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jueves, 31 de mayo de 2012

COMUNICACIÓN INTERNACIONAL: PUBLICIDAD, PROMOCIÓN Y RRPP


COMUNICACIÓN INTERNACIONAL: PUBLICIDAD, PROMOCIÓN Y RRPP

 La complejidad de la función de comunicación se relaciona, entre otras causas, con la pluralidad de medios disponibles, con la diversidad de contenidos, con la naturaleza de sus efectos y con las dificultades propias de las distancias económicas, geográficas, psicográficas. El objetivo principal de la comunicación internacional es hacer llegar a lo consumidores un mensaje en el que se le informa de forma persuasiva sobre la características del producto así como de los beneficios que reporta. La comunicación puede realizarse sobre el público objetivo o sobre los públicos intermedios. La mayoría de las pequeñas y medianas empresas exportadoras les pierden el control a los productos una vez que han cruzado las fronteras al utilizar una determinada vía de penetración. Por consiguiente, queda fuera de su alcance el realizar una determinada campaña de publicidad, aunque puede darse el caso de que colaboren en la misacon sus distribuidores importadores. En la comunicación, nos podemos encontrar con diferentes instrumentos que pueden ser utilizados para comunicar al público objetivo la información en la cual está interesada la empresa y cuyo grado potencial de estandarización varía entre unos y otros, siendo la publicidad el que más se presta a ello.


1) Publicidad y marcas globales 

La publicidad realizada a través de medios de comunicación de masas como son la televisión, la radio, la prensa o el cine, se caracteriza principalmente por tener un mayor grado de estandarización que el resto de las variables de comunicación. Una campaña verdaderamente internacional debería constar de los siguientes elementos constitutivos:

 —Un concepto básico, sobre el que gire la idea principal de la campaña y exportable a diversos mercados.

— Una idea creativa sólida capaz de soportar diversas traducciones mientras mantiene su contenido original. — Un«tono» que imprime la comunicación publicitaria y que en definitiva es el que permite la comprensión total de lo que se quiere decir.

— Características propias del,producto y que son sobre las cuales se va a sustentar el eje internacional de la campaña.

— Constantes gráficas como puede ser el logotipo de la marca sobre el que se actúa para explotar la imagen de la empresa.


La publicidad es un instrumento de enorme poder en cuanto a la capacidad de comunicación a escala mundial, sobre todo gracias a los avances que se han producido en las telecomunicaciones. En este sentido, no es raro ver en cualquier país europeo, debido a la gran difusión que ofrecen las antenas parabólicas, un programa de otro país que lleve insertado anuncios publicitarios, de productos conocidos o no, y que pueden reforzar o confundir la imagen que el consumidor tenga. La campaña publicitaria no tiene por qué ser preconcebida para cada uno de los países/mercados sino que hay simplemente que adaptarla a las costumbres locales, manteniendo constante el eje central de la campaña, pues hemos de ser conscientes de que los anuncios publicitarios no solo son vistos allí donde se proyectan sino que tienen alcance mundial. Aunque también hemos de considerar que el mensaje sólo puede llegar a quien va dirigido si habla el mismo lenguaje que éste; considerando que la comprensión del lenguaje no sólo está en función de las palabras sino de todos aquellos símbolos que son interpretados al mismo tiempo y cuya naturaleza se ha ido conformando con las tradiciones y culturas. La capacidad para transferir una campaña de éxito por el mundo es una ventaja crítica para una empresa que opere en diferentes mercados internacionales. Actualmente, Europa está experimentando una internacionalización de sus marcas a medida que las empresas se organizan para una región unificada. Algunas campañas de publicidad global fracasan como consecuencia de la resistencia por parte de los directores locales. Sin embargo, el potencial para una campaña de publicidad global está aumentando a medida que aparecen nuevos conceptos tales como las culturas del producto, donde la determinación del público objetivo se hace sobre la base de la demografía global en vez de la cultura étnica. Las ventajas de la calificación de marcas globales incluyen principalmente las economías de escala en publicidad además de un mejor acceso a los canales de distribución. Nescafé de Nestlé comercializa una marca global aunque sus mensajes publicitarios y la formulación de su producto se adaptan a las diferencias locales de cada mercado. Una campaña global tiene como resultado el importante beneficio de ahorros en costes así como un mayor control. Por otro lado, una campaña local tiene la importante ventaja de explotar aquellos atributos más importantes a cada cultura.


2) Promociones internacionales

 La promoción de ventas, con campañas limitadas temporal e incluso localmente, dirigidas a reforzar el efecto de la publicidad y del equipo de ventas. De las variables que componen la comunicación ésta es otra de las más difíciles de estandarizar pues no todos los países/mercados necesitan de las promociones al mismo tiempo ni en el mismo sentido. Por tanto, deben hacerse de forma localizada adaptándose a las circunstancias de cada país; sin embargo, en esta ocasión también puede resultar interesante centralizar producción de material promocional con la intención de aprovechar las economías de escala que surgen de la misma. Los tipos de material promocional más usuales son los catálogos así como pequeñas muestras o regalos que acompañan al producto en cuestión y que están en virtud de la coyuntura de cada mercado. La comunicación directa a través de la publicidad postal, contacto telefónico, venta por catálogo, etc; obviamente es una acción que requiere una gran adaptación a las circunstancias locales, motivado en gran medida por las diferencias habituales en correos. Lo que sí merece la pena realizar de forma centralizada es toda la producción de material propagandístico pues el mayor volumen permite aprovechar las economías de escala.


