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viernes, 8 de junio de 2012

CLASES DE VENDEDORES


 Estamos ante una actividad no uniforme que oscila entre la sencillez relativa de las operaciones de mostrador en una tienda y la complicación de vender una instalación industrial, una gran aeronave o un barco a un comité de compra de una gran empresa. La carrera comercial no es algo que comienza en un nivel elemental y va complicándose o especializándose; si así fuera, se trataría siempre de una misma profesión, cosa que actualmente no sucede. Vendedor: «Persona física o jurídica que se dedica a la venta de bienes o servicios ». «La persona, en la empresa, que dedica la mayor parte de su tiempo a la venta y actividades relacionadas con ella». Cualquier clasificación, necesaria bajo el punto de vista científico y sistemático, resulta siempre pobre al compararla con la realidad.

Pero distintas opiniones sobre un mismo tema pueden ayudamos a utilizar o redefinir la que más se avenga a nuestras necesidades.


1) Vendedor de mostrador, dependiente o vendedor de tienda, y vendedores de reparto 

Es un receptor de pedidos directos e inmediatos. El comprador viene a comprar algo concreto y el vendedor tiene pocas posibilidades de escoger y decidir, y ocasionalmente hacerle alguna venta complementaria. Para este trabajo se requiere conocimiento de la gama de productos (de hecho suele ser lo más difícil de aprender) y sus utilidades. También buena presencia, trato amable y cierta empatía, y por supuesto resistencia física (porque siempre se está de pie en el caso del mostrador y descargando paquetes en el caso del repartidor) y mucha paciencia. 



2) Vendedor de autoventa

 Es un vendedor ambulante con productos populares y sencillos, generalmente en relación con el hogar. Es importante la formalidad, cumplimiento de horarios, rapidez, capacidad de observación y cierta creatividad y habilidad en la autoventa. El vendedor ambulante se caracteriza por la capacidad de adaptación a un público muy variable, por una gran simpatía y una cierta brillantez de expresión. Por supuesto, amabilidad, resistencia física y mucha paciencia.



3) Vendedores viajantes de tiendas y comercios 

Son típicos los vendedores de ferretería, alimentación, productos de limpieza, electrodomésticos, joyería, textiles, libros y un largo etcétera. Suele ser una venta repetitiva, y requiere regularidad de servicio, ayuda al cliente en orientación sobre modas futuras y utilidad de su compra, vigilancia del stock; mucho conocimiento de la competencia, y gran resistencia al desánimo, paciencia, amabilidad, empatía, naturalidad, dar sensación de confianza, crear amistad con el cliente, habilidad para las relaciones públicas, buena memoria y buenos ficheros. Es una venta difícil, cansada, de mucho viaje, a menudo largo. 



4) Promotores, prescriptores, demostradores, creadores de clientela

Ayudan e instruyen a los usuarios de productos y servicios, informan sobre novedades, analizan las necesidades de la clientela: visitadores médicos, vendedores profesionales,... Podemos situar también en este grupo, aunque a un nivel inferior, a los vendedores que realizan demostraciones de cara al público en grandes superficies, ferias y eventos comerciales. Necesitan conocimientos medios, pero muy especializados; a veces se pide una carrera universitaria. Son ya verdaderos e importantes hombres de marketing, y no reciben pedidos en general pero preparan el terreno para que la clientela los haga. Este tipo de vendedor debe ser muy hábil en las relaciones públicas y sumamente simpático, receptivo y amable. Debe saber controlar muy bien el tiempo y llevar la conversación a los temas comerciales, ya que es fácil caer en la «visita tertulia». No necesita grandes requerimientos de tipo físico o de edad. Debe ser rápido y hábil en la conversación. 



5) Vendedores técnicos 

Son los que venden materiales muy tecnificados como bienes industriales, electrónica, a fabricantes y consumidores importantes, oficinas, centros de formación. Lo más significativo es la profundidad de conocimientos técnicos y una gran veracidad, pero sin olvidar que hay que vender, es decir, sin temer un cierre oportuno y decidido. Hay que ser experto en detectar las necesidades de cada cliente y estudiar y adaptar nuestra oferta. Hay que saber escuchar muy bien e incluso realizar las preguntas adecuadas para conocer perfectamente las necesidades del cliente (el método spin) y cómo nuestro producto puede satisfacerlas, teniendo en cuenta que estamos con unos compradores muy enterados y hábiles. Hay que ser experto en el manejo de las objeciones, sin caer en una empatización excesiva, posible en algunos vendedores mediocres que se identifican tanto con el cliente, que sus productos o servicios les parecen siempre insuficientes o les cuesta demasiado el remate. Como siempre, se necesita simpatía y constancia.



 6) Vendedores de servicios de confianza: banca, seguros, asesoramiento, auditorías

Por tratarse de intangibles es fundamental inspirar confianza, gran capacidad de convicción y consejo, para conseguir una posición de ascendencia benevolente y respetuosa con el cliente. Dar referencias, recurrir al ejemplo de otros casos (sin faltar a la confidencialidad), explicar las cosas con detalle, incluso con pequeños cálculos y gráficos. Son ventas muy emocionales (porque se tratan temas de dinero, de salud, de vejez, de accidentes posibles, de secretos empresariales, etc.), pero bajo un aspecto de racionalismo (de hecho, ese racionalismo frío es el que permite tratar estos temas sin dramatizar demasiado).



