("EL MASTER DEL GUAPO HACKER") BLOG PROPIEDAD DE XAVIER VALDERAS. Son mis particulares anotaciones sobre estudios de MBA (Master in Business Administration , o sea “Maestría en Administración de Negocios”). Aquí puedes encontrar de casi todo lo referente a los masters, querido visitante internauta, pero recuerda siempre que el mejor MBA y la más importante es “La Escuela de Negocios de la Vida”, la cual no te cobra ni matricula y es lógicamente en la que más aprenderás. Saludos y sed bienvenidos
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viernes, 8 de junio de 2012
ANTROPOLOGÍA DE LA GESTUALIDAD
a) Origen y evolución
Ray BirdWhistell ha sido el pionero de la cinesis y, tras largos años de estudiar grabaciones en sesiones de terapia o similares a cámara lenta y en silencio llegó a la conclusión de que la base de las comunicaciones humanas se desarrolla a un nivel por debajo de la conciencia, en el cual las palabras sólo tienen relevancia indirecta. Mediante estos estudios estimó que no más del 35 por ciento del significado social de cualquier conversación corresponde a las palabras habladas. Se puede decir que la historia de la cinesis y la antropología de los gestos son básicamente la historia del desarrollo del pensamiento de Ray BirdWhitell. A finales de los años 40, BirdWhistell se dedicó al estudio de los movimientos corporales y partió de la idea de que las emociones básicas del ser humano, como la alegría, el temor o la atracción sexual, se deben expresar de igual forma en las diferentes culturas y, por tanto, deben existir gestos y expresiones comunes a toda la humanidad. Sin embargo, llegó rápidamente a la conclusión de que no hay gestos universales, es decir, no existe una expresión facial, una actitud o una postura corporal que transmita el mismo significado en todas las sociedades. Consideramos significado de una forma especial, todos los hombres sonríen pero la sonrisa varía según las diferentes culturas; en nuestro aprendizaje en la niñez nos enseñan en qué ocasiones debemos sonreír y cuáles no y esto será diferente en cada cultura. BirdWhistell descubrió que no existe la mera sonrisa. La expresión de la cara, la postura del cuerpo y la expresión en torno a los ojos pueden participar, como ocurre a menudo en la sonrisa. Tras descarta las reglas universales, dedicó sus estudios a los gestos, que tienen un significado consciente y sobreentendido. Incluso este tipo de gestos son sólo actos parciales que deben ir acompañados de otros para tener un significado, deben estudiarse o interpretarse en un contexto. Al estudiar las películas BirdWhistell descubrió que existe una analogía entre la cinesis y el lenguaje. Al igual que el discurso puede descomponerse en sonidos, palabras, oraciones,... en la cinesis existen unidades similares llamadas kines, que son la unidad menor, un movimiento apenas perceptible. Por encima de estos existen otros movimientos mayores y más significantes llamados kinemas que son los portadores de sentido cuando se los toma en conjunto. Estos kinemas son, a veces, intercambiables y se puede sustituir uno por otro sin alterar el significado. Con respecto a estos movimientos que son posibles anatómicamente para el ser humano podemos decir que, cada cultura otorga un significado a unos pocos. Al analizar las normas del movimiento del cuerpo humano no podemos hacerlo a simple vista porque son muy complejas, por el, Ray BirdWhistell ideó un signo taquigráfico para cada kine y la dirección del movimiento de cada uno de estos kines se registra con otro sistema de símbolos. Este peculiar sistema taquigráfico es la clave de la técnica de investigación llamada microanálisis. Una vez terminado el trabajo escrito, Ray BirdWhistell verificaba las regularidades, es decir, aquellas pautas que se repetían una y otra vez. Esta repetición es una de la cosas que más llaman la atención del movimiento del cuerpo humano. Debemos tener muy en cuenta que el significado del mensaje está siempre en el contexto y jamás en ningún movimiento aislado del cuerpo. Esta es la razón de que no podamos tener nunca un diccionario fiable de gestos inconscientes, porque el significado debe buscarse siempre dentro del contexto general. BirdWhistell descubrió que en ocasiones el comportamiento no verbal contradice al verbal en lugar de subrayarlo. En este tipo de casos se tiende a creer más en el componente no verbal, por ser menos probable que se encuentre bajo control consciente. Un resumen de su punto de vista sobre la comunicación humana es el siguiente: "Hace muchos años comencé a preguntarme: ¿cómo hacen los movimientos del cuerpo para representar las palabras? Ahora me pregunto: ¿Cuándo resulta apropiado el empleo de las palabras?. Son muy adecuadas para enseñar o para hablar por teléfono, pero en un instante dos personas se están comunicando en muchos niveles diferentes, y solamente en uno o dos de ellos las palabras poseen alguna relevancia. Actualmente mi planteamiento es distinto: El hombre es un ser multisensorial. Algunas veces verbaliza"
b) Los gestos:
Señales culturales aprendidas, genéticas o innatas Sobre lo que es la comunicación gestual, es decir, todo lo referente a los gestos se ha investigado y discutido mucho para descubrir si estas señales no verbales son innatas, aprendidas, transferidas genéticamente o adquiridas de alguna u otra manera. Se ha estudiado a gente ciega y/o sorda que no haya podido aprender las señales no verbales por vía visual ni auditiva, se ha observado la conducta gestual de miembros de civilizaciones diferentes y el comportamiento de nuestros parientes antropológicos más cercanos: los grandes simios y los monos. Y se ha llegado a la conclusión que hay gestos de las cuatro clases, pero vamos a hablar solamente de las que son universales, es decir, las conductas transferidas genéticamente y las que son innatas.
— Transferidas genéticamente: algunas expresiones faciales podrían estar precodificadas en los genes que determinan la estructura del cerebro, y por ello determinarían un comportamiento eventual. Se toma como evidencia de su naturaleza hereditaria el que determinados gestos se observen de forma universal en el hombre y se encuentren, también, en los primates inferiores.
— Innatas: son aquellos comportamientos universales que están condicionados por la anatomía humana, como es por ejemplo el signo de la comida que consiste en llevarse las manos a la boca, ya que para todos los seres humanos la mano y la boca están en el mismo sitio. Existen a su vez, determinados gestos, como el saludo, que son a la vez universales y específicos de cada cultura. Esto se explica porque debemos considerarlos no como un acto aislado, sino como una secuencia de actos. Así, un análisis cinético sobre el saludo ha diferenciado cuatro etapas sucesivas: avistarse y reconocerse; un saludo a distancia con la mano o las cejas; el acercamiento: con un saludo más próximo como un beso y la separación momentánea.
c) Ejemplos
Para entender los resultados de estas investigaciones vamos a exponer una serie de ejemplos.
— Ejemplo La sonrisa de los niños ciegos y sordos se produce aunque no hayan podido aprenderla por imitación, lo que califica a la sonrisa como innata o genética. De esto se deriva que los mismos gestos faciales básicos para demostrar emoción son innatos. Por otro lado cuando cruzamos los brazos, es decir, cruzamos el brazo izquierdo sobre el derecho o viceversa, casi nadie puede describir con certeza qué significado tienen porque mientras que una manera puede resultar cómoda para el individuo, la otra puede parecer errónea. Por ello, la evidencia sugiere que ese gesto puede ser también genético y que no puede cambiarse. Pero a pesar de estos ejemplos, hoy en día todavía se discute si algunos gestos son aprendidos y se convierten en costumbres o son genéticos. Por ejemplo, la mayoría de los hombres se ponen la chaqueta por la manga derecha y la mayoría de las mujeres por la izquierda entonces cabe preguntarnos si es una reacción innata o se ha aprendido de forma inconsciente de otros hombres y/o mujeres. Por ello a la única conclusión a la que podemos llegar y de la que hemos hecho referencia al principio de este apartado, es que los gestos pueden ser innatos y aprendidos, aunque gran parte de nuestra conducta no verbal es aprendida, y el significado de los movimientos y gestos está determinado por el tipo de civilización. Con respecto a esto último comentaremos que así como el lenguaje hablado difiere en culturas diferentes, el lenguaje no verbal también puede variar. Un gesto puede resultar común y tener un significado conocido en una cultura y desconocerse o interpretarse distintamente en otra. Para demostrar esta afirmación tomaremos como ejemplo las interpretaciones y consecuencias de tres gestos comunices de la menor: el del anillo, el del pulgar hacia arriba y del de la V.
— El gesto del anillo o del "OK" De este gesto nunca sabremos cual es la teoría acertada de su significado pero parece que el anillo representa a la "o" de "OK". El significado de "todo bien" es común en todos los países de habla inglesa y aunque la expresión se difunde con rapidez por Europa y Asia, en otros lugares tiene otros orígenes y otros significados. En Francia también puede decir cero o nada; en Japón puede significar dinero y en algunos países del Mediterráneo indica un orificio, usándose a menudo el gesto para indicar que un hombre es homosexual.
— El gesto del pulgar hacia arriba En Gran Bretaña, Australia y Nueva Zelanda, el gesto de levantar el pulgar tiene tres significados: el de pedir que lo admitan a uno de un vehículo, como lo hacen los que viajan "a dedo"; el de "todo bien" como el gesto de "OK", y cuando se levanta el pulgar con brusquedad se convierte en una señal de insulto que indica "en el tuyo". En algunos países, como Grecia, el significado principal es "¡Vete a la m.....!" . Cuando los italianos cuentan de uno a cinco levanta el pulgar para decir el uno y el índice para el dos. La mayoría de los australianos, norteamericanos e ingleses levantan el índice para el uno y el mayor para el dos, así que el pulgar vendría a indicar el cinco.