3) Relaciones públicas en los mercados internacionales

 Las relaciones públicas, cuyo objetivo es dar a conocer la imagen de la empresa y sus productos, a través de reuniones de contactos con personalidades y estamentos, es obvio que se realizan de forma totalmente adaptada. Esto no es óbice para que el proceso que lleva a la planificación de la misma se realiza de forma estandarizada colaborando, por tanto, a ofrecer los mismos aspectos positivos de la empresa.


4) Carácter internacional de la fuerza de ventas

La fuerza de ventas formada por personal propio o ajeno que de forma personalizada entra en contacto directo con el consumidor final. Por su propia naturaleza, esta variable está conectada con la elección hecha sobre la vía de penetración y con los miembros del canal internacional de distribución, pues ocurre que en muchas ocasiones la comunicación es llevada a cabo precisamente por dichos distribuidores. Este es un elemento difícil de estandarizar en el ámbito global pues las peculiaridades de la misma lo hacen prácticamente imposible. por su parte. En este sentido, cuanto más centralizadas están las operaciones mayor es la intervención desde la central hacia todas las actividades incluidas la selección, contratación y motivación del personal. La fuerza de ventas suele realizarse por personal del mercado local, debido a un mayor conocimiento sobre las costumbres socio-culturales tan importantes en el éxito de la fuerza de ventas. A pesar de que este reclutamiento del personal se haga localmente, sin embargo, casi todas tienen un perfil común establecido uniformemente.


5) Importancia de las ferias y los congresos internacionales 

Ferias, muestras, exposiciones son de gran importancia y trascendencia. para los exportadores pues son eventos que posibilitan los contactos con representantes de otras países/mercados y donde, normalmente, se pone en marcha la mayoría de las primeras negociaciones. Las ferias internacionales se convierten en un gran escaparate publicitario y un nudo de comunicación importante. Una exposición es una herramienta de ayuda a la venta, permitiendo la presentación del producto a un gran número de clientes potenciales en un entorno privilegiado para una venta personalizada. El stand se convierte en una especie de embajada de la empresa. La presencia en ferias y exposiciones debe estar apoyada de medios adecuados como pueden ser una competente fuerza de ventas, documentación Y catálogos en la lengua del país anfitrión así como un canal de distribución eficaz. Las exposiciones y ferias se consideran muy apropiadas para presentar y dar a conocer los productos. Las ferias tienen, por un lado, un gran componente publicitario y, por otro, uno de estrategia de venta y de penetración y darse a conocer en los mercados internacionales. Son un medio de presentación privilegiado, en un entorno muy a propósito para la realización de la venta. De hecho, en una feria intervienen todos los elementos del programa de marketing mix. Es decir, en la feria se expone el producto, con la marca, un determinado precio, sus posibles canales de distribución, así como su publicidad, relaciones públicas, promociones e incluso su fuerza de ventas. Con ello se consigue que un gran número de clientes vayan a ver el «stand de empresa», en un período de tiempo muy corto. La empresa pretende introducir nuevos productos, reafirmando relaciones con clientes potenciales y posibles distribuidores en el país, así como un estudio de la competencia.

Las razones que llevan a una empresa a asistir a ferias y exposiciones son varias:

— Tradicionalmente se ha estado en la misma.

 — Los clientes habituales les esperan periódicamente en las mismas.

— Búsqueda de prestigio.

— Por la promoción o lanzamiento de productos nuevos.

 Las ferias se corresponden con un enfoque global, dando una imagen global. De hecho, la mayoría de las empresas que operan en mercados internacionales consideran la asistencia a ferias de una gran trascendencia y como una importante herramienta para la promoción de los productos o incluso de investigación de mercados. La organización para la asistencia a una feria internacional no es una tarea fácil y el ICEX , además de apoyar financieramente también apoya en la logística. Por su parte las misiones comerciales son una visita colectiva, organizada por un país para aumentar el comercio bilateral con otro; formando parte de los programas nacionales de promoción de las exportaciones. En general, las misiones tienen por objetivo ampliar los mercados internacionales, bien estableciendo agencias o reuniendo información exploratoria del mercado en cuestión. La misión comercial debe estar bien publicitada y aportar prestigio en el país de destino, atrayendo al mayor número posible de participantes. Los componentes de las misiones son hombre de negocios, en condiciones de mantener una actividad de exportación


6) La publicidad internacional: Factores que afectan al enfoque de estandarización- adaptación