7) Vendedores llamados «indirectos o políticos» y también de grandes operaciones a veces internacionales, vendedores ante comités públicos o privados de organismos de la administración y de grandes empresas 

Son los agentes de grandes ventas con carácter de suministros básicos: cemento, hierro, química, ácidos, alimentos en cantidad, combustibles, instalaciones fabriles, obras públicas, maquinaria pesada, ferrocarriles, barcos y aeronaves, y en general bienes de gran valor. Como generalmente hay pocas diferencias de calidades y precios con la competencia, hay que ser muy imaginativo y hábil para descubrir los detalles diferenciales que puedan decantar al cliente hacia nosotros. Hay que preparar cuidadosamente la venta, conocer muy bien al cliente y tener paciencia, empatía y seguridad de cumplir sus deseos y especificaciones. Se necesita gran cultura, conocimientos profundos de los productos y empresas, libertad de acción, gran responsabilidad, buenas referencias. A veces estas gestiones las realizan también comités de venta de alto nivel.

Podemos observar en la anterior exposición ciertas características comunes a cada vendedor:

 — Conocimiento del producto que vende.

— Conocimiento de la empresa propia.

— Conocimiento del cliente.

— Conocimiento de la técnica de venta.

— Capacidad de previsión y organización.

— Cualidades personales como empatía y amabilidad, constancia y salud, equilibrio mental y emocional.

Si partimos del hecho cierto de que las relaciones entre vendedor y cliente, en principio, no son naturales ni espontáneas (sino comerciales, de negocio, forzadas y de conveniencia), y que los intereses entre ambos tampoco son iguales (el vendedor quiere «vender al mayor precio»; el comprador sólo quiere «comprar con ventaja para el»), está claro que todo vendedor debe tratar de «naturalizar» su relación con el cliente y de «integrar» los intereses de ambos. Esto es lo mismo que ser amable y empatizar, con el fin de resaltar los puntos de contacto y conseguir de la venta ventajas para todos y el principio de una relación natural y continuada.













 

Tipos de vendedores 


Escrito en EL MASTER DEL GUAPO HACKER, de Xavier Valderas


jueves, 31 de mayo de 2012

PSICOLOGIA DEL TRATO SEGÚN EL TIPO DE CLIENTE




1- Afable 

— Notas: Se entretiene fácilmente hablando. Es expansivo.

— Táctica: Se aconseja tratarlo con la cordialidad justa y una cierta dosis de humildad, para despertar su instinto paternal. Precisamente por ello intentará satisfacer a muchos vendedores, no garantizando nunca la exclusiva. Podemos probar a utilizar su propia táctica, con ciertas dosis de provocación bien entendidas: "Hum, usted me quiere llevar al huerto ... "

2. Agresivo 

— Notas: Suele tener reacciones rápidas e impacientes, sintiéndose a menudo interrumpido, y se considera siempre en posesión de la verdad. Las relaciones serán difíciles ya que su agresividad afectará al trato y la conversación con ellos.

— Táctica: No dejes que hagan comentarios que no sean ciertos y que puedan comprometerte. Aveces, conviene desafiar esas expresiones, pero sin peder el control ni hacer promesas que luego no puedan cumplirse. Háblales con seguridad y sin mostrar ningún tipo de temor. Permanece impasible a los argumentos y no utilices sus mismas armas. Al contrario, a través de un trato afable reducirás su agresividad.

 3.- Altivo 

— Notas: Generalmente se trata de un individuo astuto y listo pero no siempre inteligente. Mantiene un aire de superioridad, criticando y despreciando a los demás. Piensa que tiene un altísimo valor para las empresas, de ahí que las menosprecie a la menor oportunidad.

— Táctica: Trátale con el mismo respeto que a cualquier otro cliente, no accedas a sus demandas. Céntrate en sus necesidades y no en sus modos. Sé firme en las conversaciones que mantengas con él. Enfócalas como si no fuese un elegido y recuérdale que hay otras personas con derecho a tener una atención preferente.

4.- Amistoso

— Notas: Para él, es una diversión. Se desvía del tema una y otra vez, haciéndote perder el tiempo. Es inseguro a la hora de tomar decisiones.

— Táctica: Escúchale hasta que te deje hablar para resituarle después. Hazle una pregunta, avanza en la conversación y cierra el pedido en tiempos rápidos.

 5.- Autoritario 

— Táctica: No enfrentarse, sino aliarse con él. Su ego desmesurado es su parte vulnerable. Utiliza expresiones del tipo: “Respeto su autoridad, pero quizás no ha tenido en cuenta ... ", " Sin duda, usted es una de las personas que más sabe de este tema, aunque ... ".


6.- Callado o reservado 

— Táctica: Muestra tu interés sobre lo que él piensa de tu propuesta. Hacerle preguntas si no se pronuncia. Actúa con suavidad para ganarte su confianza.

7.- Cauto 

— Notas: Receloso y desconfiado, ve en la relación con el comercial amenazas y peligros emboscados.

— Táctica: Trata de demostrar que le comprendes.

