Cuando en un centro de trabajo no industrial los trabajadores se quejan de incomodidades
y molestias o presentan síntomas como irritación de los ojos, picores, sequedad de
mucosas y de la piel, dolor de cabeza, cansancio, etc., cuyo origen no se puede identificar
de una manera sencilla, se debe realizar una investigación de la CAI del edificio
para conocer las causas y corregir el problema.
La complejidad del estudio no siempre es la misma en los edificios con problemas de
calidad del ambiente interior de origen desconocido. Sin embargo, el enfoque del mismo
sí. Se trata, en todos los casos, de llegar a conocer las causas de la forma más eficaz y
rápida posible. Para ello, existe un amplio consenso, entre los especialistas en el tema,
sobre la utilización de una metodología basada en el establecimiento de unas fases de
actuación de complejidad creciente.
Se recomienda aplicar esta metodología en los
casos en que haya SEE (síndrome del edificio enfermo), o cualquier otro problema
de salud cuyo origen se desconozca. Cada una de las fases, comprende la realización
de unas acciones que van a poner de manifiesto una de las tres posibilidades que se señalan
a continuación:
— Que no existen problemas relacionados con la calidad del ambiente interior, sino
de otro tipo, en cuyo caso la investigación concluye.
— Que es necesario diseñar y llevar a cabo modificaciones. Una vez efectuadas
éstas, hay que realizar una evaluación para comprobar su eficacia.
— Que debe proseguirse la investigación, para lo cual hay que llevar a cabo la
siguiente fase y así sucesivamente hasta completar el proceso.
Escrito en EL MASTER DEL GUAPO HACKER, de Xavier Valderas
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