 La cuestión clave se centra en determinar si la campaña publicitaria debe ser adaptada a las diferencias locales de los diferentes mercados internacionales o por el contrario debe dirigirse tal cual. Defensores de la especialización estiman que las diferencias culturales tienen tal influencia en la comprensión del mensaje que éstas deben ser tenidas en cuenta. Los defensores de la estandarización argumentan que hay que enfocarse sobre las semejanzas de los consumidores y que, por tanto, éstos pueden ser atendidos por un mismo producto y publicidad. A propósito de esta polémica numerosos investigadores han realizado estudios sin que los resultados puedan avalar la superioridad de una sobre la otra sino que por el contrario existen una serie de elementos o factores de los cuales depende la efectividad. La uniformización de las necesidades y de los deseos de los consumidores en todo el mundo marca la reforma de la comunicación y, más concretamente, una estrategia global de publicidad. En su acepción más rígida la publicidad global implica que la misma campaña se utilice en los diversos países donde se actúa. El mensaje publicitario debe ser global en valores eternos y universales, que trasciendan el tiempo y el espacio y que provoquen las mismas asociaciones en los consumidores de cualquier parte del mundo. Aunque hay mensajes que se apoyan en la cultura intrínseca del propio producto, tal es el caso de Marlboro. mismo modo los perfumes franceses utilizan la imagen de marca de París en publicidad, como hace Yves Saint-Laurent con Opium o Dior con Poisson. El objetivo principal de una campaña global es ofrecer una imagen idéntica los consumidores de los distintos países al imponer en todos ellos un posicionamiento idéntico del producto. Es lo que ha intentado McCann Erickson al hacer Martini un producto único que se puede beber «donde estés y a la hora que estés». Una de las mayores ventajas en la aplicación de un enfoque estandarizado en la estrategia publicitaria es la mejor rentabilidad de las inversiones en publicidad vinculadas al desarrollo, creación y producción de los medios publicitarios. La empresa suele operar con una agencia a quien pide la creación de un mensaje publicitario utilizable en todo el mundo o en un «clustering» de países, como Europa. Además de las ventajas meramente financieras señalamos que un mensaje homogéneo evita la confusión en el consumidor. Confusión que se produce como consecuencia de la amplia cobertura de los actuales medios de comunicación, viajes, etc. Sin embargo, aunque estas ventajas en costes y psicológicas son innegables no podemos olvidar que existen una serie de límites importantes a la implantación de un enfoque de estandarización en la publicidad. En primer lugar hemos de recordar que cada país tiene su propia idiosincrasia. Así, la publicidad en Inglaterra se supone basada en el humor, en Francia en su carácter sexy, en Alemania en la seriedad y en las ventajas del producto. Sin embargo, los principales límites a la implantación de la estandarización se centra sobre todo en el producto y el entorno.


 El principal obstáculo vinculado al producto es el posicionamiento, pues la publicidad, en definitiva, es una herramienta de la que dispone la empresa para alcanzar dicho posicionamiento, por tanto, éste ha de ser homogéneo. Sin embargo, dicha homogeneidad no siempre es alcanzable, habida cuenta de las diferentes expectativas de los consumidores. En este sentido, podemos señalar que un producto como Alkaseltzer es conocido en Alemania para combatir el dolor de cabeza mientras que en Francia o España facilita la digestión. Bajo esta perspectiva las empresas deben ser conscientes de la necesidad de un posicionamiento homogéneo, como consecuencia de la enorme amplitud del radio de cobertura de la mayoría de los medios de comunicación. Las legislaciones y reglamentaciones se basan hoy día en una visión nacional del espacio de medios; este provoca en Europa un auténtico mosaico de leyes que dificultan la aplicación de un enfoque global a la publicidad. Además del hecho de que en determinados países no se puede insertar en televisión por que está prohibido, tal es el caso de Dinamarca o Suecia. También existen una serie de problemas organizativos a la hora de una publicidad global, pues cuanto más descentralizada esté la empresa tantos más impedimentos surgirán en el desarrollo y ejecución de la misma. A pesar de que la publicidad es el elemento de la comunicación que más se presta a ser objeto de estandarización, también es cierto que lo es en mucha menor medida de lo que puede ser el producto o la marca.


Existen una serie de factores de los cuales depende la factibilidad de emplear un mayor o menor grado de estandarización en las campañas publicitarias y que a continuación pasamos a describir:

 — Normas socio-culturales. Cuanto más parecidas sean las culturas entre sí más posibilidad habrá para emplear la misma campaña de publicidad. En países donde las religiones, valores o creencias tengan gran relevancia es difícil aplicar una misma campaña publicitaria aunque sí cabe realizar una adaptación de la misma sin tener que concebir una nueva para dicho mercado.

— Tipo de producto.

— Disponibilidad de medios de comunicación. La cuestión se centra en el hecho de poder disponer, por ejemplo, de espacios publicitarios en televisión, lo cual no se da en algunos países del norte de Europa. En el mismo sentido se podría argumentar con relación a otros medios como son la prensa o las revistas pues si los consumidores no suelen frecuentar dicho medio no tiene sentido emprender la campaña en estos términos. Lo cual nos lleva a afirmar que el grado de estandarización de una estrategia de publicidad viene afectado por la disponibilidad y cobertura de la infraestructura de comunicación de los diferentes países/mercados.

—Comprensión e interpretación del anuncio por parte del consumidor puede variar entre mercados. Las connotaciones de las palabras, los colores o los símbolos utilizados en el mensaje publicitario deben ser analizados cuidadosamente en cada país/mercado pues es de sobra conocido que determinados colores bien recibidos en países occidentales tienen connotaciones trágicas en países orientales .

— Nivel de alfabetización y educación son factores que por su propia naturaleza inciden en la elección entre el medio radio, televisión o venta personal. Así tenemos que los mensajes publicitarios contendrán menos información técnica cuanto menor sea el nivel de educación del mercado considerado, necesitando, por tanto, un cierto nivel de adaptación a tal circunstancia.