8.- Charlatán 


— Notas: Comenta a sus anchas sobre el tiempo, la política nacional y otros temas muy ajenos a la venta. En algunos casos, es necesario hacer callar (amablemente) a personas a las que les gusta hablar sin fin.

 — Táctica: Escuchar atentamente para que el hablador tenga la sensación de ser oído y aprovechar el primer silencio que se produzca. Reformulando lo que él acaba de decir, con voz firme y comprensiva. Si todo lo anterior no funciona, una buena táctica es el silencio, antes o después verá que está hablando solo.

9.- Decidido

 — Notas: Este tipo de cliente es el mejor para concluir negocios. No expresa emotividad, pero declara claramente sus intenciones.

— Táctica: Haz creer que es el único al que diriges propuestas especiales y exclusivas. Sé claro con él.

10.- Desconfiado 

— Notas: Es escéptico y pone en duda todos los argumentos desconfiando de todo. Incluso lleva la desconfianza al terreno personal, lo que repercute negativamente en las relaciones comerciales. Está continuamente en guardia sobre lo que hacemos, sobre lo que proponemos.

— Táctica: Debes dirigirte a él con mucha personalidad, de forma que vayan adquiriendo mayor seguridad, tanto en sí mismo con en ti. Actúa con paciencia, proporciónales información detallada sobre el producto o servicio que ofreces, y dales todas las garantías y seguridades que estén a tu alcance. Intenta crear un ambiente sincero y relajado que le haga abandonarmla desconfianza en que está instalado. Junto con la transparencia en la gestión, puedes conseguir el milagro: vencer su desconfianza.


11.- Descontento 

— Notas: Es una situación desagradable, que sin embargo, puede ser dominada.

— Táctica: Preguntar "¿qué pasó?". Escuche atentamente. Tome notas para determinar mejor el problema del Cliente. Tome la iniciativa de las acciones, por ejemplo invitándole a que se siente, así demuestra consideración y él se calma. Sentado, hablará más bajo. Finalmente, reconoce tu error (sin echarte tierra encima) y proponle una solución. Busca con él una solución común. Haz que dé su conformidad sobre la solución adoptada.

12.- Dominante 

— Táctica: Mantén la calma. No discutir jamás. Debes reducir la tensión, pero mostrando siempre una postura de firmeza.

13.- Especulador

 — Notas: Va al grano, sólo quiere cerrar los tratos con el máximo provecho posible. Se olvida de favores recibidos y relaciones consolidadas, y en cambio, recuerda precios y descuentos obtenidos. Sus relaciones no son duraderas ya que su mira no va más allá del corto plazo.

— Táctica: Ten con él el mismo trato que mantienes con otros clientes, sin acceder a sus exigencias. Conduce su relación como si fuera un cliente a largo plazo, sin una exigencia mutua inmediata. Para conseguirlo no hables en exceso de los posibles beneficios o ventajas que obtendrá.

14.- Exigente

 — Notas: Es el típico cliente que interrumpe cuando estás en medio de una conversación con otros clientes. Demanda atención inmediata y suelen tener un carácter inseguro. Lo peor: roban mucho tiempo.

— Táctica: Deberás tratarle como a uno más. Es preciso recordarles que ellos no son nuestros únicos clientes y que no disponemos de todo el tiempo para solucionar cada uno de sus problemas. Explícale correctamente en qué consiste el servicio o producto que le ofreces, será el antídoto definitivo a sus exigencias.

15.- Grosero 

— Notas: Suele dar la imagen de una persona con una fuerte personalidad, pero en realidad lo que hace es disfrazar su inseguridad. Pertenece a esa clase de clientes no muy dada al diálogo que a la primera de cambio pierden los estribos. Tienen poca o nula educación por lo que son muy difíciles de tratar.

— Táctica: Tu trato será de respeto y educación, de forma que desmontes sus argumentos. Se firme y prudente en la forma de dirigirte a él. No vayas a su terreno ya que tendrás todas las papeletas para perder. Sobre todo, no pierdas los papeles. Aunque en un primer momento tu reacción puede volverse irónica para ponerles en su lugar, no lo hagas, es mucho más efectivo ser amable. Eso sí, no te dejes nunca amedrentar por él.


16.- Huraño 

— Notas: La actitud tosca del cliente deriva de su incompleta preparación técnica. —

 Táctica: Tienes que dejarlo hablar y no rebatirle inmediatamente. Cuando llegue el momento hemos de argumentar con delicadeza, procurando ilustrarle de forma clara las ventajas que una compra puede suponerle.

17.- Impulsivo 

— Notas: Se enciende y se apaga en su entusiasmo o en su enojo, obstaculizando todo diálogo constructivo y progresivo.

 — Táctica: Procura darle la razón. Reformula y resitúale.

18.- Inseguro o indeciso 

— Notas: Suele acaparar mucho tiempo. Tiene mucho miedo a tomar decisiones incorrectas por lo que no creen en sus propios juicios. Prefiere consultar todo antes de decidirse y tiende a valorar más la seguridad que la rapidez.

— Táctica: Debes transmitir confianza y mostrarle tu deseo de ayudarle. Ponte al lado de sus dudas, que vea que le comprendes. Una forma para abordarle es analizar los hechos desde su punto de vista. Para ello debes hablarle con seguridad y firmeza, en un tono adecuado. Para vencer a su indecisión y permitir que recobre la seguridad en sí mismo tienes que ganarte su confianza a base de amabilidad y atención.