— El signo de la V Este gesto es popular en Australia, Nueva y Gran Bretaña y se interpreta como "arriba". Winston Churchill popularizó el signo de la V como señal de victoria durante la Segunda Guerra Mundial, pero su versión de la V hecha con dos dedos era con la palma hacia afuera, porque con la palma hacia adentro simboliza un insulto obsceno. En casi toda Europa, la versión que muestra la palma aún significa victoria. Al mismo tiempo este gesto significa el número dos en muchas zonas europeas. Por tanto, los ejemplos demuestran que las diferentes interpretaciones de los gestos pueden conducen a situaciones difíciles y que las raíces culturales de la persona deben tenerse en cuenta antes de sacar conclusiones precipitadas obre su lenguaje corporal y los gestos. A continuación expondremos diversos ejemplos de gestos para confirmar lo dicho hasta ahora sobre lo que supone la comunicación gestual dentro de la comunicación no verbal y sobre todo dentro del proceso global de la comunicación. Para ello comentaremos brevemente ciertas notas de enteres para entender cómo afectan los gestos a la hora de comunicar. Así diremos que para interpretar correctamente el lenguaje del cuerpo tiene que existir congruencia entre los canales verbales y no verbales de la comunicación. Además todos los gestos deben considerarse dentro del contexto en que se producen. El status, poder o prestigio, están también en relación directa con el número de gestos y movimientos corporales que hace la persona. También debemos comentar que es imposible fingir en el lenguaje del cuerpo porque la falta de congruencia se manifestaría entre los gestos principales, las microseñales del cuerpo y el lenguaje hablado. Y por último decir que los gestos y las señales del cuerpo se producen en grupo, y que la circunstancia puede modificar la interpretación.
COMUNICACIÓN GESTUAL: COMPONENTES Y MODALIDADES
Con la Antropología de la Gestualidad se pretende analizar la Comunicación gestual, pero para ello realizaremos un estudio más amplio sobre lo que es la comunicación y los factores que entran en juego en el proceso comunicativo: factores verbales y no verbales; siendo este último factor donde encuadraremos todo lo referente a la comunicación gestual y donde más profundizaremos. Ahora bien, debemos tener claro desde el principio que sólo es a través de la interacción de ambos factores, el verbal y no verbal, como se pueden emitir y recibir los mensajes para que se cree un espacio de comprensión común entre los interlocutores, es decir, no podemos hablar de comunicación verbal y no verbal de forma aislada sino como partes inseparables del proceso global de comunicación. Una vez que hemos dejado claro el desarrollo profundizaremos en cada uno de los puntos a los que hemos hecho referencia anteriormente.
a) La comunicación
— ¿Qué es comunicación? Existen infinitas definiciones de comunicación pero creemos que la que más se ajusta a su significado es aquella en que definimos a la comunicación como un "proceso de transferencia y comprensión de conocimientos dentro de un marco de una búsqueda común; siendo ésta la generación y creación de conocimiento". Ahora bien, la acción de comunicar sólo puede ocurrir gracias a la relación entre un emisor y un receptor; donde la comunicación puede fluir en una dirección y terminar ahí, o el mensaje puede producir una respuesta del receptor. Como hemos dicho al inicio en el proceso global de comunicación entran en juego dos factores, el verbal y el no verbal, dentro de los cuales se incluyen todos los componentes de la comunicación y que sólo al intentar, el hablante, establecer un diálogo con el oyente se pueden poner en funcionamiento todos o algunos de ellos. Con el fin de tener claros esos componentes que entran en juego en el proceso comunicativo haremos una exposición breve entre lo que es comunicación verbal y una más amplia de lo que es comunicación no verbal, factores de la comunicación que por sí solos no permitirían la acción de comunicar, es decir, el proceso de transferencia y comprensión de conocimientos para la generación y creación de éstos.
— Comunicación Verbal
Cuando hablamos de comunicación verbal estamos refiriéndonos al lenguaje humano, es decir, la producción e interpretación de signos verbales y que requiere al hablante (emisor) de capacidad fonológica, sintáctica, semántica y textual. Aunque muchos autores hacen hincapié en decir que el lenguaje es el instrumento de comunicación por excelencia nunca debemos olvidar que no se puede separar de la comunicación no verbal porque ésta nos permitirá completar el significado de lo que se dice, controlar la sincronización, nos ayudará a obtener feed-back y señalará los momentos de atención, que por sólo con el lenguaje verbal no nos permitiría disfrutar de un proceso de comunicación eficaz.
— Comunicación No Verbal
En términos generales podemos definir la comunicación no verbal como la comunicación mediante expresión o lenguaje corporal desprovisto de palabras. En términos más concretos lo definiremos como un conjunto de signos (movimientos, olores, expresiones del rostro...) mucho más complejos que el lenguaje humano y con mayor contenido en cuanto a lo que expresamos tanto voluntaria como involuntariamente. Es decir, todo lo que hace referencia al "cómo se dice": gestos, expresiones faciales, movimientos corporales, el espacio que nos separa del otro,... Comunicación a través de la forma en que vestimos, en como nos mostramos -alegres o triste-, en como nos sentamos, si miramos o no a la cara, si halamos despacio o deprisa,...todo ello son signos que permiten a la persona que nos escucha hacerse una idea de quiénes y cómo somos. Una vez definido el término de comunicación no verbal comentaremos los componentes que se incluyen en ella, y que ya hemos mencionado en la definición, para después profundizar en un de ellos: los gestos que aparecen cuando una persona tiene más dificultad para expresar lo que quiere decir, o cuando le cuesta más hacerse comprender por su interlocutor. Cuanto más necesitamos la atención del otro, más aumenta la intensidad de la expresión corporal y así los gestos se hacen cada vez amplios.
b) Componentes de la comunicacion no verbal
— El Paralenguaje Es el conjunto de características de las cualidades no verbales de la voz, tales como las vocalizaciones; ciertos sonidos no lingüísticos, como la risa, el bostezo, el llanto, el gruñido; ciertas distorsiones e imperfecciones del habla, como pausas repentinas y repeticiones y, silencios momentáneos, que utilizamos consciente o inconscientemente para apoyar o contradecir los signos verbales, kinesia, proxémica, etc. Estas son características de la voz que nos diferencian como individuos, aunque existen factores o elementos que influyen en aquellas por diversos motivos; estos pueden ser: timbre, intensidad o volumen, velocidad, tono, duración silábica y ritmo. Al mismo tiempo comentaremos que también se encontrarán influenciadas por factores biológicos, psicológicos, fisiológicos, socioculturales y ocupacionales. Así, unos ejemplos sobre estos elementos y factores que nos permiten dejar claro sus influencias en la voz sería el hecho de la muestra de personalidad de un individuo; si la personalidad de éste es extrovertida su voz suele tener mayor intensidad en comparación a una personalidad introvertida. O por ejemplo sería el alargamiento silábico de los sureños norteamericanos entre otros.
— La Proxémica Es el estudio de la forma en que las personas utilizan el espacio (personal y/o social) para comunicarse. Por espacio entendemos el aspecto físico del lugar o la distancia para hablar. El antropólogo norteamericano Edward T. Hall fue uno de los pioneros en el estudio de las necesidades espaciales del hombre. Como se sabe, Hall, apoyándose en el hecho de que todos lo animales tienen un territorio o espacio apropiado a su estructura específica y a su modo de vida, observa que los hombres tienen igualmente un espacio apropiado, que en este caso se diversifica a causa de las variaciones de la organización cultural de cada sociedad. Por eso distinguimos en todo hombre un espacio de la organización fija (el determinado por el modo social de satisfacer necesidades materiales, como comer, beber y dormir), un espacio de organización semifija (el determinado por el agrupamiento de individuos, como ocurre en las salas de espera, en las terrazas de los cafés, etc.) y un espacio "informal" que comprende las distancias que vivimos inconscientemente con los demás:
— Distancia íntima: Es un espacio menor que un metro (desde 15 cm a 50 cm), se define por la percepción del calor, del olor y de la respiración del cuerpo de otra persona (la distancia del acto sexual y de la lucha). Diremos que es la más importante y es la que una persona cuida como de su propiedad. Sólo se permite la entrada a los que están emocionalmente muy cerca de la persona en cuestión: el amante, los padres, el cónyuge, los hijos, los amigos íntimos y los parientes. Hay una subzona que llega hasta unos 15 cm del cuerpo y a la que otra persona puede llegar sólo mediante el contacto físico: es la zona íntima privada.
— Distancia personal: Es un espacio de 50 cm a 75 cm, que designa la distancia fija que separa a los individuos que no tienen contacto entre sí, especie de caparazón que un cuerpo crea inconscientemente para aislarse de los demás. Podemos decir que es la distancia que separa a las personas en una reunión social, o en la oficina y en las fiestas.
— Distancia social: Es un espacio de 1 a 2 metros y medio, que marca el límite del poder que ejercemos sobre los demás, es decir, el límite a partir del cual la otra persona no se siente afectada por nuestra presencia. Esta es la distancia que nos separa de los extraños: el carpintero que hace reparaciones en casa, el cartero, etc.