— Actitud hacia las campañas extranjeras. Diversas investigaciones empíricas han aportado datos donde se muestra la influencia que tiene el país origen del producto en la efectividad y credibilidad de la campaña; de tal modo que podemos afirmar que la identidad nacional del modelo usado en el anuncio influye en la receptividad de la campaña .

— Restricciones legales que varían de país a país y que pueden llevar a modificar profundamente el enfoque de la campaña. Si se quisiera adaptar una campaña americana basada en la utilización de niños para promover el consumo de cereales en el desayuno y se le aplicará, simultáneamente la legislación inglesa, francesa, alemana y holandesa, lo más probable es que sólo quedará el tazón que contiene los cereales. Así, cuanto más parecidas sean las regulaciones en materia de publicidad entre los países tantas más posibilidades habrá de aplicar un enfoque de estandarización .

— Posicionamiento del producto, la publicidad es uno de los elementos que más ayudan al posicionamiento del producto, por tanto, no debe ser el que confunda al consumidor. La campaña debe ser acorde con el posicionamiento que se ha fijado para el mercado concreto aunque haya que adaptar el anuncio.

— Nivel de la competencia. El competir con empresas locales en cada mercado anima el empleo de un enfoque de adaptación mientras que enfrentarse a competidores globales refuerza la utilización de un enfoque de estandarización.



Escrito en EL MASTER DEL GUAPO HACKER, de Xavier Valderas


PRODUCTO INTERNACIONAL. CONCEPTO, DISEÑO Y ATRIBUTOS


La definición y establecimiento de la estrategia de posicionamiento y segmentación transnacional nos servirán como base para determinar de forma directa la estrategia de marketing mix internacional. Resulta inviable y poco práctico aplicar el mismo programa de marketing mix, en todos los mercados internacionales donde la empresa tenga intención de operar. Lo más acertado es identificar segmentos intermercados, a los cuales aplicar el programa con los mínimos cambios posibles. El diseño de un programa de marketing mix, para los mercados internacionales, no sólo está influenciado por la segmentación transnacional y por el posicionamiento sino por todos aquellos factores que se encuadran dentro de un marco más amplio y que afectan a las estrategias perseguidas por la empresa a nivel global. En cierto modo, las estrategias de marketing no son otra cosa que instrumentos de los que se sirve la empresa para alcanzar los objetivos marcados en los mercados elegidos. En el diseño de un programa de marketing mix internacional se parte, en primer lugar, de los recursos de los que se dispone en la empresa pues, en definitiva, son las principales restricciones a las que se enfrenta. A continuación, hay que considerar de qué disponibilidad productiva disfruta la empresa para poder atender la dimensión de las oportunidades internacionales detectadas.


 1) Concepto de producto internacional

 En un alto grado, el producto define la naturaleza del negocio y delimita los clientes y competidores, al mismo tiempo que establece los requisitos necesarios de investigación y desarrollo. Cada aspecto de la empresa está fuertemente influenciado por las características del producto. La concepción del producto internacional es de suma importancia para poder servir adecuadamente los mercados internacionales. Esta concepción servirá para identificar aquellos segmentos de mercados que respondan de forma similar al producto en cuestión, aunque siempre será necesario realizar alguna pequeña modificación en aras de atender las peticiones específicas de los clientes. Este equilibrio puede alcanzarse sin grandes costes, al actuar sobre los atributos que aportan el producto real y el ampliado, dejando inalterado el producto básico. En la planificación del producto internacional se tomarán decisiones sobre los siguientes puntos: qué producto se venderá en qué país, qué modificaciones se realizarán sobre los mismos, qué nuevos productos se añadirán, qué marca comercial se utilizará, cuál será el diseño de etiquetado y embalaje que se empleará, qué garantías se darán, qué servicio post-venta y, finalmente, en qué momento lanzar e introducir el producto en los mercados en cuestión. Cada una de estas decisiones han de estar basadas en una adecuada y fiable información. La tradicional teoría del ciclo de vida del producto internacional defiende que los productos que están en la fase de madurez de los países desarrollados pueden ser introducidos en los países en desarrollo en una fase más temprana. Sin embargo, nosotros pensamos que, actualmente, esta teoría no tiene mucho apoyo pues las grandes multinacionales introducen sus productos casi simultáneamente en todos los países. La razón principal estriba en la búsqueda de mercados que permitan amortizar lo antes posible la gran inversión, que hoy en día, necesitan todos los productos. Así, las empres que consideran el lanzamiento de nuevos productos se enfrentan a tres importantes factores: el primero de ellos es el aumento constante de los costes investigación y desarrollo; el segundo es el nivel y la competencia tecnológica comparable de las diferentes empresas; y, el tercero se refiere a la rapidez del conocimiento y de la difusión de una nueva tecnología que reduce considerablemente la ventaja y el avance de la empresa .. Esta es la causa por la que L’OREAL, primer grupo mundial de cosmética, lanzó su gel moldeador STUDIO LINE en 1984, a la vez en Francia, Italia, Gran Bretaña y Alemania. Este producto nació de la identificación de la necesidad, por parte de los quinceañeros de los principales países europeos, de llevar un peinado personalizado, inscribiéndose en las corrientes de grupos punks, rockers, etc. L’OREAL desarrolló un producto que habida cuenta de la existencia de esa necesidad y del segmento transnacional, fue objeto de un marketing mix estandarizado en el ámbito europeo, cuyo lema era «cread vuestra propia imagen». La aceleración y la difusión generalizada de la tecnología son elementos esenciales en la época en la que vivimos. De hecho, su repercusión es determinante en el modo en que las empresas gestionan la evolución de sus productos.