19.- Moroso

 — Notas: Es poco serio con los deberes económicos contraídos y la dedicación que requiere produce una importante pérdida de tiempo.

 — Táctica: Hay que abordarle con decisión, negociando una solución a sus problemas. Proponle cómo hacer frente al pago. Y por supuesto, no concedas más créditos.

20.- Narcisista 

— Notas: Aprovecha la presencia del vendedor para hacer alarde de su propia importancia. Por supuesto, no piensa en comprar.

— Táctica: Pregúntale para que pueda demostrar aquello de lo que presume. Después, convéncele de que tu producto reforzará sus preferencias.


21.- Negativo

 — Notas: ., Esta persona se complace en rebatirlo todo. Es agresivo y probablemente no esté de acuerdo o ponga en duda cada cosa que digas. Son conflictivos y nunca estarán a gusto con lo que se les ofrece.

— Táctica: No contagiarse en su actitud de ver el lado negro de las cosas. No asumas culpas que no son de tu responsabilidad. Este individuo no tiene un problema contigo o con tu empresa, es con todo el mundo en general. Dar ideas lo más constructivas posibles. Presenta tus exposiciones con hechos claros y tangibles que le haga ver que no todo es malo y que no tratamos de engañarle . La sinceridad y la claridad es la mejor receta para volverlo más positivo.

22.- Pragmático

 — Notas: Reconocible porque sólo le interesan los aspectos prácticos y va directamente al grano.

 — Táctica: No hay que apelar a sus sentimientos ni a nada intangible. Hay que atacarle con cifras concretas: en qué fecha, cuánto cuesta, qué servicios presta, qué garantías... Nada de adornos ni florituras.

23.- Prevenido

 — Táctica: El mejor modo de empujarlo a hacer lo que queremos es exigir lo contrario a lo que realmente nos proponemos hacer: aconsejar un modelo para vender otro.

 24.- Prudente 

— Notas: Al igual que el cliente decidido es poco emotivo y muy racional. Quiere estar seguro de la calidad de los productos que le estás proponiendo.

 — Táctica: Es necesario estar preparado y mostrarte precavido al hacer preguntas. Hay que ser muy puntual y satisfacer plenamente las promesas que le has hecho. Un forzamiento por tu parte tiene efectos ruinosos. Es inútil que le propongas novedades porque sigue lo establecido en ese momento.

25.- Rutinario

— Notas: El principal problema de este cliente es que acapara mucho tiempo. Es conservador por naturaleza, reticente al cambio y tiene esquemas organizativos muy rígidos.

— Táctica: Mantén y respeta las condiciones pactadas. Sé conservador en tus planteamientos, de forma que no se asuste ante las medidas establecidas. Una forma de mejorar el trato con él es tenerle informado de cada paso que des, así podrás ofrecerle nuevos servicios que le haga romper con sus esquemas establecidos.


26.- Suspicaz o escéptico 

— Notas: Escasa confianza en sí mismo. Empecinamiento en sus posiciones.

 — Táctica: Ser transparente y sincero. Buscar siempre una demostración clara de tus argumentos para evitar sus dudas.

27.- Terco 

— Notas: Una vez que afirma algo, no lo rectificará ni ante las más claras evidencias de lo contrario. Ni de lejos sospecha que su obstinación es una defensa psicológica ante el temor de ser y mostrarse débil.

 — Táctica: Deberás ser capaz de tomar en serio a quien afirma que 2x2 son 5 y de mantener un diálogo a partir de esa premisa.

28.- Tímido 

— Notas: Advierte un sentido de inferioridad en las relaciones con los demás.

— Táctica: El vendedor debe mostrar una actitud atenta y casi de mayor timidez, admirándolo y alabando sus iniciativas: hará emerger sus ambiciones no manifiestas Difícilmente el cliente podrá contradecirnos, pero abusar de esta característica suya lo llevaría a cerrarse.

29.- Variable 

— Táctica: Has de tener paciencia. Acelerar la entrevista y cerrar pronto el trato antes de que vuelva a cambiar de opinión. Sus tácticas principales:

a) Cliente fiel: 

Tiene preferencia por una marca y generalmente consume ésta.

b) Cliente de compra supeditada:

Tiene una marca preferida pero sólo compra esa marca en caso de que su precio sea bueno.

 c) Clientes de las "subastas" o desleal: 

Son Clientes con un alto conocimiento de los productos. Eligen proveedor mediante un procedimiento de "subasta". Por lo que a veces son escasamente rentables y su fidelidad más que dudosa . Cambian de Empresa en el caso de que alguien les ofrezca una oferta económica mejor. No les importa la marca.

d) Clientes de las "promociones": 

Clientes satisfechos con la Empresa, pero que se pasan a la competencia como respuesta a un incentivo promocional. Es una fidelidad de conveniencia y no de creencia.

e) Clientes anárquicos: 

No orientan su compra por la marca o el precio. No tiene un criterio definido a la hora de consumir. 30.- Clientes Fieles El coste de venta a un Cliente leal puede ser hasta 20 veces menor.

 a) Los Clientes fieles a una marca son menos sensibles al precio.

b) Consumen más cantidad de producto.

c) La fidelidad hacia la marca se traduce en lealtad hacia los nuevos productos.

d) Disculpan los errores en proporción superior al Cliente ocasional.

 e) Inducen a nuevos Clientes a copiar sus hábitos de consumo.