— Distancia pública: Es un espacio que va más allá de los 2 metros y medio, y que se considera impersonal. Es la que está fuera del círculo en el que el individuo se encuentra directamente afectado. Esta distancia es bien conocida por los actores y los políticos. Estas cuatro distancias que constituyen el nivel cultural de la dimensión proxémica, "la dimensión oculta" de cada sociedad, varían pues, según las modalidades culturas de cada sociedad: el contacto sexual, la esfera personal o privada, la distancia de los intercambios verbales y del respecto jerárquico son diferentes en cada país. En Sudamérica tienen una corta distancia personal y social; los árabes, por su parte tienen un espacio todavía más reducido, en concreto los que viven en la zona del mediterráneo pertenecen a una cultura de contacto y en sus conversaciones rodean a la otra persona, la toman de la mano y la miran a los ojos. Hall cree que el ser humano no tienen sólo sentimiento arraigado, que proviene de los animales con respecto al suelo que necesita, sino una necesidad biológica y real. Esto también podemos verlo en la naturaleza, en experimentos realizados con ratas se ha podido observar que mucho tiempo antes de que se presente un problema real de alimentos y depredadores los animales comienzan a comportarse de forma extraña ya que permanecen en una gran tensión por la carencia del espacio; entre otros comportamientos se puede observar que los machos se vuelven homosexuales o pasivos, que corren en manadas, cometen actos de pillaje o violaciones.
— La kinesia o movimiento corporal Cuando hablamos de kinesia (kinesis en griego significa movimiento) nos estamos refiriendo a la capacidad de efectuar comunicación mediante gestos u otros movimientos corporales; incluyendo la expresión facial, el movimiento ocular y la postura, entre otros. Este tipo de señales no verbales pueden ser específicas para cada individuo o generales. También podemos decir que algunas pueden tener la intención de comunicar mientas que otras son meramente expresivas. Y por último diremos que algunas nos pueden proporcionar información acerca de las emociones mientras que otras nos dan a conocer rasgos de la personalidad o acti- tudes. El que tengan una intención u otra lo veremos en los apartados siguientes.
c) Modalidades de la comunicación no verbal
— El olfato
El olfato no está tan desarrollado en el hombre como en los animales, pero también nos permite recibir mensajes; de ahí que esta cobrando especial importancia en todo lo que engloba a la comunicación no verbal. La idea de este tipo de comunicación subyace en que solemos dirigir nuestros pasos hacia un lugar, guiados por un olor característico, o localizamos un objeto, o descubrimos que algo se ha quemado, etc... Toda persona tiene un olor personal. Aparte está el código, no claramente conocido de los perfumes, que los industriales del ramo desarrollan continuamente: femenino, viril, sensual, discreto, penetrante, etc. Es importante decir que en nuestra cultura subestimamos la importancia del sentido del olfato, somos tan reacios a olernos que podemos llegar a suprimir este sentido y esto puede deberse a que le tememos, ya que los olores tienen una gran capacidad para despertar recuerdos. Existe también, como hemos dicho antes, una tendencia a sustituir olores naturales por olores artificiales. Esto se debe, en cierto modo a una inclinación anti- sensual, sospechamos siempre de los placeres de los sentidos porque van innegablemente unidos a los del sexo. Aunque no todas las culturas son así, los árabes reconocen una relación entre la disposición personal y el olor, un ejemplo de esto lo podemos ver en cómo conciertan los casamientos, en ocasiones, incluso piden oler a la novia, no para saber si huele bien o mal, sino para cerciorarse de que desprende un olor residual a enojo o a descontento. Puede existir otra razón diferente que haya llevado al hombre a relegar su sentido del olfato y es proporcionarnos la capacidad de soportar aglomeraciones, ya que si tuviéramos un sentido del olfato extremadamente sensible estarían de forma continua sujetos al conjunto de variaciones emocionales de las personas que nos rodean. Por otro lado, poseeríamos un menor control consciente, ya que los centros olfativos del cerebro son más antiguos y primitivos que los de la vista. Edward Hall dice que el hombre puede percibir más olores que aquellos de los que es consciente, es decir que existe un sentido del olfato subconsciente. A esto que nosotros llamamos olores le han llamado mensajeros químicos, que están formados por aminoácidos y hormonas, incluyen las famosas feromonas, también, en los que normalmente no detectamos ningún aroma, pero sí se transmiten por el aire y penetran en el cuerpo humano a través de la nariz. Un ejemplo de la implicación de estos mensajeros químicos en la comunicación no verbal son las feromonas que son segregadas por casi todos los animales y afectan al comportamiento de otros miembros de la misma especie y son especialmente importantes en todo lo relacionado con el sexo. Se ha sugerido que las secreciones externas de un animal pueden actuar sobre la química del organismo de otro, probablemente en sus glándulas endocrinas y esto puede causar una tensión extrema cuando los animales están apiñados y llegar a actuar como factor de control de la población a favor de la supervivencia de la especie. Aunque no podemos generalizar el comportamiento de los animales y de los seres humanos existen ejemplos que apuntan a ello como lo descubierto por Martha McClintock que al estudiar los ciclos menstruales de las estudiantes que vivían en residencias descubrió que las que eran muy amigas estaban sincronizadas. Un vistazo a la anatomía del ser humano nos dice que el ser humano posee un sistema de emisión de mensajeros químicos externos, ya que nuestra piel contiene una profusión de glándulas odoríferas que cubren nuestro cuerpo de la cabeza a los pies. Su estructura es extremadamente compleja y existe un número elevado de tipos individuales. Se ha comprobado también que la capacidad olfativa varía entre los individuos y entre los sexos, un ejemplo de esto es que ciertos olores almizclados los perciben las mujeres, pero no los hombres ni las niñas preadolescentes. Para terminar con el sentido del olfato podemos decir que la teoría sobre los mensajeros químicos podría explicar porqué las emociones se contagian entre las multitudes.
— La vista
El rostro humano, en este campo tenemos que hablar de los grandes avances que logró Paul Ekman, uno de los mejores psicólogos especialistas en comunicación no verbal, que cataloga las expresiones faciales usando fotografías en lugar de descripciones y divide el rostro en tres zonas: frente, rostro y resto de la cara (nariz, mejillas, boca y mentón). Cuando hablamos del rostro humano debemos saber que el hombre lo utiliza para transmitir mensajes y emociones. Las personas somos capaces en gran medida de controlar el rostro y en él se refleja nuestro carácter, ya que existen expresiones habituales de cada uno que suelen dejar huellas permanentes en él. Si estudiamos las expresiones faciales, podemos comprobar que las personas, en su mayoría, saben fingir una expresión pero no saben como hacerla surgir espontáneamente ni cuánto deben mantenerla o cómo debe desaparecer: esto nos lleva a decir que los seres humanos no saben mentir.
En palabras de Freud: "Aquel que tenga ojos para ver y oídos para escuchar, podrá convencerse de que ningún mortal puede guardar un secreto. Si tus labios mantienen silencio, parloteará con las puntas de sus dedos, la traición brota de todos sus poros". Existen cierto tipo de expresiones que denominamos "micro momentáneas" que fueron detectadas al pasar una película a cámara lenta que aparecen en el rostro por un instante para volver a desaparecer. Estas expresiones fugaces ocurren, generalmente, cuando una persona está en conflicto consigo misma, ya que lo que está diciendo no concuerda con expresión momentánea. Estas expresiones no son mensajes en sí mismos sino que son filtraciones de los sentimientos verdaderos, que pueden servir como válvula de escape que permite a una persona, aunque sea muy brevemente, sus sentimientos o impulsos inaceptables. Tanto los micros como el resto de las expresiones faciales no pasan, necesariamente, desapercibidas ya que el ser humano las detecta de forma subconsciente, pero desde la infancia se nos enseña (de forma subconsciente) a no prestar atención a los gestos del rostro debido a que son demasiado reveladores. En relación a los micros y a esta falta de atención podemos ver que los individuos tienden a perderse una expresión en particular, diferente para cada individuo pero siempre desagradable, es decir, existe un mecanismo de bloqueo subconsciente, que depende del estado de ánimo y de la personalidad del individuo. En cuanto a la capacidad del ser humano para transmitir emociones con el rostro, podemos decir que dichas expresiones son un indicador fiel de los sentimientos y aunque existen más de mil expresiones posibles anatómicamente sólo tienen sentido y significado unas pocas y aún éstas no se verán en toda su intensidad ya que la etiqueta nos induce a controlarlas. Los ojos, la mirada fija y sostenida es un signo de amenaza para muchos animales y para el hombre y existen estudios que demuestran que una persona que es observada de forma fija e insistente presenta un ritmo cardíaco más rápido que otra que no lo sea, quizá sea éste uno de los inconvenientes de hablar en público. Los seres humanos responden de forma innata a la mirada, esto se demuestra con experimentos que revelan que la primera imagen a la que reaccionan los bebés es la de unos ojos. Por otro lado, el lugar en el que está fija la mirada nos da a conocer cuál es el punto de atención de una persona pero no dice nada de sus intenciones, esto explicaría que ciertas personas sientan incomodidad frente a un ciego, ya que su comportamiento ocular no proporciona indicios sobre sus intenciones. También explicaría el porqué todas las culturas desaprueban el mirar fijamente, aunque algunas sean más estrictas que otras. El contacto ocular es una forma de comunicación no verbal que intensifica la intimidad -mirar está relacionado de forma directa con el agrado-, expresa y estimula las emociones y es un elemento importante en la exploración sexual y activa la excitación rápidamente. Cuando nuestros ojos se encuentran sabemos cómo se siente el otro, pero además, el otro sabe que nosotros conocemos su estado de ánimo, por estas razones el contacto visual nos hace sentirnos vulnerables y expuestos. Es el contacto visual el que nos hace conscientes de la presencia de otro ser humano con conciencia e intenciones propias, por eso, el contacto ocular proporciona una clase especial de entendimiento. A pesar de todo esto, las diferencias culturales en la consideración del contacto ocular son realmente importantes entre determinadas culturas, por ejemplo, los árabes miran muy fijamente mientras conversan, sin embargo en los países orientales esto se considera de muy mala educación. El comportamiento ocular es una de las formas más sutiles de comunicación no verbal, de lenguaje corporal, ya que desde pequeños aprendemos a saber qué hacer con nuestros ojos y qué debemos esperar de los demás. Así el efecto producido por el contacto ocular o la ausencia de éste es desproporcionado con el esfuerzo muscular requerido.
