensiblón/a. 

— No te aproximes mucho a él. 

— No pongas los codos encima de la mesa del entrevistador. 

— No cruces los brazos, puede parecer que estás a la defensiva. 

— Si te ofrecen una bebida puedes aceptar pero, que no sea alcohólica. 

c) Piensa antes de contestar 

— Responde clara y brevemente. 

— Di siempre la verdad. 

— Si te preguntan sobre ti mismo/a, enfatiza tu formación, experiencia y resultado de tus trabajos.

 — No uses palabras rebuscadas. 

— No respondas con evasivas o dudas, ni con monosílabos. 

— No esperes demasiado tiempo para responder, podría parecer síntoma de distracción.

 — No utilices expresiones tajantes "siempre, nunca", ni utilices latiguillos "o sea", "este", "bueno"... 

— Muestra entusiasmo por el trabajo, pero no lo supliques. 

— No hables mal de las empresas en las que has trabajado. 

— No te niegues a responder preguntas. 

— Si te hacen preguntas de tipo cómo: si va de viaje con su novio/a ¿qué piden una o dos habitaciones?; responde que en tu opinión ese asunto es irrelevante para deducir tu idoneidad para el puesto al que optas. Dilo con seriedad pero no con agresividad. Estas preguntas valoran tu control emocional. 

d) Piensa positivamente 

— No pidas el puesto como si fuera una limosna. 

— No digas que necesitas terriblemente el trabajo. 

— No critiques a pasados empresarios. Ejemplo: No digas, "acabo de terminar mis estudios y no tengo experiencia profesional" enfocado de otra manera la respuesta correcta sería "estoy disponible para trabajar y dispuesto/a a poner en práctica todos los conocimientos que he adquirido en mis estudios 

e) Haz preguntas

 Sobre las posibilidades de promoción, la empresa o el puesto de trabajo. Expresa tu agradecimiento. 

f) Después de la entrevista 

Analiza los resultados, anota puntos fuertes y débiles...puede servirte para una segunda entrevista o para próximas entrevistas en otras empresas.

 g) Posibles preguntas 

— Personalidad: 

— Háblame de ti mismo. 

— Cuéntame una anécdota de tu vida en la que resolvieras con éxito una situación problemática.

 — ¿Qué gana la empresa si te contrata a ti en lugar de a otro candidato? ¿Qué elemento diferencial aportas? 

— Si fueras tú el encargado de realizar esta selección y yo fuera el candidato, ¿qué cualidades te gustaría que yo reuniera? 

— ¿Te gusta trabajar con gente o prefieres trabajar solo? 

— ¿Te consideras como un líder o como un seguidor? ¿Por qué? 

— ¿Cuál fue la decisión más importante que adoptaste en el pasado? 

— Defínete a tí mismo con cinco adjetivos calificativos. Justifícalos.

 — ¿Qué has aprendido de tus errores?

 — ¿Acabas lo que empiezas? 

— Piensa en......un profesor, un amigo, tu novio/a. Si yo le preguntara cómo eres tú, ¿qué crees que contestaría? 

— Si todos los trabajos tuvieran la misma remuneración y la misma consideración social ¿qué es lo que realmente te gustaría hacer? 

— Describe tu escala de valores 

— ¿Qué personas te sacan de quicio?

 — ¿Duermes bien? 

— ¿Cómo reaccionas habitualmente frente a la jerarquía? 

— ¿Cómo te insertas en un equipo de trabajo? 

— ¿Qué impresión crees que he sacado de ti tras esta entrevista? 

— Formación: 

— ¿Por qué estudiaste arquitectura, derecho, económicas.........? 

— ¿Cómo decidiste estudiar.............?¿Qué otras carreras te atraían? 

— ¿Quien influyó más en ti a la hora de elegir tu carrera? 

— ¿Qué asignaturas te gustaban más/menos y en cuáles sacabas mejores/peores notas? 

— ¿En qué medida tus calificaciones se deben a tu esfuerzo personal y en qué medida a tu inteligencia? 

— ¿Qué cambios habrías introducido en el plan de estudios de tu Facultad o Escuela, si hubieras podido? 