31.- Clientes rentables 

La rentabilidad, a la hora de fidelizar, es fundamental. Hay Clientes que es mejor no tener: Resulta vital cuidar al máximo a los que son rentables, contra la creencia que cuantos más Clientes mejor. Para ello hay que conocer qué cliente tenemos:

a) El cliente es fiel y rentable: 


La empresa debe centrar su atención en profundizar la relación y fortalecer la fidelidad.

b) El cliente es fiel, pero no rentable:


 La empresa debería mantener la relación y asegurar la fidelidad ya que le cliente todavía puede llegar a ser rentable a través de la venta cruzada.

c) El cliente es rentable, pero no fiel: 

La empresa debe centrarse en fortalecer la relación.

 d) El cliente no es fiel ni rentable: 

Quizás merezca la pena plantearse regalar este cliente a la competencia.


32.- Tipo de compras 

a) Clientes que compran por costumbre en una tienda o empresa, "pero siempre el mismo producto o productos". Probablemente, adquieren otros productos en otros sitios.

 b) Clientes que compran esporádicamente, "cuya frecuencia de compra está debajo de la media". Los principales motivos de este comportamiento son:

 1.- Dispersión de la compra entre varias tiendas de similares características.

2.- Compra artículos de baja rotación.

 3.- Compras de temporada.

c) Clientes que compran productos de bajo importe:

1.- El cliente divide sus compras entre varios establecimientos.

2.- El cliente tiene un bajo poder adquisitivo.







Escrito en EL MASTER DEL GUAPO HACKER, de Xavier Valderas


jueves, 24 de mayo de 2012

INVESTIGACIONES REALIZADAS POR LA AMERICAN MARKETING ASSOCIATION


Producto de diversas investigaciones realizadas por la American Marketing Association, se llegó a las siguientes conclusiones:

— Cien clientes satisfechos producen 25 nuevos clientes

— Por cada queja recibida, existen otros 20 clientes que opinan lo mismo pero que no se molestan en presentar la queja.

— El coste de conseguir un nuevo cliente equivale a cinco veces el de mantener satisfecho al que ya está ganado.

— Un cliente satisfecho con un producto comenta como promedio su buena experiencia a otras tres personas, en tanto que uno insatisfecho lo hace con nueve.

— En materia de servicios, una persona satisfecha transmite su entusiasmo a otras tres, por término medio. Una persona insatisfecha comunica su insatisfacción a once personas, por término medio. Así que un 1% de clientes insatisfechos produce hasta un 12% de clientes perdidos.


SATISFACCIÓN DEL CLIENTE


Una empresa debe no sólo satisfacer a los usuarios de los productos o servicios, que serán aquellos que los consumen, sino además la de sus clientes directos y la de aquellos que conforman el canal de distribución, como así también la del decisor final (que puede o no ser el consumidor final). La época de “eso se venderá de todas formas” concluyó. El cliente es, pues, el punto de partida de una estrategia de servicio.


El objetivo de una buena estrategia de servicio debe consistir en mantener a los actuales clientes y atraer a los clientes potenciales. Las cifras de la importancia de la satisfacción:

— Cien clientes satisfechos producen 25 nuevos clientes

 —Por cada queja recibida, existen otros 20 clientes que opinan lo mismo pero que no se molestan en presentar la queja. 


— El coste de conseguir un nuevo cliente equivale a cinco veces el de mantener satisfecho al que ya está ganado. 


— Un cliente satisfecho con un producto comenta como promedio su buena experiencia a otras tres personas, en tanto que uno insatisfecho lo hace con nueve.


 — En materia de servicios, una persona satisfecha transmite su entusiasmo a otras tres, por término medio.




 Una persona insatisfecha comunica su insatisfacción a once personas, por término medio. Así que un 1% de clientes insatisfechos produce hasta un 12% de clientes perdidos. Los costes de marketing necesarios para captar un nuevo cliente son de tres a cinco veces más elevados que los costes de marketing para retener a uno antiguo. Mayor satisfacción implica un mayor valor agregado por empleado, mayor rentabilidad y una mayor participación de mercado. “La calidad no se mejora, a no ser que se mida”








































Escrito en EL MASTER DEL GUAPO HACKER, de Xavier Valderas


miércoles, 23 de mayo de 2012

HABILIDADES NECESARIAS PARA MEJORAR EL SERVICIO AL CLIENTE


Existen ciertas habilidades que debe desarrollar todo el personal de una organización, no solo los empleados frontline (de primera línea), en orden a cumplir las expectativas del cliente, estas destrezas se refieren a la comunicación y son: DIAGNOSTICAR —> ESCUCHAR —> PREGUNTAR —> SENTIR