Otro de los cometidos de los movimientos de ojos, además del de determinar qué es lo que ve una persona es el de regular una conversación, es decir, los ojos proporcionan un sistema de señales que indican cuál es el turno del interlocutor. Un ejemplo de esto es que dos personas que usan gafas oscuras están manteniendo una conversación se notan pausas mayores y una mayor cantidad de interrupciones de las que ocurren normalmente. Pero debemos tener cuidado con esto, ya que las señales visuales cambian de significado de acuerdo con el contexto, así en una conversación podemos estar ante una señal de regulación de una conversación o ante un gesto de galanteo. Con los movimientos oculares podemos también modificar el comportamiento del otro, impedimos interrupciones evitando la mirada o alentamos las respuestas mirando con frecuencia. La forma de mirar y el tiempo de duración de la mirada refleja también, al igual que entre los animales, la posición de dominancia de una persona. Al igual que los gestos del rostro, los movimientos oculares vienen determinados por la personalidad del individuo -las personas más afectuosas o con más necesidad de recibir afecto suelen mirar más- la situación en que se encuentra y su actitud hacia los miembros del grupo en el que está. Son distintos y, a su vez, se utilizan de diferente forma en hombres y mujeres, así tanto hombres como mujeres miran más cuando alguien les resulta agradable, pero en una conversación la mujer mira más cuando hablan ya que se sienten menos inhibidas a la hora de expresar sus emociones y son más receptivas a las emociones de los demás; en cambio, los hombres, aumentan el tiempo de la mirada cuando escuchan, esta diferencia reside en que a los niños se les enseña a controlar más sus emociones. Cuando hablamos de comunicación no verbal visual debemos hacer alusión a las pupilas, ya que los seres humanos responden de forma subliminal variaciones dentro del ojo, así como a cambios del tamaño de las pupilas, que se dilatan ante imágenes agradables y se contraen ante estímulos desagradables. Pero la pupila reacciona, además ante el gusto y el sonido. Los gestos de las manos, la mayoría de las personas consciente de los movimientos de las manos de los demás, pero no les prestan atención porque los consideran faltos de significado, pero esto no es así, los ademanes comunican, ya sea revelando emociones involuntariamente o aclarando mensajes verbales. Cada nivel del discurso va acompañado de un esquema de movimientos corporales, de esta forma cuando el orador pasa de una oración a otra, también cambia de movimiento corporal. Así, se está representando, en cierta forma, la estructura gramatical del mensaje verbal y existen además, ciertos movimientos asociados a unas ideas determinadas. Además, algunos de los gestos más comunes están vinculados de forma clara al lenguaje verbal, como instrumento para ilustrar o subrayar lo que se está diciendo. Así, el estilo al gesticular es diferente para cada individuo y depende de su cultura. Las distintas culturas poseen, además, su propio repertorio de emblemas, que es un movimiento corporal con un significado preestablecido, como el gesto del auto-estopista. Existen emblemas comunes a toda la humanidad, pero están condicionados por la anatomía humana, como el gesto que se utiliza para decir que tenemos sueño, que consiste en inclinar la cabeza y apoyar la mejilla sobre una mano, ya que cuando la musculatura permite realizar una acción de más de una forma, existen diferencias culturales en dicho emblema. Por otro lado, existen emblemas iguales en distintas culturas pero, como explicaremos más adelante, poseen distintos significados. El lenguaje de las manos puede transmitir muchas cosas, nos puede decir, por ejemplo el origen étnico de la persona, su estilo personal o la tensión que está soportando el individuo.
— El tacto
La piel por ser la envoltura del cuerpo es sensible a la presión, al dolor y a la temperatura, aunque el grado de sensibilidad varía según el estado emocional del individuo y la parte del cuerpo de que se trate. Además, el tacto posee una clase especial de proximidad, puesto que cuando una persona toca a otra, la experiencia es total e inevitablemente mutua. El ser humano experimenta a través de la piel mucho más de lo que la mayoría de la gente piensa, para comprobarlo sólo tenemos que observar el tamaño de las áreas táctiles del cerebro, la sensorial y la motora. Los que ocupan una parte desproporcionada en el cerebro son los labios, el dedo índice y el pulgar. Las primeras experiencias del niño son táctiles, es así como descubre dónde termina su propio cuerpo y dónde empieza el mundo exterior. En el transcurso de la niñez se van aprendiendo los roles masculinos y femeninos, en parte como reglas que establecen cuáles son las partes de la piel que pueden exhibirse y cuáles no, qué partes pueden tocarse, en qué circunstancias y por quién. Por esto, en cualquier intento de un contacto, el contexto es de la mayor importancia, pero también resulta importante la parte del cuerpo que se toca. Así, una mano que reposa suavemente sobre un antebrazo no tiene el mismo impacto que si se coloca sobre una rodilla. El contacto también está muy relacionado con el status, cualquiera puede tocar a un niño y un médico podrá tocar a la enfermera y ésta al paciente pero sería distinto si la enfermera o el paciente tocaran al médico. También existen diferencias, entre personas conocidas, dependiendo de si alguien tiene costumbre o no de tocar a los demás. Cuando hablamos de comunicación táctil, de tocar a los demás, debemos establecer diferencias entre culturas, ya que si bien los españoles, los franceses, los italianos o los rusos somos altamente táctiles otras culturas como la inglesa, norteamericana o alemana son en extremo fríos y gustan poco del contacto corporal.
— Las posturas y los ritmos
Algunas veces el cuerpo comunica por sí mismo y no sólo por sus posturas o movimientos, sino también por la forma del cuerpo en sí que está referida a la moda y que experimenta cambios a lo largo del tiempo y por la distribución de sus rasgos faciales. Ray BirdWhistell creía que el aspecto físico está programado culturalmente y posee además nuestra firma personal que utilizamos para decirle a los demás si debemos encajar o no en la sociedad, el aspecto físico se adquiere, no se nace con él. Esta es la razón de que las personas de algunas regiones se parezca siempre entre sí, a pesar de no poseer una carga genética compartida. La forma de llevar el cuerpo erguido o de colocar la boca se aprende, de esta forma se puede llegar a decir que marido y mujer se parecen o que los niños adoptados se parecen a sus padres adoptivos o que los dueños se parecen a sus perros. Esto se debe a la gran sensibilidad del ser humano para captar las señales corporales de los demás y a su capacidad para imitar. Así, BirdWhistell cree que no sólo podemos crear nuestro propio rostro, sino que también la torpeza o la belleza se adquieren de esta forma. Si tomamos belleza en el sentido de la forma de llevar el cuerpo y el rostro, no sólo por su forma, nos estamos refiriendo a respuestas, no a condicionantes biológicos, lo que se demuestra con los estudios realizados sobre el galanteo. El cuerpo a su vez proporciona, también información sobre lo que está diciendo, sobre el discurso en el plano verbal, tanto por sus rasgos faciales como por su postura o su estilo, es decir, el cuerpo por sí mismo irradia un mensaje que está determinado por la sociedad pero también por la herencia y la surte. Los movimientos corporales cambian de dirección coincidiendo con los ritmos del discurso, de forma que el cuerpo puede danzar al ritmo de las palabras. Una vez que hemos construido el marco conceptual del desarrollo de nuestro trabajo abordaremos teórica y prácticamente todo lo referente a la Comunicación Gestual.
LO VERBAL Y LO NO VERBAL Y LOS NIVELES DE CONTENIDO Y RELACIÓN EN LA COMUNICACIÓN
La comunicación humana nos permite apreciar en ella una serie de matices, clasificaciones, tipos o formas. Tal como si fuera la superficie de un valle, la comunicación humana está llena de relieves, montes, depresiones, infinita vegetación y formas de vida. Es que su análisis, tiene variadas perspectivas, lo que nos permite un vasto conocimiento. Dependiendo del número de personas que la utilicen, hayamos comunicación intrapersonal, interpersonal, familiar, grupal, organizacional, social, etc. En un sentido mayor, y desde la perspectiva de una interacción total con las distintas partes del universo, hablamos de comunicación en un sentido cósmico. Apreciamos como tipos de comunicación, la verbal y la no verbal. Siendo la primera, la esencia del mensaje transmitido y que aparece bajo la forma de palabras escritas. Necesariamente requiere un portador o vehículo que le de materialidad. Así la encontramos en el lenguaje escrito en las más variadas formas y circunstancias: en un libro, en la pancarta de un paro estudiantil, e incluso en las murallas y puertas de un baño. Donde sea, y desde hace mucho tiempo, podemos encontrar este lenguaje. Se suma a ella otro tipo de lenguaje, que es el hablado, dicho en forma oral y que se utiliza uniendo los fonemas que aprendimos desde los primeros años de vida. Tenemos, entonces, dos tipos de lenguaje dentro de la comunicación verbal: lo escrito y lo hablado, pudiendo señalar que la ventaja de lo escrito, es que puede ser releído cuantas veces sea necesario. Por esto se utiliza preferentemente para mensajes que son altamente abstractos. Es decir, no sería nada de conveniente emitir algún concepto filosófico extremadamente complejo a través de una fuente radial. Lo hablado, por lo tanto, es más penetrante en mensajes con un carácter concreto. Su ventaja, en términos masivos es su instantaneidad.