2) Características de los mercados internacionales y el diseño del producto 

Cuando una empresa se plantea la comercialización de sus productos en los mercados nacionales y, sobre todo, en los mercados internacionales lo primero que se cuestiona, o conoce sobradamente, son las características de sus consumidores en el sentido de poder establecer si sus mercados son de consumo final, son industriales o son de servicios; característica esta que determina en gran medida la naturaleza de las actividades de marketing y que ayuda a la comprensión de las necesidades que tengan los clientes, así como, al grado de estandarización posible que se puede desarrollar. Las diferencias de las características entre los mercados de consumo final, industrial o de servicios plantea condicionantes distintos a cada enfoque de marketing. La tendencia hacia la demanda de estándares globales en los mercados industriales viene defendida, como hemos apuntado anteriormente, por el hecho de que las empresas proveedoras necesitan de un mercado de gran envergadura que incluso puede ser el mercado mundial, para poder amortizar los altos costes de investigación y desarrollo así como la inversión inicial. En los mercados industriales, sobre todo, existe una gran tendencia a emplear la misma estrategia marketing en todos los mercados mundiales; razones eminentemente económicas, llevan y defienden tal postura. Aunque los productos industriales tienen una mayor potencialidad para un programa de marketing estandarizado es fácilmente observable que la tendencia hacia la demanda de productos, con similares especificaciones en los mercados de consumo, están siendo cada vez más una regla que una excepción. Cuyas conocidas causas son, entre otras, las grandes facilidades para viajar por cualquier país del mundo, la gran difusión de la información o los avances tecnológicos. Se constata así que, de entre los diferentes tipos de productos, hay algunos que se prestan mejor a la estandarización. Por ejemplo, los artículos de lujo se prestan bastante a un acercamiento global, al igual que las compañías aéreas o las tarjetas de crédito; tienden a un enfoque estandarizado aquellos productos que crean su propia cultura como son las McDonal’s, la Coca-Cola o los Marlboro. Para evitar caer en la trampa de un producto único que pueda conducir a un fracaso, las empresas pueden recurrir a la adaptación o diferenciación del producto en la fase final del proceso, manteniendo idéntico el corazón del producto. Los productos industriales son más fáciles de estandarizar. La razón descansa en el hecho de que suelen ser demandados bajo estándares y especificaciones globales más ligadas a la racionalidad del consumo que a las costumbres y cultura de los mercados locales. Por otro lado, los productos perecederos requieren un mayor grado de adaptación a los mercados locales que los bienes duraderos pues están relacionados con el consumo diario y, por tanto, de las costumbres y pautas de consumo local. En la misma medida, aquellos productos que estén ligados con la cultura local será más difícil estandarizarlos en el ámbito mundial, mientras que aquellos productos cuyo consumo no tiene ningún componente cultural será mucho más fácil de vender exactamente igual en todos los mercados mundiales. Las prácticas competitivas fuerzan en muchas ocasiones a las empresas globales a tener que adaptar sus productos de forma local, sobre todo cuando la competencia del país/mercado correspondiente es muy fuerte se busca la diferenciación del producto. Cuando el grado de sustitución de un producto por el de los competidores es alto se fuerza a una adaptación del producto con la intención de que el consumidor perciba esas diferencias y se reduzca la posibilidad de sustituirlo. A medida que aumenta el grado de compromiso e implicación que el consumidor adquiere en sus compras tanto mayor será la necesidad que existe de adaptar la estrategia de marketing a las• especificaciones locales. Puede ocurrir que las condiciones de uso del producto sean similares pero se atiendan diferentes funciones básicas, entonces la estrategia de comunicación del producto debe modificarse. El ejemplo más típico está en que mientras las bicicletas en Europa se tratan como un producto de recreo en China es un medio básico de transporte. También tiene una gran trascendencia la imagen que se tenga del país origen del producto pues este aspecto juega un importante papel en la percepción del producto en la mente del consumidor. De tal modo que cuando diferentes países/mercados tienen diferentes actitudes hacia los productos extranjeros o de un determinado país, la estrategia de marketing debe adaptarse a las circunstancias. Nissan Motor Company elaboró la marca Datsun para ser usada en EEUU y en el Reino Unido para evitar una posible asociación entre la palabra Nissan y la palabra Nippon utilizada para nombrar a los japoneses en la segunda guerra mundial. No todos los atributos del producto disponen de la misma potencialidad para ser estandarizados; ocurre que hay aspectos mucho más fáciles de estandarizar, por sus propias peculiaridades, que otros, más ligados al carácter personal del consumidor.