1) Habilidad 1. Diagnosticar 

A todos nos impactan ciertas características de una persona cuando la vemos la primera ocasión: su físico, sus movimientos corporales, su forma de vestir, su contacto personal con nosotros o con otras personas; en fin varios aspectos que nos llaman la atención o simplemente no lo hacen. Por ello, para lograr esta sensación de impacto en los clientes, es muy importante cuidar lo que comúnmente se conoce como COMPORTAMIENTO NO VERBAL, porque es la primera impresión que se lleva el cliente. Este comportamiento no verbal está compuesto por las características mencionadas anteriormente, a las cuales se les suma el ENTORNO y lo que los expertos llaman el PARALENGUAJE (signos, tonos y gestos que acompañan el lenguaje). La habilidad de diagnosticar se refiere entonces a que las personas, no solo nuestros clientes, sino nosotros mismos en nuestra vida diaria, como clientes y como empresa, determinamos por nuestras primeras apreciaciones, ciertos niveles de “calidad” o “necesidad” relacionados con la apariencia. Algunos estudios hechos en los EE.UU. evidencian la importancia del comportamiento no verbal, ya que se ha demostrado que cerca del 45% de un mensaje se expresa con el cuerpo


2) Habilidad 2. 

Escuchar Escuchar va más allá del hecho de oír, oír es una acción refleja, mientras que escuchar es una habilidad, que aunque natural, debe ser desarrollada. Para conseguir un buen conocimiento del cliente, así como para mantener una sólida relación con él, debemos desarrollar la habilidad de escuchar. Pero ¿por qué escuchamos?, hay varias razones, entre ellas:

— Es una manera natural de adquirir información

—Así podemos entablar relaciones, hacer amigos

— Para que quien habla se sienta reconocido

— Para disfrutar, para relajarnos...

Y cuáles son los elementos que tenemos que desarrollar para mejorar nuestro nivel como escuchas y así detectar de mejor manera las necesidades del cliente:

 — La percepción: hay que prestar atención verdadera (percibir y entender) a las expresiones de las personas.

— Las distracciones: al momento de escuchar a un cliente no nos podemos permitir estar desconcentrados, en ese momento tenemos que estar 100% con el cliente y enfocados en lo que nos está comunicando

— La evaluación: debemos aprender a analizar tomándonos el tiempo necesario para ello, seleccionando lo que estamos escuchando o ya escuchamos y determinando lo que es realmente importante


 3) Habilidad 3. Preguntar 

Esta tercera habilidad de comunicación es muy importante porque es la manera más directa y sencilla para recoger la información de quien tenemos en frente, además, es una forma de mostrar interés y empatía por nuestro interlocutor. Para desarrollar esta habilidad se debe cuidar la forma en que preguntamos y la expresión de la pregunta La forma en que preguntamos tiene que ver con el vocabulario utilizado, la estructura, es decir, si lanzamos preguntas abiertas o con múltiples alternativas, si son directas o no, etc. Se debe tratar de ofrecer diferentes alternativas, cuando sea posible, al cliente, además el vocabulario siempre ha de ser respetuoso y amable. La expresión de la pregunta se relaciona con el ritmo, que no es más que la cantidad, frecuencia y secuencia de las palabras y con la actitud, es decir, expresiones de aprobación o reprobación, intolerancia o cercanía, al efectuar la pregunta debemos ser neutrales.


4) Habilidad 4.

Sentir Mediante esta habilidad transmitimos empatía y allanamos el camino a los buenos resultados. Con sentir nos referimos a ponernos en el lugar de nuestros clientes, a sentir lo que el otro siente con respecto a una situación o problema particular. Para desarrollar esta habilidad debemos saber diagnosticar, escuchar y preguntar, además debemos conocernos muy bien a nosotros mismo, nuestros servicios y las capacidades de la empresa, así podremos comprender más fácilmente y ponernos en el lugar del cliente ya que sólo así llegamos a conocerlo verdaderamente. Sintiendo logramos convertirnos en “amigos” de nuestros clientes Desarrollando las cuatro habilidades la empresa podrá acercarse más a los clientes y de esta manera adelantar estrategias que permitan acortar la brecha entre lo ofrecido y sus expectativas.


5) PNL en el servicio 

Un hecho importante con respecto a la comunicación es que siempre implica la participación de dos personas: un emisor y un receptor. Todos estamos ansiosos por ser comprendidos, y para ello lo primero que debe darse es que nuestro interlocutor sepa escuchar. Saber oír requiere, no sólo del sentido del oído, sino de una conciencia plena del momento actual. En el primer momento de la verdad o momento crítico de encuentro con el cliente, que es cuando el empleado recibe al cliente, se da una situación en la cual ambos se apresuran a hacerse un juicio a primera vista. El objetivo es lograr que el cliente perciba al empleado de servicio como alguien que se le parece, y por consiguiente lo comprende. Es aquí donde la Programación Neurolingüística (PNL) se nos brinda como una valiosa herramienta que nos ayuda a sincronizar nuestro comportamiento con el de nuestro cliente (la PNL la estudiamos en el volumen 1, herramientas directivas, en esta ocasión la aplicaremos al marketing de servicios).


 A continuación se menciona lo que debemos sincronizar con el cliente: 

— la postura y los movimientos,

— el ritmo de la respiración,

— la voz,

— la distancia,

— el contacto visual y

— los canales de comunicación sensorial.