La comunicación no verbal. Aquí encontramos la clásica descripción de gestos, tono de la voz, posturas. Es en definitiva la conducta. Se hace presente el axioma de la comunicación que dice que es imposible no comunicar, porque es imposible no tener conducta. Vamos a entender que la comunicación no verbal, será todo aquello que comunica, pero que no es verbal. La manera de sentarse, de conversar, de dirigirse al público, la forma en que se reacciona con en el cuerpo y la expresión facial, a la multitud de circunstancias que se presentan en la vida, eso será la comunicación no verbal. Es aquel mensaje que no está codificado en un conjunto de signos que son las letras. Demos un paso más para entender estos tipos de comunicación. Consideremos un mensaje escrito; por ejemplo un cartel que dice, "Si usted fuma, este lugar no es para usted" y otro "Prohibido fumar". Ambos tienen marcados matices. Incluso uno todavía más drástico diría, "No fume o váyase" o "lárguese, no lo queremos". Como sea que fuera, una persona hiper-racional diría que todos estos mensajes están señalando, simplemente que el lugar no es para fumadores. Sin embargo, cuando nos interesa el tema de la comunicación, podemos constatar la existencia de dos componentes en lo verbal. Uno es el componente de contenido, que es la idea básica o esencial, y a veces, abstracta de un mensaje. Otro es el componente relación, que se refiere a la connotación o intención que percibimos de un mensaje. De esa manera, podemos reconocer la aridez de sentimientos que generalmente presenta el lenguaje científico, o la bienvenida nota de humor de un conferencista. Detectamos la racionalidad e imparcialidad de un noticiario, respecto del apasionamiento con que se entregan las noticias de otro canal, que apela a las emociones de la audiencia. Es decir, llegamos a la conclusión de que, sea escrito o hablado, la comunicación verbal siempre presenta un componente de contenido y otro de relación. Por cierto que también lo vemos en las relaciones interpersonales. Un "te quiero", puede ser dicho de muchas maneras, conservando el componente de contenido y cambiando el de relación. Algo muy parecido ocurre con el titular de una noticia, cuya connotación puede diferenciarse de un periódico a otro. Un mensaje, puede conservar su "contenido" y variar su componente "relación". Distinto es observar cuando cambia el componente contenido.
Allí, definitivamente, cambia el mensaje. En el caso de la comunicación no verbal, observamos los mismos componentes. Podemos verlo a diario, por ejemplo, en la comunicación no verbal de un profesor, más precisamente su tono de voz. El componente contenido es el sonido de la voz (en la postura, en la posición de las manos, extremidades, etc.; en la expresión facial, la forma que han adoptado las cejas, la frente, los labios, etc.). Y en el componente relación, que es esa cosa psicológica que siempre presenta un mensaje, podemos encontrar un tono de voz "aburrido", otro que sea monótono, alegre, sin cambios de ritmo, etc. O podemos encontrar en nuestro profesor un tono de voz "seguro", entretenido, desbordante de entusiasmo, etc. En general, el componente relación de la comunicación no verbal, por su naturaleza, nos permite hacer múltiples inferencias sobre las intenciones que tiene el que nos entrega un mensaje. Un fuerte golpe con la mano abierta sobre la mesa puede ser una clara señal de contundencia, enfado y resolución. O bien, el triste final de una pulguita que saltaba por ahí. En síntesis, estamos sugiriendo que a diferencia de lo que plantean los teóricos de la comunicación cuando relacionan nivel de contenido y comunicación verbal, y nivel de relación en la comunicación no verbal, creemos apropiado incluir las dimensiones contenido y relación tanto en la comunicación verbal como la no verbal.
LÍMITES DE LA COMUNICACIÓN VERBAL Y NO VERBAL
No se trata únicamente de la diferencia entre acciones y discurso. En lugar de hacer una distinción basada en el canal involucrado en la comunicación, podría ser mejor referirse al código que emplea la comunicación. Un esquema de distinción sugerido depende del grado de sutileza con que se utilice el código definido según estén presentes o ausentes determinadas reglas de decodificación. Tendremos que aceptar que no podemos ser precisos acerca de los límites entre comunicación verbal y comunicación no verbal. Las características más generales de la comunicación no verbal son su complejidad y que es más analógica que digital en la forma. En una forma digital de comunicación no existe semejanza entre los elementos del código y los significados subyacentes. La forma analógica conserva al menos algunas características del significado en los elementos utilizados para expresarlo. La codificación digital consiste en unidades discretas (como las palabras), mientras que la forma analógica es continua (como la risa). La diferencia hace difícil la traducción de mensajes no verbales a mensajes verbales y viceversa. Debido a su naturaleza analógica, la comunicación no verbal requiere menos aprendizaje. Pero es mucho más ambiguo, ya que no hay un grupo de convenciones culturales explícitas y claramente definidas para interpretar sus significados. Algunos escritores sostienen que la comunicación "real" requiere que el emisor sea consciente de estar enviando un mensaje, que se proponga hacerlo y que consiga que éste sea recibido. En la comunicación es mejor pensar en la intencionalidad y la conciencia como variables en grado, más que si están presentes o ausentes. Mientras que nuestro comportamiento con otra gente es público, su significado es privado. Así, cada mensaje tiene dos significados, el del emisor y el de receptor; y la comunicación es posible en la medida que ambos coincidan.
a) Aparatos y sentidos de la comunicación no verbal
La comunicación no verbal es un componente de la totalidad del sistema de comunicación.
La subdivisión más común es por canales, destacando la naturaleza de la comunicación como interrelación entre los participantes:
— Emisor:
— Cara: ceño, sonrisa, mueca.
— Ojos: dirección mirada, alteraciones pupila.
— Cuerpo: postura, posición brazos y piernas, distanciamiento.
— Voz: tono, ritmo.
— Receptor:
— Vista: Percibimos la forma, color, tamaño de las cosas.
— Oído: Captamos los sonidos y distinguimos si son fuertes, débiles, agudos o graves.
— Olor: Apreciamos los olores y los distinguimos unos de otros.
— Sabor: Saboreamos los alimentos.
— Tacto: Notamos el frío, calor, suavidad o aspereza de las cosas. Los esquemas de clasificación que se utilizan para el estudio de esta comunicación se refieren a características estructurales, a la descripción física del comportamiento. Uno de estos es el que estudia un solo canal, Técnica de Puntuación de Emoción Facial (TPEF), que está siendo sustituido por un sistema más complejo y completo denominado Sistema de Codificación de Acción Facial (SCAF), que estudia cualquier movimiento facial que pueda ser identificado visualmente. El nuevo sistema facilitará el estudio del movimiento facial en investigaciones no relacionadas con la emoción. Otros sistemas se refieren a la función. Una clasificación funcional hace presunciones acerca del significado de diversos comportamientos, generalmente desde el punto de vista del observador.
Eckman y Friesan desarrollan un esquema de cinco categorías:
— Emblemas: movimientos y sustitutorios de las palabras.
— Ilustrativos: movimientos que acompañan un discurso y que lo subrayan, modifican o puntúan.
— Reguladores: movimientos que mantienen o señalan un cambio en los roles de habla y escucha.
— Adaptativos: movimientos ligados a la necesidad individual o al estado emocional.
— Exhibidores de afecto: las expresiones faciales vinculadas a la emoción. La mayor parte del comportamiento no verbal está codificado de forma distinta del lenguaje escrito o verbal. Por lo tanto, utilizar un sistema orientado al lenguaje para comprender toda la comunicación equivale a distorsionar los elementos cruciales de naturaleza no lingüística. No cabe duda de la importancia de lo no verbal en la totalidad del proceso de comunicación.
b) Análisis
Los psicólogos y psiquiatras han reconocido hace ya mucho tiempo, que la forma de moverse de una persona proporciona indicaciones sobre su carácter, sus emociones y sus reacciones hacia la gente que lo rodea. Mucha gente, cuando se entera que la comunicación no verbal es una vía de comunicación, toma conciencia de sí misma y esto se convierte en un problema. Piénsese que puede significar para una persona consciente, la importancia de la comunicación no verbal para dar señales de sus sentimientos, cuando habla con un psicólogo al que atribuye una especial capacidad lectora de esas señales. Uno puede enfrentarse ante la comunicación no verbal, al menos de tres formas. Uno puede intentar inhibir cada uno de la comunicación no verbal que, de acuerdo a su conocimiento o creencia, significan algo en la interacción que no quiere que se note o sepa. Este comportamiento supondría iniciar cada interacción con mucha tensión, o de una forma poco expresiva. Uno también puede sentirse liberado al reconocer cómo deja traslucir sus emociones, darse cuenta de que la gente conoce acerca de uno intuitivamente, mucho más de lo que uno mismo es capaz de decir en palabras acerca de cómo se siente. Y por último, uno puede sentirse simplemente despreocupado, al tomar conciencia de que es inevitable comunicar algo, que ese algo se capta sobre todo, intuitivamente, y que en realidad nadie mantiene una interacción pendiente de fijarse en cada comportamiento no verbal y analizar su significado, a no ser que sea un movimiento realmente inusitado.