3) Atributos del producto internacional

 Una vez que la empresa ha tomado la decisión de operar en los mercados. internacionales tiene que asumir una serie de decisiones entre las que destacamos, el diseño del producto para esos mercados y consumidores. Las diferencias evidentes entre cada uno de los países/mercados lleva a la empresa a tener que realizar algunas modificaciones sobre el producto. Las modificaciones se intenta que tengan las menos repercusiones posibles sobre los costes, buscando las economías de escala, tan importantes en el actual entorno de competencia global. La empresa debe decidir sobre qué atributos del producto incidirá para efectuar la mejor adaptación (tanto en costes como en resultados). Estos atributos son empleados con la intención de diferenciar los productos de los de la competencia, configurando la imagen del mismo en la mente del consumidor. Se trata de elementos que se le añaden al producto básico y que conforman el producto real y el ampliado. Dentro del producto básico se circunscriben todas aquellas características físicas relativas a las normas técnicas, formas de producción o composición que permiten la identificación del producto. El producto real añade al producto básico elementos tales como el nombre de la marca, el envase, el etiquetado, la calidad, el estilo u otros rasgos tangibles. Finalmente el producto ampliado añade al producto real toda una serie de servicios tales como las garantías, los servicios post-venta, condiciones de entrega y acondicionamiento Y condiciones de financiación. En cuanto al producto básico destacar que sus principales atributos se centran en las características físicas del mismo, que es donde resulta más fácil el acceso a las economías de escala y, por tanto, será la parte que más se preste a ser estandarizada en el ámbito global. En cuanto al producto real analizaremos algunas de las características con más repercusión en los mercados internacionales: La Marca, la tomaremos como el nombre que se da al producto y que es el directo responsable de hacerlo conocer, individualizarlo, garantizar la calidad y asegurar una mejora continua. La marca ofrece al consumidor la posibilidad de asociar una idea, una personalidad o un conjunto que evoque elementos afectivos y psicológicos. Es en este papel donde la marca está en estrecha interrelación con la comunicación. Al escoger un nombre de marca para mercados internacionales se incurre en una serie de implicaciones tanto creativas como legales, por lo que es conveniente , considerar los siguientes factores: que sea fácilmente pronunciable, evitar asociaciones negativas o interpretaciones vulgares, no prestarse a confusión con otras marcas, regulaciones gubernamentales y posible asociación de la marca al país origen del producto. Entre los factores que condicionan la elección de la marca internacional figura en primer lugar las restricciones linguísticas, debido a que, a menudo, el nombre original pierde su sentido en otra lengua o resulta inapropiado culturalmente. El caso más conocido es el de «NIKE», marca muy conocida por los deportistas del mundo entero que fue rechazada en Qatar y Arabia Saudí debido a que esta palabra tiene connotaciones sexuales vulgares en árabe. Estudios empíricos han mostrado que en un alto porcentaje la marca es el elemento de marketing más fácil de estandarizar. Por su propia naturaleza la estandarización de la marca ofrece una serie de ventajas enormes, permitiendo una mayor eficiencia en el mercado al reducir los costes de la publicidad. Al igual que otras decisiones a tomar en los mercados internacionales, la relativa a la marca también se encuentra afectada por la orientación que la empresa dé a las operaciones con el exterior. Orientación que se concreta en la imagen que la empresa quiere ofrecer y en cuya consolidación la marca desempeña un importante papel.


A este respecto, la empresa puede optar por alguna de las siguientes alternativas:

a) Modificar el nombre de la marca en aquellos mercados exteriores donde opere.

 Existen varias causas que pueden llevar a la empresa a tomar esta alternativa que va desde necesitar una adaptación del nombre como consecuencia de su complicada pronunciación, de su mal interpretación, de su otras connotaciones hasta la obligación de utilizar la marca de un distribuidor para facilitar la entrada del producto en el mercado considerado. Esta estrategia también es utilizada en los siguientes casos: cuando se modifican las especificaciones técnicas o de calidad del producto, cuando la demanda de los consumidores así lo exige y para evitar asociaciones de diferentes calidades.


b) Mantener en todos los mercados internacionales la misma marca o marca global, utilizado predominantemente por las grandes multinacionales. 