 Al hablar de canales de comunicación sensorial nos estamos refiriendo a la PNL. La PNL es una nueva ciencia que ha logrado combinar conocimientos de muchas otras ciencias, pero en especial de la psicología y de la comunicación. Los fundadores de la PNL, Grinder y Bandler, postularon algo que es muy importante: “a medida que el modelo del mundo del cliente cambia, cambian sus percepciones y también su conducta”. Quiere decir que si podemos encontrar una forma de intervenir o conectarnos con los procesos mentales de nuestro interlocutor podremos lograr de él nuevas percepciones, es decir una comprensión diferente a la de su enfoque inicial. Los seres humanos buscamos comunicarnos con nuestros semejantes, expresar ideas, pensamientos, emociones, conocimientos y entender el mundo del otro. No siempre tenemos la efectividad deseada, y esto se debe a que a lo largo de nuestra vida, en especial en la niñez, hemos recibido una serie de programaciones en nuestro cerebro, de conformidad con el entorno, cultura, patrones genéticos y educación. Todo esto nos forma nuestros propios mapas mentales, que nos hace interactuar con los demás de una forma particular. La PNL postula que las personas manejan tres sistemas de representación sensorial: visual, auditivo y kinestésico. Aún cuando normalmente nos comunicamos predominantemente a través de uno de los tres canales, existen personas que tienen un balance entre los tres. Las personas visuales entienden el mundo tal como lo ven. Cuando recuerdan algo lo hacen en forma de imágenes. Cuando imaginan algo del futuro lo visualizan. Son cuidadosos de su imagen personal. Les gusta mirar lo que van a adquirir, lo cual cuando se trate de un servicio se convierte en un serio problema, debido a la intangibilidad de éste. Debemos hacer un esfuerzo por conectarnos con ellas mostrándoles material escrito con información sobre el servicio, o muestras del producto, así como declaraciones escritas de otros clientes satisfechos. Estas personas tienden a usar en sus diálogos palabras como: ver, mirar, observar, vista, aspecto y forma. Dentro de sus frases comunes encontramos: “desde mi punto de vista”, “puedo visualizar lo que dices”, “¿ves lo que quiero decir?”, “me lo imagino”, “las cosas comienzan a aclararse”, y otras en las que claramente podemos identificar una conexión con elementos visuales. A las personas auditivas les gusta oír sobre lo que van a adquirir. Tienden a ser más sedentarias y cerebrales que las visuales, y tienen mucha vida interior. Sus sentimientos son estimulados por las palabras apropiadas, dichas en el tono de voz que corresponde. Son muy sensibles a los ruidos, por lo que en algún momento podría parecer que están de mal humor. Sostienen muchos diálogos consigo mismos. Se les debe hablar y explicar detalladamente sobre el producto o servicio que se les quiere vender. Estas personas tienden a usar palabras como: escuchar, oír, sonido y ruido. Dentro de sus expresiones frecuentes podremos identificar: “eso suena bien”, “te escucho claramente”, “cuando dices eso me molesto”, “háblame de lo que vamos a hacer”, “bajen el volumen que el ruido me perturba”, etc.


Las personas kinestésicas disfrutan el contacto, un apretón de manos, las buenas fragancias y de degustar bebidas o comidas. Son muy sensitivas y sentimentales. Expresan espontáneamente sus sentimientos. Lloran, se emocionan y se deprimen fácilmente. Son impulsivas. Su respiración es profunda; la voz lenta, grave y muy profunda. Estas personas tienden a usar palabras como: sentir, percibir, sensaciones, gusto, olores, tacto y suavidad. Dentro de sus frases comunes encontramos: siento deseos de hacerlo, presiento que todo va a cambiar, ¿por qué tanta dureza?, percibo malas vibraciones, comprendo que te sientas así, este ambiente es muy agradable, me gusta la fragancia que llevas puesta. Podemos escribir muchas otras expresiones considerando que se conectan por tres de los sentidos: tacto, gusto y olfato. Imagine por un instante que un cliente le diga a un vendedor “me gustaría ver la mercancía que ustedes tienen”, y este le responda “no la tenemos aún con nosotros, pero permítame mostrarle algunas ilustraciones, así como también algunas cartas de nuestros principales clientes en las cuales nos felicitan por la calidad de nuestros productos. Este cliente visual que no pudo ver la mercancía, porque al igual que Santo Tomás, necesitan constatar “con sus propios ojos”, no se irá tan descontento porque pudo mirar otras evidencias. Si el vendedor le deja abierta la posibilidad de mostrarle la mercancía tan pronto le llegue, seguramente que el cliente mantendrá su expectativa hasta ese momento. Es importante comenzar a trabajar en poder identificar como se expresan nuestros clientes, en términos de la PNL, a fin de conectarnos correctamente, y llegar a captar toda su atención. Recordemos que no todos los clientes están tan interesados por adquirir nuestro producto o servicio, pero si les damos una respuesta que se encuadre bien dentro de su canal de comunicación sensorial, entonces tendremos más oportunidades de atraerlo.






Escrito en EL MASTER DEL GUAPO HACKER, de Xavier Valderas


martes, 22 de mayo de 2012

ANÉCDOTAS DE VENTAS


En un famoso restaurante uno de los camareros sugirió: "¿Por qué no acompañar a los clientes hasta sus coches? La idea se puso en práctica y las ventas se dispararon?