El análisis de la comunicación no verbal requiere al menos tener en cuenta tres criterios básicos:
— Cada comportamiento no verbal está ineludiblemente asociado al conjunto de la comunicación de la persona. Incluso un solo gesto es interpretado en su conjunto, no como algo aislado por los miembros de la interacción. Si es un gesto único asume su significado en cuanto gesto y en cuanto que no hay más gestos.
— La interpretación de los movimientos no verbales se debe hacer en cuanto a su congruencia con la comunicación verbal. Normalmente la intención emocional se deja traslucir por los movimientos no verbales, e intuitivamente somos capaces de sentir la incongruencia entre estos y lo que verbalmente se nos dice. La comunicación no verbal necesita ser congruente con la comunicación verbal y viceversa, para que la comunicación total resulte comprensible y sincera.
— El último criterio de interpretación del sentido de la comunicación no verbal, es la necesidad de situar cada comportamiento no verbal en su contexto comunicacional.
COMUNICACIÓN NO VERBAL. LA IMPORTANCIA DE LOS GESTOS
Aunque el hombre lleva más de un millón de años utilizando este tipo de comunicación, ésta no se ha empezado a estudiar nada más que hace sólo unas décadas. El investigador Albert Mehrabian descompuso en porcentajes el impacto de un mensaje: 7% es verbal, 38% vocal (tono, matices y otras características) y un 55% señales y gestos. El componente verbal se utiliza para comunicar información y el no verbal para comunicar estados y actitudes personales. Este investigador, Albert Mehrabian, afirma que en una conversación cara a cara el componente verbal es un 35% y más del 65% es comunicación no verbal. Si su lenguaje corporal no se corresponde con sus palabras, entonces está perdiendo su tiempo. El contacto visual es la forma más obvia en la que nos comunicamos. Cuando está mirando a otra persona, usted demuestra interés. Cuando no hace contacto visual, usted da la impresión de que la otra persona no es importante. Mantenga el contacto visual aproximadamente el 60% del tiempo, de esa manera se verá interesada pero no agresiva. La expresión facial es otra forma de comunicación no verbal. Una sonrisa envía un mensaje positivo y es apropiada en la mayoría de las situaciones, salvo en casos de vida o muerte. Sonreír agrega calidez y un cierto aura de confianza. Las otras personas se mostrarán más receptivas si recuerda chequear su expresión. Su boca también da claves y no sólo cuando habla. Los movimientos de la boca, tales como fruncir los labios o torcerlos hacia un costado, pueden indicar que está pensando sobre lo que le dicen y que se guarda algo. La posición de su cabeza también comunica. Si la mantiene derecha, se verá segura y autoritaria. La gente la tomará en serio. Si quiere aparecer más amistosa y abierta, incline la cabeza hacia un costado. La posición de sus brazos sugiere algunas situaciones. Los brazos cruzados o doblados sobre su pecho indican que dejó afuera a las otras personas y que no está interesada en esas personas o en la conversación. También puede indicar un "no estoy de acuerdo con lo que dice". Quizás usted sólo tiene frío, pero a menos que esté tiritando al mismo tiempo, la otra persona muy probablemente la malinterpretará. La forma en que use sus brazos la ayudará o lesionará su imagen. Agitar los brazos muestra entusiasmo, pero otra gente lo puede interpretar como un gesto de ambigüedad e inmadurez. El mejor lugar para sus brazos es a su lado. Se verá confiada y relajada. Si eso le resulta difícil, haga lo que hace siempre cuando quiere mejorar algo: practicar. Después de un tiempo se verá natural. El ángulo de su cuerpo le da a las otras personas indicaciones de lo que está sucediendo dentro de su cabeza.
Reclinado hacia adelante dice: "Dígame más". Reclinado hacia atrás indica que ya ha escuchado suficiente. Asentir con la cabeza es otra forma de afirmar que está escuchando. La postura es también muy importante. Siéntese o manténgase derecha si quieren que la vean alerta y entusiasta. Cuando se “desparrama” en la silla o se recuesta contra la pared, el mensaje que transmite es de cansancio. A nadie le gusta hacer negocios con alguien que no tiene energía. Controle sus manos prestando atención en donde están. En el mundo de los negocios, particularmente cuando trata con gente de otras culturas, sus manos deben verse. Eso significa que debe sacarlas de los bolsillos y debe resistir la tentación de ponerlas bajo la mesa o detrás suyo. Mantener las manos en cualquier lugar por encima del cuello, pasarse los dedos por los cabellos o frotarse la cara es poco profesional. Las piernas también hablan. Mucho movimiento indica nerviosismo. Cómo y donde las cruce le dice a los otros como se siente. La posición más prolija y profesional es mantener los pies sobre el piso o una pierna cruzada a la altura del tobillo. La posición menos profesional y ofensiva es tener una pierna cruzada con el tobillo apoyado sobre la rodilla de la otra pierna. Algunas personas denominan esta postura "Figura del cuatro". Transmite arrogancia. La distancia corporal con la otra persona es crucial para establecer un buen entendimiento. Ponerse demasiado cerca "encima de la cara del otro" se entenderá como agresivo. Por lo contrario, si se sitúa demasiado lejos, la gente creerá que es muy fría/o y reservada/o. Usted no querrá ninguna de las dos posturas, por eso encuentre una posición media acorde. Lo más importante es buscar la distancia que hace que la otra persona se sienta más confortable. Si la persona con la que está hablando continuamente retrocede, pare. Tal vez usted no se de cuenta lo que dice con su cuerpo, pero los otros recibirán el mensaje. Asegúrese que es el que quiere enviar. Muchos gestos utilizados son comunes en la mayoría de los países, aunque otros pueden significar cosas distintas dependiendo de donde estemos. Los gestos básicos suelen ser los que más universalizados están: mover la cabeza para afirmar o negar algo, fruncir el ceño en señal de enfado, encogerse de hombros, que indica que no entendemos o comprendemos algo, etc.
Otras veces, hay gestos que vienen heredados del reino animal, como puede ser enseñar los dientes en señal de enfado (agresividad). Aunque sepa que puede significar un determinado gesto, no caiga en el error de interpretarlo de forma aislada; es fácil que pudiera equivocarse. Los gestos se pueden fingir, pero no todo el cuerpo actúa de la misma manera. Las cejas, la risa, la pupila de los ojos y otros pequeños detalles seguramente nos delaten. Por regla general, cuando estamos mintiendo o forzando una situación, el cuerpo nos delata. Por eso las situaciones personales, se resuelven mejor cara a cara, que por teléfono y otro medio donde se puede esconder el cuerpo y perder una importante parte del mensaje (la parte no verbal). Aunque el tema es amplio y daría para cientos de páginas, vamos a exponer los principales gestos y actitudes que nos pueden ayudar en nuestra vida cotidiana y en los negocios. La mayoría de los gestos y movimientos que utilizamos habitualmente, nos vienen condicionados por el entorno en el que nos hayamos criado. Los matices culturales, son de gran importancia en el lenguaje corporal. También el entorno familiar, tiene una clara influencia en nuestro comportamiento y en nuestra manera de hablar con el cuerpo". Hay algunos gestos que se utilizan de forma universal (con sus excepciones) para significar lo mismo. El conocido signo de la "V, como símbolo de la victoria o el triunfo, popularizado por Winston Churchill, en la Segunda Guerra Mundial, no significa lo mismo, si se hace con la palma de la mano hacia afuera, que significa victoria, que con la palma de la mano hacia adentro que significa un insulto obsceno. Otro conocido gesto, el dedo pulgar hacia arriba o hacia abajo, que indica el acuerdo o desacuerdo. Pero en algunos países se utiliza para insultar, como en Grecia, y en otros solamente significa el número uno, como en muchos países de habla Inglesa (USA, Nueva Zelanda, Australia, etc).
Hay muchas variantes de gestos con este dedo, como la conocida forma de la mano para hacer "auto-stop", pero no alargaremos más el tema. Sabemos realmente hasta donde acercarnos a una persona para charlar, para presentarla, etc. Todas las personas, según estudios recientes y según Allan Pease, tenemos nuestros territorios muy bien delimitados: la zona íntima, de hasta 50 centímetros de distancia, donde se acercan las personas más allegadas (familia, amigos íntimos, etc). La zona personal hasta 125 centímetros aproximadamente, distancia utilizada en reuniones, entorno laboral y social. La zona social, hasta los 2 ó 3 metros, más o menos, que es utilizada con personas ajenas a nuestro entorno (el cartero, un electricista, etc. y gente en la vía pública). El tema de las distancias es de gran importancia a la hora de entablar un contacto o conversación con otra persona. Hay muchas personas que no les agrada que otros "invadan" su territorio o zona personal. Nunca le ha ocurrido que una persona se echa hacia atrás para mantener una distancia cómoda para ella. Este tipo de situaciones son muy variables en función del entorno (rural o urbano) y en función de la situación. Los que han crecido en zonas poco pobladas (núcleos rurales), suelen tener unas distancias más amplias en sus zonas (tanto íntimas, personales y sociales) que aquellas personas que han nacido en entornos con mayor densidad de población (generalmente núcleos urbanos). Quien no ha oído la expresión "hablar con las manos". Son fundamentales en la comunicación no verbal. Generalmente: palmas hacia arriba y abiertas, indican sinceridad, honestidad. Palmas hacia abajo, abiertas, significan una posición dominante y en ocasiones, poca honestidad (cuando se quiere mentir). Si cerramos la mano y apuntamos con un dedo, suele indicar una posición dominante y algo agresiva. En cuanto a los apretones de manos: cuando las manos están verticales, significa igualdad. Si nuestra mano está por encima, significa dominio, control, y si está debajo, sumisión, recato. Si se hace con fuerza significa seguridad. El apretón de manos puede ir acompañado de otras acciones, como poner la otra mano encima haciendo un bocadillo a la mano de la persona saludada. Si se utiliza con gente conocida demuestra confianza; con gente desconocida el efecto es el contrario. Dar la mano y coger la muñeca o coger el codo, solo se debe hacer con personas conocidas o del entorno cercano. Dar la mano y coger el brazo o el hombro, solo debería hacerse en casos de gran amistad o relaciones muy personales, al tener que invadir la zona íntima de una persona. Estos gestos son interpretados como símbolo de honestidad y sinceridad en personas cercanas y el efecto contrario en personas desconocidas o recién presentadas. Entrelazar las manos: puede ser a la altura de la cara, apoyados en la mesa, o de pié en la parte baja de la cintura. Según algunos estudios, parece ser que existe relación entre la altura de las manos entrelazadas y la actitud negativa.