— ¿Cuál fue la experiencia más gratificante durante tu vida como estudiante? 

— ¿Piensas proseguir o ampliar tus estudios de alguna manera? 

— Si volvieras a empezar tus estudios, ¿qué harías de modo diferente? 

— En tu formación complementaria, ¿qué seminarios o cursos de corta duración has realizado? ¿Qué te motivó a realizarlos? 

— ¿Tuviste algún puesto representativo durante tu tiempo de estudiante? (Delegado de curso, miembro de la Tuna...? 

— Trabajos anteriores:

 — Háblame de tus actividades al margen de tus estudios. 

— ¿Realizaste algún trabajo de "estudiante" (clases, trabajos de verano, de prácticas...)? 

— ¿Qué aprendiste durante tus trabajos anteriores? ¿Qué funciones desempeñabas? ¿Cuánto cobrabas? 

— ¿Debías supervisar el trabajo de alguien? 

— ¿Cuál de tus trabajos previos te ha gustado más/menos? ¿Por qué? 

— ¿Cuál es tu proyecto o solución más creativa? 

— ¿Cómo te llevabas con tus compañeros, con tus jefes, con tus subordinados? 

— ¿Cuál fue la situación más desagradable en que te viste?¿Cómo le hiciste frente? 

— Describe el mejor jefe que hayas tenido. Y el peor. 

— Descríbeme un día típico en tu trabajo anterior. 

— ¿Cómo conseguiste ese trabajo, esa práctica...? 

— Empleo:

 — ¿Qué sabes acerca de nuestra empresa? 

— ¿Qué te atrae de ella? 

— ¿Qué ambiente de trabajo prefieres? 

— ¿Prefieres un trabajo previsible o un trabajo cambiante? 

— ¿Qué relaciones piensas debe haber entre un jefe y su colaborador inmediato? 

— Estarías dispuesto/a a trasladarte a vivir a otra ciudad, a otro país, o a viajar con frecuencia? 

— ¿Tienes alguna preferencia geográfica? 

— ¿Cuál crees que puede ser para ti la mayor dificultad al pasar de la vida de estudiante a la vida del trabajo? 

— ¿Qué departamento (marketing, financiero, producción, comercial...) te atrae más?

 — Cuáles son tus puntos fuertes y tus puntos débiles para este puesto? 

— ¿Qué te ves haciendo dentro de cinco, de diez años? 

— ¿Cuáles son tus objetivos a largo plazo?¿Cómo crees que podrás lograrlos? 

— ¿Cómo te enteraste de la existencia de este puesto? 

— ¿Por qué piensas que vas a tener éxito en este trabajo? 

— ¿Con qué tipo de jefe te gustaría trabajar? 

— ¿Y con qué tipo de jefe crees que acabarías por chocar?

 — ¿Estarías dispuesto/a a a realizar un curso de formación a cargo de la empresa, antes de ser contratado/a? 

— ¿Cuánto quieres ganar ahora ( y dentro de cinco años) 

— ¿Prefieres trabajar en una empresa grande, mediana, pequeña, pública, privada...?¿Por qué? 

— ¿Te gusta la previsibilidad de un trabajo cuya hora de comienzo conoces, así como la hora de finalización, o prefieres un trabajo en el que hoy no sabes exactamente lo que harás mañana? 

— ¿Cuándo podrías incorporarte al trabajo? 

— ¿Qué personas de las empresas en que has trabajado anteriormente pueden darnos referencias de ti? 

— ¿Participas en otros procesos de selección?

 — ¿Qué opinas de.....la unión monetaria, el terrorismo, el feminismo, los políticos, los sindicatos.........? 

— ¿Comentas con tus padres-esposa/o-novia/o las incidencias de tu trabajo?

 — Vida privada: 

— ¿Con quién vives? 

— ¿A que se dedica tu familia? 

— ¿Tienes novia/o - esposa/o? ¿Que opina de este trabajo? 

— ¿Qué haces en tu tiempo libre? 

— ¿Cuáles son tus aficiones favoritas? 

— ¿Cuál es último libro que has leído? ¿Qué te pareció?




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