(2) En Tokio hay una cadena de restaurantes americana llamada "Benny y Hanna". Ofrecen una mesa de ocho personas, frente a la cual el chef prepara la comida (pollo, carne o camarones) y la sirve. ¿Cuáles son los elementos del proceso de producción? Conseguir la materia prima, preparar la comida, cocinarla y servirla. ¿Cómo se provee valor en esta cadena de restaurantes? Al preparar la comida a la vista del cliente, éste percibe frescura y limpieza. Además, siempre es mejor que le sirva la comida el chef que el mozo. Y el cliente disfruta de un show por el mismo precio (el chef corta las verduras y juega con ellas en el aire). Y cuando ve que usted terminó de comer, le da más de comer en la boca. Este es el aspecto del valor. Si analizamos el aspecto del costo, vemos que al ser atendidos por el chef no hay mozo. Tampoco hay cocina, lo que deja más espacio para el cliente y baja la renta. Hay solamente carne y langostinos, por lo tanto baja la variedad y también el costo del material. Este es un caso que nos muestra claramente cómo una reducción de costos se traduce en un mejor valor.



(3) En una compañía aérea de Estados Unidos, las azafatas, cansadas de no ser escuchadas, comienzan diciendo: "Hay cincuenta modos de desprenderse de una amante...". Todos dejan de leer el periódico o de escribir en sus portátiles, y entonces, la azafata prosigue: " ... pero este avión sólo tiene cinco puertas de emergencia ... " Entras en un cajero automático para sacar dinero, pues hoy va a ser un día con muchos gastos. ¡Horror! Tu saldo es absolutamente raquítico y no da para muchas fiestas. Pero de repente en la pantalla aparece una simpática cara, con una amplia sonrisa que te felicita. Pues sí, hoy es tu cumpleaños. Tu cuenta corriente llora desconsolada pero tú no cabes en ti de la emoción ...

(5) La gente compra más los productos que puede tocar (ropa, coches, ... ) que los que se encuentran dentro de un envoltorio. Las perfumerías mantienen abiertos los perfumes para que la gente los huela.

(6) Las hamburgueserías venden más cuando los niños van acompañados por sus padres en lugar de por sus madres, que son menos indulgentes con la alimentación de sus hijos.


 (7) Cuando una cajera de los supermercados irlandeses Superquinn pasa la tarjeta cliente de un consumidor por el lector, el nombre de éste aparece en una pequeña pantalla. De esta manera, la dependienta, con una amplia sonrisa, le pregunta: "¿Cómo se encuentra hoy, señora López?". Además, en días especiales, se invita a los clientes a llevar una tarjeta con su identificación. Los vendedores aprovechan esta fecha para memorizar los nombres de los clientes. Por lo tanto, cualquier tienda que acepte tarjetas de crédito podría instruir a sus vendedores a leer el nombre del titular de la tarjeta y despedirlo con cortesía: "Gracias por su visita, señor Pérez, y hasta la próxima".



 (8) Una parte del secreto del éxito del Hotel Vier Jahreszeiten de Hamburgo es el hecho de ser considerado como la calidad de servicio en estado puro. Su herramienta: una base de datos, elaborada con las anotaciones de todo el personal del hotel, en la que se introducen todas las preferencias, gustos, manías y cualquier otra peculiaridad que muestre un cliente. Se trata de cosas del estilo:" A la señora X le gusta tener gladiolos blancos en su habitación", "El señor Y odia los colchones blancos" ... Antes de que un huésped llegue al hotel, el personal se encarga de consultar su ficha y disponerlo todo según sus gustos. La enseñanza: hay que conocer a los clientes y anticiparse a sus peticiones. Lo agradecerán.



 (9) Cuando los probadores de una tienda son demasiado estrechos, el público compra menos. Hay una relación directa entre el tamaño del probador y las ventas.


(10) Es una tradición que se remonta a 1984. Es el libro Descubra la pasta, que Pastas Gallo envía a todos aquellos consumidores que recortan y envían los puntos que aparecen en los envases de los productos de esta marca. La iniciativa lleva todo un carrerón: unos dos millones de ejemplares distribuidos en más de 17 ediciones, y está traducida al catalán, inglés, francés, checo y portugués. El objetivo de esta campaña es fomentar "la cultura de la pasta".



 (11) Las mujeres no compran en tiendas pequeñas donde haya mucha gente. Si una compradora nota la más leve presión de otro cuerpo, se abstiene de comprar, aunque esto no sucede en las rebajas.


 (12) Una de las tasas de respuesta más altas jamás conseguida por una iniciativa promocional a través de un mailing es la que consiguió la editorial americana que publica el Who's who in America. Un libro que en formato de diccionario presenta el perfil de los personajes más ilustres. Cada año, la editorial escribe a las personas que se citan en el libro para preguntarles si les gustaría hacer un pedido de una o más copias. Todos, tocados en su vanidad, y de forma invariable, quieren el libro, o dos o tres, ... Así que la tasa de respuesta del mailing es superior al 100%: por cada cien cartas mandadas, la editorial recibe más de 100 pedidos.

Escrito en EL MASTER DEL GUAPO HACKER, de Xavier Valderas