Esta estrategia favorece la comunicación global así como el aprovechamiento de economías de escala en la misma. Esta marca única tiene una serie de ventajas que se ven apoyadas por las actuales mejoras en las comunicaciones. Tal como hemos mencionado, la marca es una de las más importantes bases del marketing mix, ya que condiciona la política de precios, es sostenida por la variable comunicación, respalda las características físicas o psicológicas del producto y contribuye al peso específico de la marca en su distribución y en los mercados. Con relación a la estandarización, reconocemos una fuerte tendencia a la utilización de marcas globales en el ámbito europeo. Es el caso de Ferrero, una multinacional del sector de la confitería cuya sede está en Italia, la cual comercializa una gama de productos, tales como los MonCheri o los Kinder, con el mismo nombre en todos los países de Europa y en el resto del mundo. El envase y embalaje se constituyen como uno de los atributos que más contribuyen a la adaptación del producto a las exigencias de los mercados locales. Entre sus especificaciones se incluye la protección del producto, la facilitación de su manejo, soporte para el etiquetado y permitir promover la imagen del producto, adaptación a las costumbres locales y ajustarse a las normativas no sólo comerciales sino legales. Estos dos elementos han de considerar las diferencias climáticas de cada mercado así como los distintos niveles de distribución por los que han de pasar. Al mismo tiempo se ha de comprobar cuáles son las preferencias en cuanto a tamaño del envase, color, aspecto, etc, pues determina en gran medida el grado de aceptación por parte de los consumidores. Baste recordar el conocido caso sobre el fracaso sufrido por la botella de dos litros de Coca-Cola motivado porque la misma no cabía en los frigoríficos de determinados países/mercados o el enorme problema que experimentó Pepsi-Cola en el sudeste asiático, donde tenía una importante cuota de mercado, al cambiar sus colores por el azul, el cual en dicha zona significa muerte. La principal importancia de estos atributos radica en que, a pesar de su coste, es una fórmula rápida y relativamente sencilla de adaptar un producto y hacerla más asequible el mercado destino. La importancia del envase y el empaquetado entre los elementos del marketing la dejamos resumidas en protección y apoyo para la comunicación. El etiquetado desempeña un importante papel de información, cuyo nivel de detalle viene regulado, normalmente, por los gobiernos locales teniendo por tanto, la empresa un limitado control sobre dicho nivel de especificación. Como consecuencia de las diferencias linguísticas, la mayoría de las etiquetas necesitan ser adaptadas a las peculiaridades locales, lo cual en algunas ocasiones se suele solventar usando símbolos de reconocimiento internacional. Actualmente, debido a la enorme permeabilidad de las fronteras comerciales las etiquetas llevan impresas la información pertinente en diversas lenguas facilitando de esta manera la posibilidad de estandarizarla en el ámbito mundial y acarreando los consiguientes ahorros en costes. En las regulaciones más comunes sobre etiquetado destacan las descripciones de peso, contenido, ingredientes, nombre de fabricante, fecha y lugar de producción. Las garantías, servicios post-venta, condiciones de entrega, de acondicionamiento, condiciones de financiación, etc, son todos ellos atributos que contribuyen a dar un mayor contenido al producto y que conforman y asientan la imagen del consumidor. Podemos afirmar que los atributos del producto son protagonistas de élite en cuanto a la cuestión de la estandarización en el ámbito internacional del producto. La diferenciación se puede alcanzar al mismo tiempo que la estandarización, operando precisamente sobre dichos atributos mientras que el producto básico permanece inalterado. La estandarización del producto no es una cuestión de todo o nada sino que existe toda una variedad de opciones que permiten alcanzar un cierto grado de estandarización sin perder de vista las necesidades específicas de los mercados locales.


















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Escrito en EL MASTER DEL GUAPO HACKER, de Xavier Valderas


lunes, 28 de mayo de 2012

POSICIONAMIENTO INTERNACIONAL



Una vez definidos y delimitados los diferentes segmentos transnacionales en los que la empresa está dispuesta a competir tiene que determinar el posicionamiento que ocupará en los mismos. El concepto de posicionamiento está basado en el hecho de que los consumidores tienen una cierta percepción de los productos y marcas. Estas percepciones se forman como consecuencia de las diferentes impresiones, sensaciones e informaciones que recibe del producto, ya sea a través de la publicidad, del precio, del envase, del vendedor, de otros consumidores o del consumo mismo. Estas percepciones provocan una jerarquía de todas las ofertas que hay en el mercado, resultado de una comparación entre ellas; de tal modo que la decisión de compra recae sobre aquellos productos mejor situados jerárquicamente. Lo que se pretende con el posicionamiento es «fabricar» una imagen del producto y darle un sitio en la mente del consumidor. Para posicionar un producto hay que conocer cuáles son las mejores condiciones para su éxito comercial teniendo en cuenta las expectativas de los consumidores del segmento objetivo, así como, las características del producto y de la empresa. El posicionamiento se consigue marcando las características diferenciales del producto en la mente del consumidor; asociando al producto valores identificables en el mercado y organizando un programa de marketing mix acorde con ello. El punto de referencia que debe guiar la estrategia de mercado es la satisfacción de las necesidades del consumidor. Esta satisfacción se puede medir a través del valor que el cliente otorga al producto en cuestión. Los elementos que permiten medir el valor dado al producto pueden adoptar formas muy diversas. Por ejemplo, para un automóvil podrá tratarse tanto de criterios técnicos, velocidad, potencia, consumo de combustible, como psicológicos, color, silencio, confort, estética, simbologÍa.

El vínculo entre producto y posicionamiento y, por lo tanto, entre imagen y comunicación es extremadamente fuerte, siendo impensable afrontar un aspecto sin considerar el otro. Conocidos los mercados-meta dentro de cada país/mercado y el grado de homogeneización dentro de los mismos, se debe determinar cómo quiere que dichos clientes perciban su producto. Adoptar un enfoque global no implica necesariamente una estandarización total sino que admite toda una gama de grados. Por ejemplo, estandarizar las características físicas del producto, pues son muy dadas al aprovechamiento de las economías de escala, y diferenciar los rasgos psicológicos, muy dados a variar según las expectativas de los consumidores por países (estandarización del producto físico y adaptación del posicionamiento). Un ejemplo es el caso de un fabricante de jabón que había decidido lanzar un nuevo producto tomando como posicionamiento el frescor. Sin embargo, una encuesta sobre la clientela potencial en tres diferentes países puso de manifiesto que las expectativas ante el frescor variaban por países, por lo que el posicionamiento tenía que adaptarse a las percepciones de cada zona. Otro ejemplo, el queso es consumido por italianos y franceses todos los días después de las ensaladas o como postre, en Suiza lo utilizan en la fondue o la raclette, en Holanda y Alemania en el desayuno y en América como aperitivo. Estos diferentes hábitos posibilitan, que aunque las características físicas del producto permanezcan inalteradas, el posicionamiento haya de ser modificado en aras de adaptarse a las peculiaridades de cada mercado, haciendo difícil la utilización de un sólo mensaje de comunicación.