A mayor altura, mayor negatividad. Frotarse las manos: tiene un significado positivo, se espera algo bueno, una expectativa positiva, un buen entendimiento entre las partes. Juntar las yemas de los dedos de ambas manos, significa un alto grado de confianza en uno mismo, y una seguridad. Hacia arriba se utiliza cuando se opina sobre algo; hacia abajo se suele utilizar cuando se está escuchando. Cuando cruzamos y agarramos nuestras manos por detrás de la espalda, denota un alto grado de seguridad en nosotros mismos y una clara posición dominante. En cambio si lo que cogemos por la parte trasera son nuestras muñecas es signo de intranquilidad e inseguridad. Dicen que los pulgares representan la fuerza del carácter, por eso son utilizados para destacar ciertos gestos. Meterse las manos en los bolsillos dejando los pulgares fuera es signo de poderío, de dominación, de seguridad. Lo mismo pero más disimulado, si se meten en los bolsillos traseros. También cruzar los brazos dejando los pulgares fuera, es signo de actitud dominante. Se dice, que la cara es el espejo del alma. Pero es mucho más que eso. Cuando la mano tapa la boca, es señal de mentira. Tocarse la nariz de múltiples formas es indicativo de que se está contando algo falso, así como frotarse los ojos, indica lo mismo. Otros gestos que denotan mentira, o al menos que no se está siendo sincero son: rascarse el cuello, tirarse del cuello de la camisa, apretar los dientes, reírse con la boca muy cerrada y los dientes apretados, etc. No obstante, como se ha dicho anteriormente, los gestos no se pueden interpretar por separado para no obtener conclusiones erróneas. Si se muerde las uñas, chasquea los dedos, o repica con ellos sobre la mesa, está dando muestras de inseguridad y de nerviosismo. Si apoya su barbilla sobre su mano, significa aburrimiento. Pero si apoya su mano con un dedo sobre la sien denota interés por el tema que se está tratando. También si pone su dedo sobre la mejilla denota un alto interés por el tema. Acariciarse la barbilla o apoyar el pulgar e índice en la barbilla, denota pensamiento, evaluación de la situación, toma de decisiones. Frotarse la cabeza o darse palmadas en ella denota enojo, enfado y otras veces un simple olvido. Cruzar los brazos, es un signo inequívoco de actitud defensiva. Pero si lo hacemos con los puños cerrados, significa además una actitud hostil. Si los cruzamos dejando los pulgares fuera, entonces queremos demostrar superioridad. Si solo nos agarramos un brazo, es signo de estar pendientes, expectantes. Duda entre cruzar los brazos y crear una barrera o soltar el brazo cogido demostrando confianza en nuestro interlocutor. Otras maneras de formar una "barrera", es sujetando algún objeto contra nuestro pecho (un bolso, un libro, una carpeta, etc). El cruce de piernas, al igual que los brazos, denota una actitud defensiva o de cierta desconfianza. Si los brazos, además, sujetan la pierna, significa una actitud cerrada, de terquedad, de inmovilismo. El cruce de piernas estando de pie denota actitud a la defensiva, pero si las mantenemos ligeramente abiertas denota actitud cordial, talante negociador y abierto. Si cruzamos los tobillos la actitud intermedia entre pasar a la defensiva (cruzar las piernas) y actitud de confianza (separar las piernas). Lo mismo puede significar colocar el pie en una varilla de la silla o en algún lugar semielevado (una actitud intermedia). Los ojos muy abiertos, denotan sorpresa, admiración, mientras que los ojos más cerrados o forzadamente cerrados denota desconfianza, seriedad, desaprobación. Las personas que miran a los ojos suelen inspirar más confianza y ser más sinceras que las que rehuyen la mirada. Según Allan P., la mirada puede ser: de negocios, la franja comprendida entre los ojos y la frente. Mirada social, que comprende la franja entre los ojos y la boca. Y la mirada íntima que comprende la franja situada entre los ojos y el pecho, pudiendo llegar a recorrer prácticamente todo el cuerpo. Las miradas de reojo suelen demostrar complicidad o una duda, en espera de analizar otro gesto o actitud. Cuando fumamos, también se envían señales a nuestros interlocutores. Cuando se echa el humo hacia arriba, está demostrando un alto grado de seguridad y una actitud positiva. Cuando se echa al frente denota una actitud de entendimiento, de acuerdo con nuestro interlocutor. Y cuando se echa hacia abajo, denota una actitud negativa, de rechazo. Si se golpea muchas veces el cigarrillo contra el cenicero, es signo de inseguridad, de falta de confianza. También si se enciende un cigarrillo, y se apaga muy pronto a las pocas caladas, significa un deseo de terminar la conversación. Los fumadores de pipa, según algunos estudios, son más cautelosos y reposados para tomar las decisiones, que los fumadores de cigarrillos.
En determinadas ocasiones podemos observar que en algunas reuniones se imitan gestos seguramente de forma involuntaria. Esto significa que pensamos de la misma manera que la persona a la que estamos imitando algunos gestos. Es un signo de concordancia con las posturas, o también puede significar un paso de acercamiento a las posturas de su interlocutor. Es una manera de tratar de ganarnos la confianza de nuestro interlocutor. Hay que procurar no imitar de forma voluntaria todos los gestos, ya que podría volverse contra nosotros, y entrar en actitudes más desafiantes y negativas, lo que no sería nada bueno. Aunque sería tema para cientos de páginas, los gestos son tan variados como las personas, y como las situaciones en las que nos encontremos. Por ejemplo, apoyar la patilla de las gafas en la boca, significa que estamos pensando o evaluando una determinada propuesta, o que necesitamos más tiempo para evaluarla. Mirar por encima de las gafas, puede interpretarse como una actitud de incertidumbre o desconfianza, como si deseáramos un análisis más profundo de la situación. Las actitudes no verbales, como hemos visto pueden darnos unas buenas pistas a la hora de saber que actitud tienen nuestros interlocutores en muchas conversaciones y reuniones.
COMUNICACIÓN VERBAL. HABLAR Y GESTICULAR
A pesar de los grandes avances de la tecnología, la palabra sigue siendo uno de los medios de comunicación más eficaces que existen. Quien sabe hablar bien, con corrección y perfección demuestra su buena educación personal. Contar en una reunión con un buen conversador es un lujo tanto para el anfitrión como para los invitados. La conversación es un arte. Y como tal hay que saberlo apreciar y, si se puede, potenciar. En la comunicación verbal, aunque es importante lo que se dice, también es muy importante cómo se dice. Por eso tengamos en cuenta que a la hora de hablar es tan importante la “letra como la música”. Y aún es más importante cuando no está delante nuestro interlocutor (como es el caso del teléfono). Tal y como decíamos anteriormente hay que cuidar la vocalización, entonación y timbre siempre, pero mucho más cuando no tenemos delante a la persona /s pues estamos perdiendo algo tan fundamental como la comunicación no verbal, los gestos. Diferenciaremos de forma clara los dos tipos de comunicación hablada: cuando hay alguien delante (reuniones, conferencias, etc) y cuando no lo hay (teléfono, intervenciones en radio, etc). Las conversaciones no presenciales, muy de actualidad desde la aparición del teléfono, y de nuevo puestas en auge con la aparición de Internet, han hecho que se creen nuevos lenguajes, o formas de expresarse y que cuenten incluso con sus propias expresiones. Las palabras, en este tipo de conversaciones, cobran una gran importancia por dos razones fundamentales: no vemos a nuestro interlocutor, y en muchos casos, son de países distintos, por los que las palabras y ciertas expresiones, pueden tener significados distintos. Ser capaz de comunicarse efectivamente con otra gente requiere habilidades especiales entre las que destacamos las siguientes:
a) Comprender a la gente
Las personas no solo tienen todo tipo de formas y tamaños, sino también tienen diferentes personalidades. Las personas son individuos con tantas similitudes como diferencias. Para comunicarse más efectivamente, cada tipo de personalidad requiere un estilo diferente, usar su propio lenguaje, su gestualidad, su ritmo y entonación. Entonces ¿cómo averiguar cuál es la mejor forma de comunicarse con alguien? Dedíquele un poco de tiempo! No espere conocer a alguien en la calle y poder conversar íntimamente al minuto. Comprender un tema lleva tiempo - ya se trate de un tema académico o de otro ser humano.
b) Expresar su pensamiento y sentimientos de manera clara
Somos bombardeados con mensajes cada segundo del día, por eso, para competir con ese aluvión de "ruido" que cada persona afronta, su mensaje tiene que ser claro, sucinto y directo. Vale la pena tomarse el tiempo para planificar la comunicación, independientemente del método elegido para enviarla, para asegurarse que se toma la menor cantidad de tiempo, para expresar su idea de la forma más receptiva y simple posible.