A principios de 1987, el responsable comercial de MARClLLAT en Alemania presentó a su dirección francesa un producto vendido en el mercado alemán por un competidor germano, se trataba de un queso para cocer que tenía una buena aceptación en Alemania. MARClLLAT se inspiró en este producto para lanzar en el mercado alemán un cammenbert empanado para cocer en el horno, vendido con confitura de arándanos. Aunque la dirección enfocó este lanzamiento bajo una óptica europea, el mismo se realizó primero en Alemania, dado su potencial de ventas inmediato, bajo un posicionamiento diferente al resto de países europeos. La causa estuvo en que en Francia e Inglaterra este producto no existía con anterioridad con lo cual su posicionamiento no chocaba con ninguna costumbre de consumo anterior, mientras que en Alemania era tradicional consumido como el plato principal de la comida. Este ejemplo ilustra la necesidad de analizar no sólo la existencia de las preferencias sino también los hábitos de consumo y el posicionamiento de los productos de la competencia. Es más fácil estandarizar el posicionamiento de un producto nuevo que un producto que ya existe en el mercado, en el sentido de que el producto nuevo no se inscribe a ningún esquema de consumo ya establecido Y no obedece aún a los hábitos de consumo. La dificultad es máxima para aquellos productos que están presentes desde hace tiempo en los diferentes países/mercados y que no han sido concebidos bajo una óptica global. La puesta en marcha de un enfoque de estandarización se enfrenta con la obligación de adaptar, entre otros, el posicionamiento a los entornos de los productos/ mercados nacionales. Muchas empresas se posicionan de forma diferente según la etapa del ciclo de vida del producto en la cual se encuentre el mercado, acompañando este posicionamiento de un programa de comunicación específico aunque dejando inalteradas el resto de las variables de marketing. También puede darse el caso contrario, donde la empresa utiliza el mismo posicionamiento en cualquiera de sus países/mercados y segmentos transnacionales, incluso con la misma campaña de comunicación, modificando ciertas características. Este enfoque es el empleado por Honda y Toyota, quienes ven en el posicionamiento una valiosa herramienta para poder adaptarse a las diferentes expectativas de los mercados sin tener que realizar grandes cambios. No hay lugar a dudas de que el adecuado posicionamiento de un producto en los mercados internacionales en un factor clave para el éxito; sin embargo, para alcanzarlo hay que detectar qué característica o atributo del producto se debe resaltar y que además sea un rasgo valorable y reconocible entre los consumidores que conforman los segmentos transnacionales.

 La importancia del posicionamiento la podemos ilustrar a través del reposicionamiento de la marca Marlboro de Philipp Morris; antes de que los cigarros Marlboro llegaran a ser una estrella en el mundo entero, Philipp Morris tuvo que hacer un cambio de imagen del producto desde un cigarro femenino hasta uno masculino, lo hizo creando asociaciones con un rudo cowboy del lejano oeste americano «MaIboro Country». Dieron en la clave al identificar el producto con un símbolo arquetipo de libertad; de tal modo, que dirigieron toda su campaña publicitaria tomando este símbolo como eje y la llevaron al consumidor urbano. Marlboro se ha convertido en el abanderado de la libertad y la independencia; algo similar se pretende con Chesterfield Life. Cuando se mantiene en todos los mercados internacionales la misma marca se favorece la promoción global del producto y, por tanto, el mismo posicionamiento en cuantos mercados se actúa; aunque ofrece la posibilidad de adaptar el resto de las variables del marketing mix a las exigencias locales. La consideración explícita del comportamiento de los diferentes segmentos transnacionales con el posicionamiento permite identifcar cuatro estrategias de posicionamiento: líder, retador, seguidor y especialista. El líder es la empresa que ocupa la posición dominante y además es reconocida por sus competidores; en este grupo figuran empresas como IBM, Danone, Kodak, Microsoft, Procter&Gamble...etc. Normalmente, tales empresas intentan desarrollar la demanda global buscando nuevos usuarios del producto en el ámbito mundial o promoviendo nuevos usos para los productos ya existentes. El retador pretende ocupar el lugar del líder y es una estrategia eminentemente agresiva para lo cual hay que estar dotado de una fuerte capacidad de acción y defensa; fue el caso de IBM cuando atacó el mercado de los microordenadores con su PC enfrentándose con una fuerte y superior publicidad a Apple, Commodore o Tandy.

El seguidor es aquella empresa que disponiendo de una pequeña cuota de mercado adopta un comportamiento adaptativo alineando sus decisiones a las de la competencia; esto no quiere decir pasividad sino la búsqueda de una estrategia de desarrollo que no suscite represalias. El especialista esta enfocado sobre uno o varios segmentos, en definitiva es la especialización en un nicho. El problema de esta estrategia consiste en encontrar el criterio oportuno sobre el cual construir la especialización. Todas estas estrategias de la empresa deben ir dirigidas a conseguir una imagen del producto en la mente del consumidor; dicha imagen debe ser coherente con las características del producto así como con el contenido del programa de marketing a desarrollar en el segmento elegido pues de lo contrario se confundiría al consumidor. El establecimiento de la estrategia de segmentación transnacional junto con el posicionamiento adecuado a los mismos son la base para la elaboración de la siguiente estrategia básica del marketing como es el programa de marketing mix para los mercados internacionales.




















Escrito en EL MASTER DEL GUAPO HACKER, de Xavier Valderas