c) Diga lo que piensa cuando sus necesidades no satisfechas
Decir lo que uno piensa para asegurar satisfacer sus necesidades es parte fundamental de una relación, ya sea comercial o personal. Hay seis formas diferentes de ser asertivo sin ser agresivo: ensayando su comportamiento previo a la comunicación; repitiendo su comunicación (la técnica del "disco rayado"); aplicando la técnica de la nebulosa; pidiendo feedback negativo; realizando un acuerdo tentativo con feedback negativo y promoviendo un compromiso factible. La asertividad es una herramienta de comunicación muy útil dependiendo del contexto, pero no es apropiada en todas las situaciones. Recuerde, el uso imprevisto de la asertividad puede ser percibido como una conducta agresiva por la otra parte.
d) Pedir feedback a los otros y a su vez darlo
Además de la técnica de la asertividad, dar y recibir feedback es una habilidad comunicacional clave que debe ser aprendida si desea tener la posibilidad de desarrollar relaciones de largo alcance. También recuerde que la sinceridad es un asunto subjetivo. Lo que usted puede encontrar desagradable en una persona puede ser igualmente deseable desde otro punto de vista.
e) Influenciar la forma de pensar y actuar de otras personas
Todos tenemos la posibilidad de influenciar la forma en que otros piensan y actúan. Ya sea que apliquemos (de un extremo al otro) los principios de persuasión de Cialdini o simplemente la violencia (verbal o física), todos los días tenemos la posibilidad de dar forma a los pensamientos o las acciones de la gente que nos rodea. Hay muchas formas de liderar o de delinear las conductas y las actitudes requeridas. Desde algo tan simple como sonreír y decir "Hola!" como forma de influir en el humor de la otra persona, hasta liderar con el ejemplo durante un intenso período de cambio. Recuerde que una postura conduce a una emoción, la que a su vez lleva a la acción.
f) Traer los conflictos a la luz y resolverlos
Para algunas personas el tratar con situaciones conflictivas no es algo 'natural'. Sus empleados pueden estar hospedando resentimientos secretos contra usted y, a menos, que usted descubra de qué se trata, de que traiga esos "oscuros secretos" a la luz del día, nunca podrá manejarlos con éxito. Requiere de un alto nivel de paciencia, no tomar directamente la defensiva, sino darle a la gente la oportunidad de expresar sus preocupaciones, desilusiones y enojo, cara a cara; le da una tremenda oportunidad de poner las cosas en su lugar o ayudarlos a ver cuando sus pensamientos o sentimientos están fuera de lugar.
g) Colaborar con otros en vez de hacer todo sola/o
Compartir la carga de trabajo puede ser una de las cosas más inteligente que haga. El apalancamiento es hacer uso de sus capacidades y habilidades y permitir que otros magnifiquen su potencial de trabajo. Los entrena para que hagan lo que usted hace y usted hace otra cosa. Un albañil puede poner un cierto número de ladrillos por hora, pero ese mismo albañil puede entrenar a 15 compañeros para poner ladrillos y de pronto esos 15 albañiles están construyendo una obra mientras el primero está consiguiendo más trabajo para todos. Mientras esos 15 trabajan construyendo la obra, el primero puede estar aprendiendo técnicas más avanzadas de construcción o estrategias de venta o habilidades de supervisión. La lección es simple: trate de hacerlo todo sola/o y pronto se encontrará sepultada de cosas para hacer; enséñele a otros y construirá una gran obra.
h) Hacer un cambio cuando la relación no es productiva
A veces es necesario alejarse. A veces necesita eliminar las cargas perjudiciales. Y a veces es necesario dar pasos drásticos para recuperar balance y momento. 'Hacer un cambio' puede a veces ser tan sencillo como cambiar el lugar de una reunión. A veces se trata de cambiar el horario de la reunión y, en vez de tenerla justo después de comer, pasarla para primera hora de la mañana siguiente, cuando es posible que esten las mentes frescas y despejadas. A veces puede significar tener que aumentar el nivel de asertividad para asegurar que lo que usted quiere decir sea recibido. A veces puede significar incluir a otros en la reunión para que la persona entienda las implicancias de sus actitudes y acciones. Y a veces implicará ayudarlos a encontrar un rol más significativo y satisfactorio fuera de su esfera de influencia.
i) Conclusión
La habilidad para tratar con los recursos humanos tiene que ver con sacar, en cada situación, lo mejor de los otros en vez de lo peor. Dominando estas ocho habilidades esenciales para tratar con la gente incrementará ostensiblemente las posibilidades de conseguir los mejores resultados de su interacción y desafíos empresariales. Cuando se combina la psicología del consumidor con un estilo de comunicación efectiva, se obtiene una combinación poderosa.
LOS SISTEMAS DE COMUNICACIÓN NO ORAL O NO VERBAL
a) Funciones y aspectos
Las modalidades de comunicación no - oral son todas aquellas señas o señales relacionadas con situaciones de interacción comunicativa que no se catalogan como palabras escritas o habladas. Se relacionan con el uso de la voz y el cuerpo para complementar el significado del mensaje, e informan acerca del estado de ánimo o la intencionalidad de la persona que habla. Los signos de los sistemas de comunicación no - oral, pueden regirse por códigos culturales o reacciones naturales, que reforman de alguna manera, el significado del discurso hablado. Pueden ser utilizados consciente o inconscientemente, realizando actos de comunicación ocasionalmente imperceptibles para el emisor, pero no para el receptor. Son de carácter polifuncional y tienen, entre otras, las siguientes funciones:
— Iniciar interacciones comunicativas.
— Introducir temas de conversación.
— Mantener el tema.
— Terminar las interacciones cuando sea pertinente.
— Complementar, matizar o modificar el contenido o sentido de la información portada por un enunciado oral: especificar el contenido, confirmar, reforzar, debilitar, contradecir o camuflar.
— Regular la interacción y toma de turnos.
— Subsanar las deficiencias orales.
Dentro de estas modalidades complementarias, se puede contar con los aspectos:
— Suprasegmentales del habla: Algunos autores denominan "paralenguaje" a este componente vocal del discurso, una vez se le ha eliminado su contenido. Comprenden el timbre o cualidad individual de la voz, el ritmo, la prosodia (entonación y pausas), y la intensidad.
— Kinésicos (o Quinésicos): Movimientos y posturas corporales, incluidos la mirada y el contacto corporal.
— Químicos: Lágrimas, humedecimiento de ojos o de labios, sudor corporal etc.
— Cronémicos: Concepción, estructuración y uso del tiempo.
— Dérmicos: Sonrojo, palidez, sequedad e irritación cutánea.
— Térmicos: Cambios de temperatura corporal.
— Proxémicos: Concepción, estructuración y uso del espacio (proximidad al interlocutor). Hall (1964) estableció una caracterización en el manejo del espacio personal del ser humano, en cuatro niveles: Espacio - distancia
— Íntimo: 15 a 46 centímetros.
— Personal: 46 centímetros a 1,20 metros.
— Social: 1.20 a 3,6 metros.
— Público: Más de 3,6 metros.
b) Lenguaje y discurso oral
El lenguaje es una facultad de la mente humana con base en la cual se codifica o descodifica un mensaje. Tal facultad se implementa, mediante una estructura neuropsicológica conformada por una red de alta complejidad de mecanismos y centros nerviosos especializados genéticamente en:
— La organización de la producción y el reconocimiento de las cadenas sonoras del habla;
— Las reglas que gobiernan el ordenamiento secuencial de las palabras en frases y oraciones;
— Y el sistema de significado que se adhiere a éstas, como consecuencia de las experiencias cotidianas y la interacción social del individuo en una variedad de situaciones comunicativas.
Es importante señalar que los centros cerebrales relacionados con el lenguaje se formaron y evolucionaron a medida que el hombre necesitó una comunicación más eficaz para la supervivencia de la especie y la tecnificación del trabajo. Luria (1978) indica que el lenguaje se pudo originar en la actividad productiva y surgió bajo la forma de movimientos manuales abreviados que representaban ciertas actividades laborales y gestos señalizadores mediante los cuales los humanos se comunicaban entre sí. Sólo en el curso de un periodo histórico muy largo en el cual, generación tras generación, fueron apareciendo dispositivos neurológicos cada vez más especializados, se llegó a realizar la disociación entre gesto y sonido. Los sonidos que el hombre primitivo emitía reiteradamente en una situación determinada provocaban una actividad analítico - sintética diferenciada de los analizadores auditivo y fónico - motor. La satisfacción de sus necesidades, posterior a tal conducta, reforzaba la correspondiente reacción vocal, así como la adecuada imagen acústica, afianzando en la corteza las asociaciones útiles (Spirkin, 1962). Durante este proceso, se desarrolló un complejo código oral mediante el cual era posible no sólo representar objetos separados, sino abstraer la acción y la cualidad, categorizar a los objetos, representar sus relaciones más complejas y transmitir sistemas globales de conocimiento. El lenguaje, entonces, surge por la necesidad que tiene el hombre de relacionarse con sus semejantes y explicar su acción en el mundo. Todas las estructuras cerebrales identificables están presentes desde el nacimiento, pero el desarrollo de las células continúa, incrementando la complejidad de la estructura dendrítica y expandiendo sus conexiones con otras neuronas (DeConde,1984), según la estimulación que se proporcione al niño y una adecuada nutrición.
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